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Historias de Rune-Midgar

Historias de Rune-Midgar (1ra Temporada)

Episodio 1: El Origen de las Guerra de Clanes 2
Episodio 2: El Pensamiento del Bien… 2
Episodio 3: El nuevo novato. 3
Episodio 4: Una Daga misteriosa. 4
Episodio 5: La Invasión a Izlude. 5
Episodio 6: El extraño tesoro. 6
Episodio 7: Una nueva misión para el Sacerdote. 8
Episodio 8: El Grupo aumenta. 10
Episodio 9: La Exorcista. 12
Episodio 10: Unas habilidades únicas 14
Episodio 11: Una deuda pendiente. 17
Episodio 12: El Acolito y el Ladrón. 20
Episodio 13: La Prueba para ser Monje. 21
Episodio 14: Una Nueva Misión para ser Monje. 23
Episodio 15: Andre y su pandilla. 25
Episodio 16: El Secreto de los Poderes 27
Episodio 17: El Sacrificio no es la única opción. 29
Episodio 18: ¿Otro asesino? 31
Episodio 19: Un enemigo inesperado. 34
Episodio 20: ¿Amigo o enemigo? 36
Episodio 21: El nuevo héroe. 38
Episodio 22: La declaración de Aída. 40
Episodio 23: Aclarando sentimientos. 42
Episodio 24: La decisión de Aída. 45
Episodio 25: La venganza del Escorpión. 47
Episodio 26: El zorro de nueve colas. 50
Episodio 27: El Combate Contra Doppelganger 52
Episodio 28: El Espíritu de Payon. 54
Episodio 29: Doppelganger ¿humano? 56
Episodio 30: El antiguo Payon. 58
Episodio 31: El nacimiento de Moonlight Flower. 60
Episodio 32: Todos se reúnen. 62
Episodio 33: Bon Gun y Munak. 64

Episodio 34: La batalla contra Moonlight Flower. 66

Episodio 35: Derrotemos a Moonlight Flower 68

Episodio 36: Cat’o’Nine Tails se confunde. 70

Episodio 37: Un corazón sin odio. 73

Episodio 38: Draken y su final. 75

Episodio 39: Preparando el Regreso. 78

Episodio 40: La aventura de Let y Lima. 80
Episodio 1: El Origen de las Guerra de Clanes

 

Hace mucho tiempo, en el Reino de Rune-Midgar, un personaje que ya se desconoce su identidad, encontró un preciado tesoro, este se llamaba Emperium, el cual demostraba un símbolo de liderazgo para los demás guerreros que vivían el Rune-Midgar, ese Guerrero y varios otro ayudo, entreno a los demás guerrero y creo un clan, luego, construyo un castillo para seguir entrenando a los guerrero que había elegido para su clan. Un día, otros guerreros hallaron este preciado tesoro, también juntaron a otros guerreros y crearon clanes, y también crearon otros castillos para su entrenamiento. Pero cuando el primer guerrero termino su vida, algo muy extraño sucedió…..

Episodio 2: El Pensamiento del Bien…

Uno de los Maestro de un Clan, llamados GuildMaster, tuvo una malvada idea, pensó que si ellos invadían los demás castillos podrían tener más terrenos y así ser los más temidos en todo Rune-Midgar. Así que un día, junto a sus guerreros y fue hasta un castillo que se estaba recién iniciando e inicio una gran Guerra, en nuevo clan fue fácilmente derrotado por el clan malvado y dominaron el castillo, algunos de los guerreros del disuelto clan rogaron por sus vidas, afortunadamente para ellos en el clan malvado existía un guerrero que no estaba muy de acuerdo con la idea de su GuildMaster….. El Sacerdote Erik se llamaba, este, ayudo a los capturados miembros del clan disuelto a escapar usando su poder de Warp Portal, nadie se entero de como escaparon y el GuildMaster del clan malvado nunca se preocupo del asunto. El Sacerdote Erik tenía que pensar en algo para que no siguieran invadiendo más castillos. No sabía que podría hacer. Lo que si sabia es que el solo no podría contra su propio clan, ya que en su mayoría eran Asesinos y Granujas y algunos Cazadores y Hechiceros, pocos eran los Sacerdotes y otras clases de guerreros que estaban en ese clan, a demás, su GuildMaster era Stalker, así que seria un rival difícil de combatir….

 

 


Episodio 3: El nuevo novato.

El Sacerdote Erik, viéndose en esa situación, decidió volver a Prontera, para así iniciar su entrenamiento para ser un Alto Sacerdote, así que inicio su viaje desde Payon hasta su destino. Al momento de salir, se encontró con Kain, un Asesino de clan BadAssa (el clan malvado) y este le pregunto:

Erik, ¿que intentas hacer? – le pregunto Kain, que estaba en la salida del castillo.
Solo voy a continuar con mi entrenamiento. – le respondió Erik.
Supongo que ya le has dicho al jefe de esto, ¿o si? – le pregunto Kain.
El nos dijo que podíamos entrenar. Además no le gusta ser molestado por algún tipo de preguntas de este tipo. – le dijo Erik.
Mmmmmm……. Esta bien…. Vete…. – le dijo Kain, como echándolo del castillo.

Así Erik salio fácilmente de un de los Castillos de Payon hacia Prontera. Iniciando su viaje, pasó por el bosque de Payon en dirección al Norte, ahí no tuvo tantos problemas para seguir su camino, salvo, a veces, algunos pequeños monstruos que vivían en el bosque. Días después, lleve al Desierto, donde a lo dejos vio a un persona que estaba siendo atacada por Poporing, Erik fue en su rescate y logro derrotar a esos monstruos, luego le dijo a ese desconocido:

Oye, ¿estas bien? – le pregunto al joven.
Si, eso creo. – le respondió el joven, un poco asustado.
Deberías tener cuidado si entrenas lejos de la ciudad. – le aconsejo Erik.
Lo siento señor. – le dijo el joven.
Dime pequeño, cual es tu nombre. – le pregunto Erik.
Me llamo Luck, y estoy entrenando para convertirme en un Espadachín. – le dijo el joven con mucha confianza.
Vaya. Y como veo recién te estas iniciando. – le dijo Erik.

Erik quedo un momento pensando para analizar la situación y decidió.

Muy bien, te ayudaré en tu entrenamiento. ¿Que me dices? – le pregunto Erik.
¿En verdad? ¿Lo dice en serio? – le pregunto Luck, muy entusiasmado.
Claro pequeño. Yo también estoy en entrenamiento, así nos ayudaremos los dos para el mismo objetivo. ¿Que me dices? ¿Aceptas? – le volvió a preguntar.
Acepto señor. – le respondió muy feliz.
No me digas señor. Mi nombre es Erik. – le dijo Erik.
Si Señor Erik…. – le dijo Luck, muy animado.
Si… Erik…. – dijo Erik, como queriendo decir como que no era exactamente lo que quería.

Y así Erik y Luck entrenaron durante unos días, y cuando el pequeño novato se sintió preparado para realizar su prueba, se dirigieron a Izlude para su gran prueba.

 

 


Episodio 4: Una Daga misteriosa.

Durante unos días Erik y Luck entrenaron de camino a Izlude, tuvieron un muy agotador entrenamiento que los obligo a descansar por más tiempo de los esperado. Una noche en que acamparon en el desierto, Erik escuchó unos ruidos muy extraños, Luck no pudo escucharlos ya que estaba totalmente cansado por el entrenamiento. Erik se levanto y fue en dirección de donde provenía el extraño ruido, desde lo lejos, vio una pequeña luz desde donde provenía el extraño sonido. Al acercase, fue distinguiendo el sonido y escucho una especie de llanto, así que un poco preocupado, apuro su paso hasta ese lugar. Al llegar a donde provenía el llanto, vio a una joven, estaba sola y sin ninguna protección, así que Erik decidió llevarla hasta donde estaba su campamento, para así cuidarla mejor. Al día siguiente, Luck y Erik despertaron pero la joven aun dormía.

Erik, ¿quien es ella? – le pregunto Luck.
No lo se. Estaba sola en las cercanías, así que la traje hasta aquí para cuidarla. – le respondió.
Vaya. No es una novata. – dijo Luck.
Tienes razón, pero no logro reconocer que Clase tiene. – dijo intrigado Erik.
Mmmmmm…. talvez sea una Espadachín o Arquera….. – dijo Luck sacando conclusiones.
No creo…. Mira….. – le dijo.

Erik vio el arma que la joven tenia. Era una Daga, así que Erik comenzó a sacar conclusiones de que clase era, pero como las mencionada anteriormente usan Dagas, no puedo identificarla bien.

En fin. Tendremos que llevarla con nosotros. No podemos abandonarla aquí. – le dijo Erik.
Podrás cargar con ella todo el viaje. – le preguntó Luck.
Mmmmm… Este… Es verdad, estas en entrenamiento. Será mejor que la lleves, y combatas contra los monstruos al mismo tiempo. – dijo Erik sacándose el problema.
Pero no podré, atacare más despacio con mi espada. – dijo desesperado Luck.
No te preocupes, te cubriré desde atrás con mi Magia. – dijo Erik con mucha gracias.

Por alguna extraña razón creo que saldré perdiendo. – dijo sabiendo que no podría sacarse le problema.
Vamos Luck, falta poco para llegar a Izlude. – dijo Erik avanzando en dirección a Izlude.
Si… Vaya… Como pesa…. – dijo Luck levantando a la joven.

Y así Erik, Luck y la joven desconocida continuaron su camino hasta el Puerto de Izlude, donde Luck hará su prueba para convertirse en un Espadachín.

 

 


Episodio 5: La Invasión a Izlude

 

Después de unos pocos días, llegaron a Izlude, ahí fueron a la posada para descansar y recuperar fuerzas, extrañamente la joven aun no despertaba y Erik ya se estaba empezando a preocupar. En la posada, Erik pidió una habitación, ahí paso la noche su pequeño grupo para mañana Luck hiciera su prueba de espadachín.

A la mañana siguiente, Erik despertó de los primeros y vio a Luck y a la joven aun dormidos, así que salio de la habitación, para tomar un poco de aire por la mañana. Dio un paseo por el puerto y aprovecho de comprar un poco de comida para el desayuno de su grupo. También aprovecho de investigar cosas sobre su clan BadAssa, pero poca gente conocía a ese clan, y los que sabían, temían el solo hecho de escuchar el nombre.

De pronto, escucho un enorme ruido que provenía de las cercanías del puerto, así que fue hasta la entrada de este. Ahí diviso que se aproximaba una manada de Porings y Lunatic, sabia que no era de que preocuparse, hasta que la cantidad de estas criaturas aumento, así que fue rápidamente hasta la habitación en la posada para despertar a Luck y a la joven, pero al llegar no vio a la joven, y Luck estaba en el suelo y mal herido.

 

Luck…. Luck…. ¿Qué te sucedió? – le pregunto a Erik.

Ellos…….. Ellos…  – dijo Luck un poco mareado.

 

Erik no sabía que podría haber pasado, pero en ese momento le preocupaba ayudar a Luck que estaba mal herido, ya que los Porings y los Lunatic se aproximaban rápidamente al puerto.

 

 


Episodio 6: El extraño tesoro.

 

Al salir de la posada, ve que los Porings y los Lunatic están cada vez más cerca, y no ve a ningún guerrero a la vista. La gente del puerto corre hasta sus casas para guardar refugio. Entonces, Erik se dice:

 

No puede ser. No podré yo solo contra todos esos monstruos. Vamos Luck, despierta. – dijo Erik preocupado.

 

Erik intentaba despertar a Luck, pero no podría. Uso su Heal, pero no le hacia efecto. Los monstruos cada vez se acercaban más y más, Erik ya no sabia que hacer, hasta que desde el mismo puerto llego un Mago.

 

Vengan…. Deprisa… – le grito un Mago a Erik.

 

Erik fue lo más rápido que pudo cargando a Luck en su espalda.

 

Vamos, tenemos que impedir que entren al puerto. – le dijo el Mago.

Si… Entendido… – respondió Erik.

 

El Mago y Erik unieron sus fuerzas para intentar detener a los monstruos, el Maga usaba su Fire Wall y Erik usaba su Bless, Agi y Heal para ayudarlo. Después de una larga batalla, pudieron detener al grupo de monstruos que intentaba llegar hasta el puerto.  En eso Luck despertó….

 

Erik, Erik. Se la han llevado… – dijo muy preocupado.

¿Qué dices? – dijo Erik sorprendido.

Lo que escuchas, unos Ladrones se llevaron a la chica. – le volvió a decir Luck.

No puede ser…  – dijo Erik.

¿Unos ladrones? ¿Chica? Debe ser eso lo que vi. – dijo el Mago.

¿Qué viste? – le pregunto Erik.

Un par de Ladrones. Tomaron el Barco a la Isla Byalan. – respondió el Mago.

Muchas gracias. – le agradeció Erik al Mago.

 

Erik y Luck tomaron rumbo hasta el puerto, y tomaron el barco hasta la Isla.

 

Erik, ¿A dónde vamos? – le pregunto Luck.

Tengo un mal presentimiento de todo esto. No se porque, pero algo me dice que si no rescatamos a esa chica, será el peor error que cometamos en nuestras vidas. – dijo Erik un poco preocupado.

Te entiendo. ¡Vamos! La prueba de Espadachín puede esperar. ¡Al rescate! – dijo Luck, estando listo para todo.

 

Erik y Luck se internaron en la cueva, tuvieron que luchar contra algunos monstruos que intentaba atacarlos, hasta que de pronto, escucharon unas voces, las cuales decían…

 

… y todo ese show solo por una chica. ¿En que esta pensando el jefe?

No me preguntes a mí.

Mmmm…. Porque no le robamos a ese tonto con el que estaba.

Para que, tenemos que hacer esto rápido, ya esta por llegar el jefe.

 

Erik y Luck estaban escondidos detrás de unas cajas escuchan la conversación de los ladrones, y luego se dijeron entre ellos y a susurro:

 

¿Para que querían esos ladrones a la chica? – pregunto Luck.

No lo se. Pero me temo algo malo. – le respondió Erik.

Vamos, tenemos que ayudarla. – le dijo Luck.

Espera… Alguien viene… – dijo Erik, escondiendo a Luck.

Pero si yo no veo nada. – le dijo Luck, dudoso.

 

De pronto, de la nada aparece otra persona, se notaba que era increíblemente fuerte, ya que los ladrones al verlo, se les noto un temor muy grande. Los ladrones se pararon y le dijeron a ese extraño:

 

Je… je… jefe… Aquí es… esta la… la… chica. – dijo un ladrón.

Muy bien. Muy bien. ¿Quién la había encontrado? – les dijo su jefe.

Nadie importante Jefe. – le respondió el otro ladrón.

Yo sabré si es importante o no. ¡Dime quien era! – le dije el jefe tomando al ladrón del cuello.

Solo era un Novato Jefe. No pudo contra nosotros. – le respondió el ladrón que estaba libre.

Bien hecho. Tienen el cofre. – les pregunto el jefe.

Si Jefe. Aquí esta. – le decía el ladrón mientras le estregaba un objeto

Bien. Muy bien. Ahora, dejen a esta chica aquí. Los monstruos se encargaran de esta molesta niña. ¡Me escucharon!  – dijo el jefe tirando al ladrón al suelo

¡Si Jefe! – dijeron ambos ladrones.

 

El Jefe volvió a desaparecer. Los ladrones se quedaron un momento inmóviles, porque pensaban que su Jefe aun seguiría ahí. Pasado un rato, se relajaron un momento y dijeron.

 

Esta ladrona tiene toda la culpa.

Si tienes razón. Vamonos de aquí. Me estoy empezando a congelar.

 

Y ambos ladrones se fueron, dejando a la chica sola y tirada dentro de la cueva.

 

Al cabo de un rato y cuando los ladrones ya se habían alejado bastante, Luck salio de su escondite y fue a ver a la chica. De ahí, Luck le dijo a Erik.

 

Menos mal que no le hicieron nada. Erik, puedes cu… – pero al ver a Erik, no siguió hablando.

 

Pero algo en la mirada de Erik, dejo sin habla a Luck. Luck al verlo así le pregunto.

 

¿Sucede algo Erik?

No puede ser… Esta aquí… ¿Por qué? – decía Erik atemorizado.

¿Erik?

No podré vencerlo así como estoy… Tengo que pensar en algo… – decía para si, Erik.

 

 

 


Episodio 7: Una nueva misión para el Sacerdote

 

Pasaron los días, Luck fue a dar su prueba para convertirse en espadachín, Erik cuido a la joven mientras Luck no estaba. En una ocasión, Erik salio un momento para comprar algunas provisiones para el volver a Prontera después de que Luck volviera como espadachín, en eso, vio a un Acolito y un Mago teniendo una batalla de practica.

 

– Vamos… apuesto que no me puedes ganar. – el Acolito desafiaba al Mago.

– Claro que te puedo ganar. ¡Fire Bolt! – dijo el Mago, conjurando uno de sus hechizos.

– No me haces daño. Primero tienes que llegarme. – le dijo el Acolito esquivando esos ataques

– Ya veras. ¡Soul Striker! – volvió a conjurar el Mago otro de sus hechizos.

– Vaya. Esto estuvo bien. ¡Holy Light! – dijo el Acolito bloqueando los ataques, y luego conjurando él, un hechizo.

– ¡Ouch! Vaya ataque. – dijo el Mago, un poco aturdido.

– No te descuides. – le dijo el Acolito al Mago, corriendo hacia él preparando un golpe con su arma

– Rayos…  – dijo el Mago no pudiendo bloquear el golpe.

 

El Mago sale hacia atrás por el golpe del Acolito. El Mago, al caer al suelo dice:

 

– Esta bien. Esta bien. Me rindo. – dijo el Mago, un poco débil.

– Muy bien. ¡Heal! – dijo el Acolito curando al Mago.

– Es primera vez que veo a un Acolito luchar así.

– Muchas gracias. Siempre dicen que los Acólitos solo somos buenos para ayudar a las demás personas. Pero no todos saben que también podemos pelear. Verás que seré el mejor Monje de Rune-Midgar.

– ¿Monje? No lo había escuchado. – le pregunto el Mago.

– Si, Monjes. En St. Capitolina Abbey se creo un lugar para esta nueva Clase. Un Monje vive ahí, y te enseña todo lo necesario para ser un buen Monje. La técnica que usamos son las Artes Marciales.

– Esa es la pelea cuerpo a cuerpo. Como los Espadachines y Ladrones, ¿verdad? – preguntó el Mago.

– Exacto.

 

Erik, escuchando toda esta conversación, se acerco a donde estaban el Mago y el Acolito, y le pregunto al Acolito.

 

– Dime, ¿Cómo has podido entrenar así?

– Señor… bueno, fue muy duro en trabajo. Estuve ayudan un tiempo a mis amigos, ellos a avanzaron de clase, así que no los puedo acompañar. Eso me frustro mucho, así que decidí concentrar mi entrenamiento para pelear a la par con ellos. Después me entere que podía convertirme en Monje, y para eso entreno ahora. – le respondió el Acolito.

– ¿Y en donde dices que tienes que ir para Cambiarte la clase? – le pregunto Erik.

– Pero Señor, usted es un Sacerdote. No puede ser ya un Monje, ¿o si? – le pregunto el Acolito a Erik.

– No estoy seguro de eso. Pero talvez pueda hacer algo al respecto. Muchas gracias joven Acolito. Y entrena muy duro para llegar a ser un buen Monje. – felicitando al Acolito.

– Muchas gracias Señor. – le agradeció a Erik.

 

Erik pensó, en que la única forma de poder derrotar al Jefe de su antiguo clan, seria convirtiéndose en Monje, pero no estaba seguro si era posible hacer ese traspaso. Mientras pensaba en eso, vio que alguien salía de la posada. Era la joven, y se acercaba lentamente a donde Erik estaba.

 

– Joven, ¿ya te sientes mejor? – le preguntó Erik-

– Muchas gracias Señor. – le respondió

– No te preocupes por eso. Soy el Sacerdote Erik, ¿Cómo te llamas y que clase eres? – le pregunto Erik.

– Yo…. Este…. Soy… – dijo la joven.

 

 


Episodio 8: El Grupo aumenta.

 

– Soy la Arquera Aída. Mucho gusto Señor. – se presento la joven.

– ¿Arquera? Creí que eras Espadachína o Ladrona. – le dijo Erik.

– ¿Por qué Señor Erik? – le pregunto.

– Es que como no traías Arco, no creí que fueras Arquera, y como tenias Daga creí que eras una de las dos que te dije antes. Por eso… – le respondió Erik.

– Ah. Es que mi Arco lo rompió una Andre, y cuando salí corriendo de la cueva, llegue al desierto, en eso me dio demasiada sed, así que me puse a descasar un rato y tomar un poco de agua. Luego llego la noche, puse una fogatita y me puse a dormir. Pero nunca creí que con la hambre que tenía me desmayaría tanto. Después desperté cuando estaba en una habitación, creí haber visto un novato, pero en eso llegaron dos ladrones y me golpearon, luego desperté y estaba usted junto al novato sacándome de la cueva. Así que creo que usted y ese novato me salvaron la vida. Muchas gracias. – le contó Aída.

– No fue nada Aída. ¿Puedo preguntarte algo?

– Si Señor. Dígame… – le dijo Aída.

– Esos Ladrones y el Jefe de ellos mencionaron un tesoro. ¿Qué quisieron decir?

– ….. Bueno…… Esta bien, como usted me salvo la vida, le contaré. En mi viaje a Payon tuve unos problemas con unos Ladrones. Esos ladrones me robaron mis cosas, incluyendo mi arma, y mis flechas, así que no tuve más remedio que robarles lo primero que encontré cuando tuve la oportunidad. Y les robe un extraño cofre. No se que tendría ya que nunca lo pude abrir. Pero sospeche que seria algo muy importante para ellos, ya que me siguieron todo el camino. Así que cuando llegué al desierto, no sabia que hacer, y me desmaye de cansancio en ese mismo lugar. Y como vera, eso fue lo que pasó. – le contó un poco afligida.

– Te entiendo. Pero no debiste robarles a esos sujetos. Son muy peligrosos.

– Lo siento Señor. Pero no tuve otra alternativa. – le dijo Aída.

– Bueno, esta bien. Lo importante es que ahora estas bien. – le dijo Erik alegremente.

 

A lo lejos, se aproximaba una persona, que gritaba.

 

– ¡Erik! ¡Erik! – gritaba.

– ¿Luck? ¿Eres tú? – dijo mirando a la persona

– Si, mira. Ya soy espadachín… ¿Eh? – estaba diciendo pero se quedo mirando a Aída.

– Ah, es cierto. Aída, te presento a Luck el espadachín. – los presento Erik.

– Mucho gusto Aída. – le dijo Luck.

– Gracias por haberme salvado la vida antes Luck. – le agradeció Aída.

– ¿Eh? Este…. Gracias Aída. – le dijo Luck ruborizándose.

– Señor. ¿Usted a donde irá ahora? – le dijo Aída a Erik.

– Hmm, es verdad. Ahora iré a Prontera. – le respondió.

– Bien. Iremos a comprar cosas para seguir el entrenamiento, ¿verdad? – dijo Luck.

– Si, en eso tienes razón. – dijo Erik.

– Señor, ¿puedo acompañarlos? – le preguntó Aída.

– Hmm… Bueno, no veo que haya problemas si quieres entrenar con nosotros. – le dijo Erik.

– No seré problemas señor. Cuando tenga Arco y flechas lo ayudaré mucho. – le dijo Aída.

– Muy bien Aída. Y por favor, no me digas señor. – le pidió a Aída.

– Este… Si Aída, bienvenido al grupo. – dijo Luck un poquito nervioso.

– Gracias Luck. Gracias…. Erik… – les dijo Aída.

 

Y así Erik y su grupo tenían una nueva compañera. La Arquera Aída. Después de eso, tomaron un descanso en la posada y se dirigieron hacia las afueras de Izlude, para así tomar camino hasta la Ciudad Capital de Prontera. Como era de costumbre en sus viajes de entrenamiento, Luck junto con Aída atacaban a los monstruos y Erik usabas sus poderes para ayudarlos en el combate. A veces Erik tenía unos extraños pensamiento como: “¿Por qué siempre estaré atrás?” o “¿Podré yo atacar junto con ellos al enemigo?”. Pero Erik al menos tenía una solución que lo ayudaría a solucionar su problema, convertirse en Monje.

 

Al aproximarse a Prontera, vieron a un grupo de personas en las afueras de la Ciudad, Erik y su grupo se aproximaron a ellas y les preguntaron:

 

– ¿Qué sucede en la ciudad? – pregunto Luck.

– Es terrible, es terrible. – dijo un novato.

– Si, estábamos comenzando nuestro entrenamiento, y ahora que necesitamos reabastecernos, no podemos entrar a la Ciudad. – dijo el otro novato.

– ¿Podrían explicar con más detalles la situación en Prontera? – pregunto Erik.

– Hasta donde sabemos, han aparecido Zombis por la ciudad. Los que han entrado, han vuelto, descansado, luego se van, pero al rato vuelven. – le respondió un novato.

– Es como si esos Zombis volvieran a aparecer, y ahora no nos atrevemos a entrar a la ciudad. – le dijo el otro.

– ¿Pero que estará pasando en Prontera? – preguntó Aída.

 

A lo lejos, en la salida de la Cuidad, un grupo de personas venían corriendo desde esta. Tras ellos venia un grupo de Zombis, eran demasiados para todos ellos.

 

– Llego el momento de Actuar. – dijo Erik.

– Ahora a probar mis nuevas habilidades de Espadachín. – dijo Luck.

– Espero poder ayudarlos. – dijo Aída.

 

 


Episodio 9: La Exorcista.

 

Erik, Luck y Aída entraron a Prontera, y vieron a un grupo enorme de Zombis que rondaban la Cuidad, Erik ayudo a Luck y Aída para que atacar a los Zombis, se abrieron paso entre sus enemigos y llegaron hasta la Plaza de Prontera. Ahí se concentraba la mayor cantidad de Zombis que se había visto jamás en la historia, u un grupo de guerreros que intentaban detenerlos. Eran tantos, que no podían contra todos. Erik y sus amigos, ayudaron a ese grupo de guerreros que defendían la plaza de Prontera. En una larga batalla, pudieron detener a la mitad de los Zombis, pero por una extraña razón seguían llegando. Cuando ya los guerreros no podían luchar más por el cansancio, de pronto apareció otro sacerdote y creo una Barrera que protegió a todos los guerreros que estaban ahí.

 

– ¿Una Barrera? ¿Cómo? – se preguntó Erik.

– Esta Barrera nos protegerá mientras toman un descanso. – dijo la Sacerdotisa.

– ¿Pero como has podido crearla? – le pregunto Erik.

– No me preguntes ahora. ¿Puedes crear un Santuario? – le pregunto la Sacerdotisa.

– Si… – respondió Erik.

– Vamos, crea un para detener un poco a los Zombis y curar a estas personas. – le dijo la Sacerdotisa.

– Si…  ¡Santuary! – dijo Erik conjurando su hechizo.

 

Erik creo un lugar santificado y eso empezó a curar a la gente y los Zombis se empezaron a debilitar, algunos de ellos morían, y los demás se alejaron del santuario. Erik creo otros Santuarios para alejarlos, hasta que la Barrera de la Sacerdotisa se termino y les dijo a todos.
– Escúcheme, voy a realizar otro hechizo, necesito que todos me cubran. Bien. – les dijo la Sacerdotisa.

– ¡Bien! – le respondieron todos.

 

La Sacerdotisa comenzó a recitar su conjuro, Erik le parecía un conjuro parecido a uno de los que el sabia, pero aun no sabia cual era. Hasta que la sacerdotisa termino el conjuro y dijo.

 

– ¡Magnus Exorcismus! – conjuro la Sacerdotisa.

 

Al realiza ese conjuro, un Luz brillante ascendió desde la tierra, y todos los Zombis que están alrededor comenzaron a caer. Caían como moscas, todos los Zombis estaban siendo derrotados, la Sacerdotisa comenzó de nuevo a recitar el conjuro. Erik también comenzó a recitar el conjuro junto con la Sacerdotisa. Y en el momento cuando lo hicieron, cubrió un gran sector de la ciudad, casi todos los Zombis de la Ciudad desaparecieron, y ya se estaba salvando la ciudad.

 

– Vamos, tenemos que ir a la Iglesia, de ahí están saliendo estos Zombis. Tú, el Sacerdote, quédate aquí y cuida a los que estén más heridos, cúralos y protégelos. Cuando estén listos, vayan a la Iglesia. – le dijo a Erik.

 

Diciendo esto, la Sacerdotisa y un grupo de guerreros de algunas clases como Espadachines y Arqueros, la siguieron hasta la Iglesia. Erik, Luck y Aída se quedaron en la plaza cuidando a los heridos.

 

– No sabía que habían sacerdotisas tan fuertes. – pregunto Luck.

– Ella es una Alta Sacerdotisa. – le respondió un Acolito.

– ¿Una Alta Sacerdotisa? – pregunto Erik.

– Si, es mucho más poderoso que un sacerdote normal, y por lo que veo sus poderes de Exorcismo también son fuertes. – le aclaro el Acolito

– Vaya. Son muy fuertes sus poderes mágicos, ¿no crees Luck? – le pregunto Aída.

– Eh… este…. si…. si… – le dijo Luck, nervioso.

– Cuando estén listo, iremos a la Iglesia de Prontera a ayudarlos. ¿Esta bien? – les pregunto Erik a todos los presentes.

– Si señor. – dijeron todos.

– … si… OK. – dijo, un poco molesto.

 

 

 


Episodio 10: Unas habilidades únicas

 

Erik y los demás seguían protegiendo a los que estaban recuperando fuerzas en la plaza de prontera, hasta que un Espadachín se paro y dijo.

 

– Ya no puedo más. La Sacerdotisa esta peleando con los demás, y nosotros aquí descansando. Tenemos que ayudarla.

– Tienes razón. Tenemos que ayudarla. – dijo un Arquero.

– Muy bien, entonces vamos. – dijo el Acolito.

– Entonces, ¿están listos para esta gran batalla? – les pregunto Erik.

– Si señor…. – respondieron todos.

– …. No me digan señor… No importa. Vamos a la iglesia. – dijo Erik.

 

Erik y todas las personas que estaban junto a él tomaron rumbo a la Iglesia de Prontera, la cantidad de Zombis que encontraron en el camino era menor, ya que la batalla de la Iglesia debería concentrar a la mayor cantidad de Zombis ahí. Todo iba bien hasta que apareció un guerrero acompañado por varios Zombis.

 

– No irán a ayudarlos. Me escucharon.

– ¿Quién eres tú? – le pregunto Luck.

– ¿Erik? ¿Eres tú? – dijo mirando a Erik.

– Erik, ¿lo conoces? – le preguntó Aída.

– ¿Sogetsu? – le pregunto Erik al guerrero.

– Vaya, parece que has cumplido bien tu misión. – dijo el guerrero.

– Erik, ¿de que misión esta hablando ese tipo? – le preguntó Luck.

– ¡¿De que estas hablando Sogetsu?! – le dijo Erik.

– Vaya que actúas muy bien Erik. Eres un muy buen actor. – le dijo Sogetsu.

– El Sacerdote no tendió una trampa. – dijo un espadachín.

– No le crean… No es verdad lo que dice. – dijo Erik a la multitud.

– Sigue actuando Erik. Ahora, yo me encargare de estos pobres ilusos. – le dijo Sogetsu.

 

Sogetsu se lanzo contra el Espadachín y uso en el su técnica “Sonic Blow!”, el espadachín no pudo detenerlo y cayó desmallado al suelo. Erik al ver esto uso su técnica de Resurrección pero Sogetsu lo ataco con su Katar.

 

– ¿Qué haces? Si no lo curo rápido, va a morir.

– No es eso a lo que has venido aquí. Viniste a matarlos a todos. – le dijo Sogetsu a Erik con una voz de maldad.

– ¡¡No creo en eso que dices!! – le dijo Aída a Sogetsu.

– Niña, ¿Qué fue lo que dijiste? – dijo Sogetsu mirando a Aída muy molesto.

– No creo que Erik nos este engañando. Más bien, tú nos engañas a nosotros haciéndonos creer que Erik es el malo. – le dijo Aída.

– ¿Yo? ¿Haciéndolos creer? No seas ingenua niña. Y para que no molestes más. – le respondió Sogetsu.

 

Sogetsu se lanza contra Aída y usa su técnica “Sonic Blow!” pero de pronto Erik lo interrumpe,  y él recibe el mortal ataque. Erik con el poder del ataque, sale disparado hacia atrás, cae al suelo, y después no es capas de levantarse por si solo. Aída lo va a ver, pero Erik ya no respondía.

 

– ¡Erik! ¡Erik! ¡Vamos! ¡Despierta! Por favor…. – le dice Aída muy preocupada.

 

Luck no sabia que hacer…  Estaba decidiendo entre ir a ver a Erik o atacar a Sogetsu, pero estaba tan atemorizado que no sabia que hacer. En eso un Arquero le dice a Sogetsu:

 

– Esa chica tenía razón. El Sacerdote si nos esta ayudando. Este Asesino es el villano.

– Vaya, con que al fin de dieron cuenta. – dijo riéndose Sogetsu.

– ¿Por qué lo atacaste? ¡¿Por qué?! – le dijo Luck muy furioso.

– Porque es un traidor. Por eso. – le respondió Sogetsu.

– ¿Qué dices? – le volvió a preguntar Luck.

– Este traidor ayudo a escapar de nuestro castillo a los prisioneros, y para colmo, salvo a esa chica que esta con él. – le dijo Sogetsu.

– ……. Pero eso no te da derecho a atacarlo. – le dijo Luck.

– El derecho para no ser atacado no existe. Ni tu lo tienes y ahora veras porque te lo digo. – le dijo Sogetsu.

 

Sogetsu se lanzo con sus Katar contra Luck, él puso su espada para esquivar el ataque pero unas flechas de detuvieron el avanza a Sogetsu.

 

– No le harás daño a Luck, ni tampoco a Erik. ¡Heal! – dijo Aída.

 

Aída sorpresivamente uso “Heal” en Luck y luego en Erik. Las personas que estaban presenciando la escena no lo podían creer.

 

– Una Arquera que hace Heal. – dijo un Arquero.

– ¿Cómo puede ser posible? – dijo un Acolito.

– Ahora veras de lo que puedo ser capas. ¡Blessing! ¡Agi Up! – dijo Aída.

 

Aída uso otra vez esas sorpresivas técnicas, pero en ella, y comenzó a moverse rápidamente y a atacar a Sogetsu. Sogetsu no podría creerlo, Aída no dejaba de lanzar flechas a una velocidad nunca vista, hasta que Sogetsu pudo usar el “Hiding”. Pero Aída no se sorprendió por eso y dijo.

 

– No creas que esa técnica tan simple me cubrirás. ¡Ruwach!

 

Y de nuevo una técnica sorprendente. Sogetsu fue forzado a salir de su escondite por esa técnica usada por Aída. Pero Sogetsu se vio enfurecido y dijo.

 

– Maldita chiquilla. Pagaras por esto. ¡Sonic Blow!

– ¡Fire Wall! – conjuro Aída.

 

Al frente de Aída se creo una barrera de fuego, que impidió el ataque de Sogetsu. El Asesino al recibir tantos ataques, no le quedo otra opción que intentar huir y les dijo a todos.

 

– Todos ustedes morirán aquí mismo. Y tu Erik, junto con esa niña, me vengare de esta humillación. Ya verán.

 

Y Sogetsu escapó muy rápido cubriéndose con los Zombis que estaban a su espalda. Todas las personas estaban muy asombradas por las técnicas que Aída había utilizado. Nadia había visto nunca a una persona que pudiera hacer eso, nadie podía utilizar las diferentes técnicas de las diferentes clases, y nunca pensaron que haría que un Asesino escapara. Aída cayo de pronto al suelo, como si ya no tuviera fuerzas, Luck fue sin pensarlo a ayudarla, Erik débilmente se paro y les dijo a todos los presente.

 

– Escúchenme, esta chica nos ha dado una oportunidad de ayudar a la Alta Sacerdotisa, no desperdiciemos esa oportunidad. ¿Están conmigo?

– El Sacerdote tiene razón. ¿Qué no lo ven? – dijo un Arquero.

– Es verdad, ese Asesino nos estaba mintiendo. – dijo el Acolito.

– Bien, entonces, vamos a ayudar a la Alta Sacerdotisa. – les dijo Erik.

– Siiiiiiii… – dijeron todos listos para la batalla.

 

Todas las personas comenzaron a abrirse camino entre los zombis que ahora caían con mayor facilidad para ir a la Iglesia de Prontera y ayudar a la Alta Sacerdotisa. Erik fue donde Luck y Aída, y pregunto.

 

– ¿Aída esta bien?

– Si. Sólo esta cansada. – le respondió Luck, muy preocupado.

– Tenemos que ir a ayudar a los demás. Tráela con nosotros. Vamos. ¡Heal! – dijo Erik conjurando su hechizo en Aída y Luck.

– Bien. – le dijo Luck.

 

Erik curo a Luck y Aída y juntos fueron a la Iglesia de Prontera a ayudar a la Alta Sacerdotisa.

 

 


Episodio 11: Una deuda pendiente.

 

Erik y todas las personas fueron hasta la iglesia de Prontera, ahí se veía una enorme cantidad de Zombis rodeando a los guerreros que estaban en una barrera que hizo la Sacerdotisa. Los guerreros que están con Erik se abrirán paso entre los Zombis para así ayudar a los que están con la Alta Sacerdotisa, Luck llevaba a Aída en su espalda así que no podía pelear muy bien, Erik uso sus magias de exorcismo para así vencer a varios Zombis a la vez. Cuando Erik estuvo lo suficientemente cerca de la barrera de la Alta Sacerdotisa, uso su magia “Santuary” para curar a los que estaban con ella, los guerreros ya estaban mejor y salieron derrotar a los Zombis. Los Zombis ya disminuían en número, los guerreros estaban ganando, ambos Sacerdotes usaban sus Magias de Exorcismo y “Santuary” para ayudar a los guerreros mientras ellos atacaban a los Zombis, hasta que llego el momento de que habían derrotado a todos esos monstruos.

 

– Los hemos derrotado. – dijo Luck.

– Muy bien. – dijo la Alta Sacerdotisa.

– Ganamos la batalla. – dijo un espadachín.

 

Todos los guerreros estaban felices por la victoria que habían tenido contra los Zombis, ya que después de una larga batalla, nunca dieron un paso atrás para rendirse y dejar a Prontera en las manos de tal viles monstruos. En ese momento, llego la Caballería de Prontera. Unos Caballeros se bajaron de sus Peco-Peco y se dirigieron a hablar con la Sacerdotisa.

 

– Sacerdotisa, ¿esta usted bien?

– Si. Muchos guerreros llegaron para ayudarnos. – respondió.

– Menos mal que todos están a salvo. No pudimos llegar a tiempo porque los Zombis nos impedían es paso. – dijo el Caballero.

– No se preocupe. Hay otro Sacerdote aquí que pudo ayudarnos en esta batalla. – le dijo la Sacerdotisa.

– Muchas gracias Señor por su ayuda. – le dijo el Caballero acercándose a Erik.

– No fue nada Caballero. Solo cumplí con mi deber. – le dijo Erik.

– Oye, Erik… Aída pesa mucho. No podrías ayudarme un poco. – le dijo Luck un poco cansado.

 

Erik tomo a Aída en sus brazos para que Luck descansara después de esa ardua batalla contra los Zombis. Toda la gente estaba feliz y contenta. Algunos se sentaron para tomar un descanso, pero de pronto, el cielo se obscureció sin ningún motivo aparente, todos los guerreros se pusieron en guardia, cubriendo a los Sacerdotes y los Caballero cubrieron a todos, de pronto una voz siniestra se escuchaba por toda Prontera.

 

– Vaya, vaya, vaya. Así que derrotaron a mis fieles sirvientes.

– ¿Quién esta allí? – dijo un Caballero.

– No es momento de revelarles mi identidad a ustedes. Todo será a su debido tiempo. – dijo la siniestra voz.

– ¿Qué es lo que quieres aquí? – le pregunto el Caballero.

– Yo… Nada, solo probaba mis nuevos poderes… ¿No son maravillosos?

– ¿Qué clase de loco eres tú?

– Yo no soy ningún loco, ¿sabes?

– Lo que haz hecho hace poco, fue un acto de un demente.

– ¿Demente? No creo. Un demente haría algo peor que solo invocar Zombis.

– ¿Qué quieres decir con eso?

– Tengo una mejor idea. Me iré de esta ciudad, si alguien que yo elija pasa una prueba.

– ¿Qué estas diciendo? En primer lugar no deberías estar aquí.

 

De pronto, el Caballero que estaba hablando, comienza a levitar de forma muy extraña, como si alguien lo estuviera tomando del cuello, pero no había nadie allí. La Sacerdotisa al ver esta situación usa su técnica “Ruwach”, pero no paso nada.

 

– Vaya, vaya, vaya. Una Sacerdotisa. Veo que tus poderes no son nada contra los míos. – dijo la voz siniestra.

– ¡Eres un Granuja! – grito Luck.

 

El Caballero cae al suelo, la Sacerdotisa va a ver si está bien, en eso Luck se paraliza como si algo le tocara la espalda.

 

– No pequeño espadachín, no soy un Granuja. Ya pase por esa etapa. – dijo la voz siniestra.

– ¿Izhim? – pregunto Erik.

– Esa voz….. – respondió la voz siniestra.

 

El misteriosos guerrero aparece de la nada, tira a Luck al suelo, y va donde Erik.

 

– Vaya, pero si es el Sacerdote traidor. – le dijo Izhim.

– No es traición, solo me retire de ese Clan. – le respondió Erik.

– ¡Escucha maldito traidor! Te mataría aquí mismo pero el Jefe tiene otros planes para ti, por la derrota de Sogetsu. – le dijo Izhim.

– Yo solo me defendí. No pertenezco a ningún clan para que me ataque sin motivo aparente. – le dijo Erik.

– Escucha, sólo por esta vez no te matare. Aun tengo una deuda contigo. – le dijo Izhim a Erik.

 

Después de esa conversación entre Izhim y Erik, Izhim volvió a ocultarse, y al parecer se fue de ese lugar, por que la luz volvió a Prontera. Toda la gente quedo sorprendida por la conversación que acababan de presenciar, pero nadie quería decir una sola palabra, ya que algunas personas pensaban, que por el Sacerdote, ese misterioso hombre se había marchado. La Sacerdotisa se acerco a Erik, y con algo de miedo le pregunto.

 

– Dime Sacerdote, ¿Qué clase es ese hombre?

– ……… – Erik guardo un momento de silencio y dijo – Stalker.

– ¡¿Un Stalker?! – dijo un Caballero.

– Si, es la clase avanzada del Granuja como menciono Luck. Son capaces de esconderse y no ser detectados con las Magias como RuWach o Sight. – le respondió Erik.

– ¿Tan peligrosos son? – le pregunto el Caballero.

– No son tan fuertes como ellos dicen, pero sus ataques usados a escondidas les dan ventajas sobre los demás. – le dijo Erik.

– Bueno, creo que el peligro en Prontera ha pasado. – dijo el Caballero a toda la gente que estaba en ese lugar.

 

Los Caballero se subieron a sus Peco-Peco y se fueron hacia el Castillo. Las demás personas vieron que ya no había peligro y de alejaron del lugar. La Sacerdotisa le pregunto por última vez a Erik:

 

– Dime…. Erik, ¿Qué te debe ese Stalker?

– ……. Su vida….. – le respondió.

 

Ella se quedo sin habla, y Luck un poco aturdido por el golpe en el suelo, quedo un poco pensativo por lo que dijo. La Sacerdotisa no dijo nada, y se fue al interior de la Iglesia. Luck se acerco a Erik y le pregunto.

 

– Erik, ¿tu fuiste miembro de ese Clan?

– Si, y debo admitir que fue el peor error que he cometido en mi vida. – le respondió.

– ¿Y porque te debe la vida? – le volvió a preguntar.

– Veras…….  – dijo Erik.

 

 


Episodio 12: El Acolito y el Ladrón.

 

Hace ya bastante tiempo, cuando entrenaba como acolito, había un novato entrenando, como tu Luck, el era Izhim, pero tenia una idea distinta, quería ser un ladrón, para así tener bastante dinero. Yo le dije que seria mejor que fuera Mercader y se dedicara al comercio, pero el decía que quería también combatir contra los monstruos y así conseguirse su fortuna. Yo vi que no eran tan malas sus intenciones, ya que quería atacar solo a los monstruos. Cuando se convirtió en ladrón, tuvimos muchas aventuras juntos, todo era divertido y emocionante, el me ayudaba en mi entrenamiento de acolito. Así estuvimos un buen tiempo, hasta que yo me convertí en Sacerdote, y el en Granuja. Cuando pasó eso, hubo un cambio en la actitud de Izhim, el comenzó a luchar contra monstruos más poderosos que veía, y en los momentos que yo ya no podía curarlo, el usaba su técnica de “Hiding” y yo quedaba ahí solo, el alcanzaba a usar sus técnicas de ataques ocultos para alcanzar a salvarme de el ataque de los monstruos, pero hubo una ocasión que no fue así.  Un día peleamos contra un Demonio, y su técnica de “Hiding” no surtió efecto contra ese tipo de monstruo. Yo intentaba curarlo con mi “Heal” pero el demonio seguía atacando a Izhim y llego al punto que no podía curarlo más. En eso, en un acto desespera por salvar a mi amigo, use una técnica que ni yo mismo conocía. Esa técnica fue “Magnus Exorcismus” y derrote al el demonio en ese momento. Izhim estaba tan herido que no podía levantarse, intente usar mi “Heal” pero estaba tan agotado que no podía utilizarla, así que levante a Izhim lo saque de la Mazmorra con lo poco de fuerza que me quedaba y lo lleve a la ciudad más cercana. Ahí, los Sacerdotes que estaban en la entrada, nos llevaron a la posada para que descansáramos. Después de eso, Izhim me pidió disculpas, y prometió que nunca más intentaría luchar contra un monstruo que fuera más fuerte que él. Yo confié en su palabra, y de hecho la cumplió, pero un día, un Stalker nos encontró entrenando, y nos pregunto que si queríamos formar parte su de Clan. Nosotros al principio no queríamos ingresar a un clan, no sabíamos que consistía eso, pero el Stalker le dijo a Izhim, que en su Clan, se entrenaba de tal forma que podría llegar a ser más fuerte que ahora, y ningún monstruo podría contra él. Izhim, fue rápidamente convencido por el Stalker, yo aun estaba en la duda, no sabia si entrar o no, pero no quería dejar a Izhim solo, además el Stalker me dijo que un Sacerdote seria de gran ayuda para las misiones de los clanes, y tontamente acepte unirme al clan. Después de un tiempo, comenzaron las Guerras de Clanes, que fueron iniciadas por el Clan al que yo pertenecía, el Líder del Clan era un Stalker muy fuerte, y con sus técnicas derrotaba con facilidad a los guerreros que defendían sus propios castillos, y se adueñaba de ellos para sí. El Stalker capturaba a los guerreros vencidos en batalla y los encarcelaba hasta que se unirán a su clan, claro que nadie aceptaba esa condición así que los dejaba de por vida en la celda. A mi, esa idea no me gusto en lo absoluto, y decidí ayudar a salir a los que estaba en prisión, así que entrené lo suficiente para aprender a crear un “Warp Portal“ y ayude a los prisioneros a escapar. Después de eso, escape del Castillo Principal de mi Clan, y aquí estoy. Como veras, a Izhim le salve la vida, y él cree que aun me la debe, por eso no quiso atacarme.

 

Luck escucho atentamente toda la historia que contó Erik, y luego de pensar un rato, le dijo:

 

– Erik, entonces, ¿quieres derrotar a tu Jefe de Clan?

– Si. Por eso escape del castillo, para entrenar y así derrotar a ese Demonio de Stalker que eso. – le respondió Erik.

– Erik, ¿crees que todos los Stalker, Granujas, Asesinos y Ladrones son así? – le preguntó Luck.

– No, cada uno ve si quiere ser bueno o malo desde su propio punto de vista. Cada uso sabe si lo que hace esta bien o esta mal. – le respondió Erik.

– En eso tienes razón, mucha razón. – dijo Luck.

 

 


Episodio 13: La Prueba para ser Monje.

 

Pasaron los días en Prontera, todo volvió a ser normal. Aída aun seguía dormida por lo ocurrido, pero ya se veía mejor. Erik y Luck se quedaron en Prontera esperando que Aída despertara, para así seguir con su viaje.

Mientras eso pasaba, Erik fue a la Iglesia para saber si era posible el cambio de Clase para poder ser un Monje. El padre de la Iglesia le dijo que no había mucho que hacer, el padre no había conocido a alguien que haya pensado en cambiarse de clase, y por ese motivo no conocía la respuesta de su petición. Lo que si le dijo el Padre, que seria mejor que fuera a preguntar a St. Capitolina y hablara con el Campeón que vivé ahí, el posiblemente podría saber que hacer para cambiar la clase.

Mientras Erik estaba en la Iglesia, Luck se quedo en la Posada para cuidar a Aída. El estaba un poco nervioso, no sabia que hacer si Aída se despertaba o alguna otra cosa. Se sentía, eso si, muy preocupado por ella.

Esa noche, Erik fue solo a St. Capitolina, y entró en el Templo de los Monjes. Al entrar, no vio a nadie ahí, pensó que por ser tarde en la noche no había nadie, pero estaba equivocado. Escucho desde lo lejos un voz que le dijo:

 

– ¿Quién anda ahí? – dijo la voz.

– Soy Erik, un Sacerdote. – le respondió Erik.

– ¿Qué haces aquí Sacerdote? Este es un templo para los Monjes. – le dijo la voz.

– Lo se, pero…. – dijo Erik.

– ¿Tienes alguna razón por la que has venido hasta aquí, Sacerdote? – le pregunto nuevamente la voz.

– Si. ¡Quiero ser un Monje! – le grito Erik a la Voz.

– Vaya. Esto es algo que no se ve todos los días. – dijo la Voz.

 

Se acerco un hombre, bien vestido y de cabello corto, miro a Erik y le dijo.

 

– Yo soy Guy, el Campeón. – dijo el hombre que era la voz.

– Yo soy Erik, señor. – le dijo Erik, un poco temeroso.

– No tengas miedo Erik, no te voy a hacer nada. Ja, ja, ja. Sólo que me parece muy extraño que llegue un Sacerdote y me diga que quiere ser Monje. ¿Sabias? – le dijo Guy de forma muy sabia.

– Lo se señor. – le respondió cortamente Erik.

– Escucha muchacho, ¿Por qué quieres ser Monje? ¿Tienes algún motivo en especial? Y por favor, no me digas señor. Me molesta a veces. – le pregunto Guy.

– Verá, – dijo Erik, pero Guy lo interrumpió.

– Deja esos formalismos. Vamos, libera tu tención. Respira profundo. 1… 2… 1… 2… – dijo Guy mostrándole la forma de cómo respirar a Erik.

– Bueno, veras… ¡Quiero ayudar a mis amigos luchando a la par con ellos! ¡¡ESO!! – le grito Erik al Campeón, que quedo sorprendido por la respuesta.

– Supongo que no tendrás otro motivo, ¿verdad? – le volvió a preguntar Guy.

– En realidad si. Veras…. – y Erik le contó porque quería convertirse en Monje.

– Con que quieres derrotar a Zerglix, el Master Stalker, vaya. Nunca me lo hubiera esperado. – le respondió Guy a su historia.

– ¿Master Stalker? – le pregunto muy sorprendido.

– Claro, Zerglix es un Master Stalker. Con tanto entrenar se convirtió en Master Stalker. – le dijo Guy.

– Por esa razón quiero ser un Monje. ¿Me entiende, digo, entiendes? – le dijo Erik.

– Bueno, normalmente los Acólitos al llegar hasta aquí, con bastante nivel, se convierte en Monjes. Pero contigo será algo diferente.

 

En Prontera, en ese momento, Aída despertó con un grito, Luck se despertó también, y este le pregunto.

 

– ¿Aída? ¿Es… estas bi…. bien? – le pregunto un poco nervioso.

– Si Luck… Estoy bien. Es que tuve una pesadilla. – le respondió Aída.

– ¿Una pe… pesadilla? – le volvió a preguntar, con nerviosismo.

– Un mal sueño. Pero no importa. Veo que me has cuidado muy bien. ¿Verdad? – le pregunto Aída.

– Si… si… – le dijo más nervioso que antes.

– Luck, ¿Por qué te pones tan nervioso cuando hablas conmigo? – le pregunto Aída.

– Bueno… es que… verás…. – dijo Luck, pero estaba tan nervioso que no podía seguir.

– … Luck… dime… porfa… ¿Acaso me temes por lo que hice antes? – le dijo un poco triste.

– No, no es eso. Tu… me… ¿Cómo explicarlo? – le dijo Luck de una manera de que ni el mismo sabia lo que estaba diciendo.

 

 


Episodio 14: Una Nueva Misión para ser Monje

 

Erik y Guy estaban hablando sobre como era posible el cambio de Clase, de Sacerdote a Monje. Guy pensó un momento que tendría que hacer para volverse Monje, después de un momento de pensar, dijo.

 

– Bien, ya se lo que tendrás que hacer. – le dijo a Erik.

– Entonces, tengo posibilidades. – le respondió Erik.

– Si, pero si fallas, no tendrás otra oportunidad, ¿me entiendes? – le digo Guy seriamente.

– Entiendo Guy, haré mi mayor esfuerzo. – le dijo Erik con mucha seguridad.

– Bien, tu misión será ir a las Mazmorras de Payon y traerme al menos 1 Cola de Zorro. – le dijo Guy.

– ¿Una Cola de Zorro? – le dijo muy sorprendido Erik.

– Podrás ir con tus amigos, pero tienes que cumplir un requisito para esto. – le dijo seriamente Guy.

– ¿Cuál requisito? – le pregunto Erik.

– No debes por ningún motivo usar tus poderes curativos. Si los llegas a usar, habrás fallado automáticamente la misión, y no podrás volver intentar ser Monje nunca más.

– ….. Muy bien… Si así a de ser, lo haré. – dijo un poco preocupado.

– No te preocupes tanto. Conseguir una cola del Zorro de Nueve Colas no es tan difícil. – dijo Guy muy alegremente.

– ………… – Erik quedo paralizado por la noticia.

– ¿Qué sucede Erik? – le pregunto Guy.

– ¿Un Zorro de Nueve Colas? ¿Cómo lograré eso? – le pregunto muy asustado a Guy.

– Vaya… Ya es tarde… Como te dije, tus amigos te pueden ayudar… Nos vemos cuando tengas al menos una cola de Zorro. Adiós – y diciendo esto, Guy se fue.

 

Erik sabia que si llevaba a Luck y Aída no podría ayudarlos, pero también sabia que si no hacia esta misión, nunca seria Monje. Lo mejor que se le ocurrió, fue ir a preguntarles a Luck y Aída directamente, así que salio del templo y se dirigió hasta la Posada que estaba en Prontera.

 

Al momento que Erik llega, antes de entrar al cuarto, se pregunta a si mismo, “¿Podré protegerlos?” “¿Mi misión es más importante que ello?”. Pero, después de tanto pensarlo, decidió preguntarles directamente, así que entro en la habitación.

 

Cuando entró, vio a Luck y Aída que hablan de algo importante, supo que era importante por que Luck, al ver a Erik entrar, se alejo rápidamente de Aída.

 

– Creo que llegue en mal momento. – dijo Erik disculpándose.

– No, no, no….. No te preocupes Erik. – le dijo Luck, pero él, dentro de sí pensaba “he perdido otra oportunidad”.

– Bueno, necesito hablar con ustedes dos. – les dijo Erik a sus amigos.

 

Erik entro en la habitación, y les comento lo que había hablado con el Campeón Guy y sobre la misión que tenia que hacer para convertirse en Monje. Luck y Aída se miraron uno al otro, Luck aun temía ver a Aída a la cara, ya que no la veía directamente.

 

– Yo te acompaño. Si es por ayudarte, lo haré. – le dijo Aída.

– Yo también voy. Tú me ayudaste antes, así que ahora te ayudaré a ti. – le dijo Luck. Intento decir algo más, pero al parecer no tuvo el valor para hacerlo.

– Muchas gracias amigos. Se los agradezco mucho. – les dijo Erik abrazanlos a ambos.

– Bueno, ahora a descansar. Mañana será un viaje muy largo. – y cuando Erik dijo eso, todos se acostaron y durmieron para estar listo el día de mañana.

 

A la mañana siguiente, Aída despertó muy temprano, se veía ansiosa por empezar esta nueva aventura. Se sorprendió un momento, porque al levantarse, no vio a Luck en su cama. Ella sospechaba que, ya que Erik había interrumpido su conversación, no se atrevió a decirle lo que Luck pensaba. Salio al exterior a tomar airé, y vio a Luck sentado en la calle, viendo el cielo. Ella se acerco a él y le dijo.

 

 


Episodio 15: Andre y su pandilla.

 

Aída se acerco despacio a Luck, para que este no se diera cuenta de que venia, cuando estuvo al lado de Luck, muy despacio le pregunto.

 

– ¿Puedo sentarme a tu lado?  – le dijo Aída a Luck.

– Esto…. si, claro… Aída… – le dijo Luck muy nervioso.

 

Se quedaron en silencio por un momento, luego ambos se dijeron al mismo tiempo.

 

– ¿Puedo preguntarte al….? – pero ambos se callaron.

 

Ninguno de los dos no sabían que decirle al otro, hasta que Aída le dijo a Luck.

 

– Oye Luck, ¿creen que podamos ayudar a Erik en su misión de conseguir una Cola del Zorro de Nueve Colas? – preguntó.

– No estoy seguro… Aun soy muy débil para poder ayudarlo contra ese tipo de monstruos. – le dijo Luck desilusionado.

– ¡No digas eso Luck! – dijo Aída poniéndose de pie y mirando a Luck.

– Si podremos derrotar a un Zorro de Nueve Colas. Solo tenemos que entrenar en el camino a las Mazmorras de Payon y así podremos derrotar a ese monstruo.

– Aída… Tienes razón. No puedo rendirme sin haberlo intentado. – se para dando esta frase de animo.

– ¡Bien dicho Luck!  – y diciendo esto, le dio un beso en la mejilla a Luck.

 

Luck quedo paralizado, pero de emoción… En eso Aída le iba a preguntar algo, pero como vio a Luck en ese estado, pensó que seria mejor preguntarle después. En ese momento apareció Erik, vio a Luck en ese estado y le pregunto a Aída.

 

– Buenos días…. ¿Qué le pasa a Luck? – le preguntó.

– Esto…. no se, creo que le di más ánimos para esta nueva aventura. – le respondió.

– Vaya. ¿Qué clase de ánimos serán? – le volvió a preguntar.

– No preguntes… Es entre Luck y yo… – le dijo un poco avergonzada.

 

Erik no quiso seguir preguntándole más a Aída. Después de tomar en buen baño y un buen desayuno, salieron de Prontera en dirección a Payon, donde Erik deberá hacer su misión.

 

Desde que salieron de Prontera, batallaron contra diferentes monstruos que se encontraban en la Zona, luego llegaron hasta el desierto de Sograt, donde les cayó la noche. Ahí armaron un Campamento y descasaron esa noche. Durante su descanso, Luck se despertó durante la noche, y entre sueño vio a un grupo de Hormigas que revisaban su Bolso de Objetos, en eso, Luck ve con más claridad y ve que esas hormigas, se llevan las armas de él y su Grupo, así que despierta apresuradamente a los demás.

 

– Despierten, despierten. – les decía a Erik y Aída.

– ¿Luck? ¿Qué sucede? – dijo Aída entre sueños.

– Unas hormigas se llevan nuestras cosas. – dijo Luck.

– ¿Qué cosa dices? – despertó Erik muy sorprendido.

– Hmm. Dijo que un grupo de hormigas se llevan nuestras cosas. – dijo Aída sin pensar lo que decía, por el sueño.

– Vamos. Arriba, hay que detenerlas. – les dijo Luck levantándose.

– Bien, hay que seguirlas. Rápido. Nuestras medicinas están ahí también. – dijo Erik.

 

Cuando Erik dijo esto, él y Luck siguieron a las hormigas. Aída aun no se levantaba, pero al ver que Luck y Erik se alejaban se levanto entre sueños y siguió a sus amigos. Los tres siguieron a esos monstruos ladrones, y llegaron hasta su guarida.

 

– Esperen. – dijo Erik.

– ¿Qué sucede? Hay que seguirlos. – dijo Luck

– Esta es su madriguera. Tenemos que tener cuidado y cuidar lo que nos queda. – le dijo Erik a su grupo.

– Muy bien. Entremos. – dijo Luck.

 

Los tres entraron a la Madriguera de las Hormigas. Dentro, no vieron nada, solo una especie de cueva. Con mucho cuidado se internaron en este desconocido lugar para Luck y Aída. Mientras avanzaban, comenzaron a aparecer una gran cantidad de huevo.

 

– Miren, son varios huevos. Yo quiero mi desayuno. – dijo Aída entre sueños.

– Aída, ¿ya despertarte? Estamos en la madriguera de las hormigas. Robaron nuestras cosas. – le dijo Erik a Aída, para que pudiera despertar.

 

Aída se comenzó a revisarse, para ver si algo le faltaba, en eso da un gran grito.

 

– ¡¡NOOO!! ¡No esta! – gritó Aída.

– ¿Qué te sucede Aída? – le pregunto Erik.

– Esas hormigas me han robado mi collar. Ahora si que estoy muy enojada. – le respondió.

– Aída, yo te recuperaré tu Collar. Lo prometo. – le dijo Luck para darle ánimos.

– Muchas gracias Luck. – le dijo Aída.

 

Los tres entraron avanzaron más a la cueva, hasta que llegaron donde una gran cantidad de hormigas estaban reunidas. En eso ven a una persona entre todas ellas. A Erik le extraño mucho que hubiera una persona con tantas hormigas, y al parecer la persona hablaba con las hormigas.

 

– Miren hermanos. Este collar parece tener un extraño poder. Miren. – dijo la persona, que de pronto uso una habilidad. – ¡Ruwach!

 

Aída quedo paralizada de la impresión, pero luego se enojo tanto, que sin pensarlo, salio de donde estaban observando la situación y le grito a la persona con las hormigas.

 

– ¡Oye tu! Eso es mió. – grito Aída, y todas las hormigas y la persona, miraron a Aída.

– ¿Quién eres tu? Esto lo encontraron mis hermanos. – le respondió la persona.

– Estos insectos tuyo me lo Robaron, así que por favor, entrégamelo. – le dijo Aída muy enojada.

– Escucha, mis hermanos nunca robarían algo. Ellos lo encontraron, y lo trajeron hasta aquí. No es ningún delito. – le dijo la persona.

– Escucha joven. – dijo Erik saliendo de su escondite. Luck lo siguió también.

– ¿Quién eres tu? – le pregunto la persona.

– Soy el Sacerdote Erik. ¿Quién eres tú?

– Soy Andre. – le dijo cortamente la persona.

– ¿Qué clase de nombre es ese? – pregunto Aída.

– Escucha Andre, nosotros estamos en un largo viaje. Tomamos un descanso y dejamos nuestras cosas en nuestro campamento. Luego, tus hermanos llegaron y tomaron nuestras cosas. Eso fue lo que pasó.  – le contó Erik.

– No te creo esa tonta historia. Mis hermanos no se acercan a los humanos. Me estas mintiendo Sacerdote. – le dijo Erik.

– Ya me hiciste enojar. ¡Holy Light!  – conjuro Aída, pero no paso nada.

– ¿Aída? ¿Te encuentras bien? – le pregunto Luck.

– No puede ser. No puedo usar mis poderes.  – dijo Aída muy asustada, y se arrodillo en el piso.

– ¿Aída? ¿Qué te sucede? – le pregunto Erik.

 


Episodio 16: El Secreto de los Poderes

 

– ¿Aída? ¿Qué te sucede? – le preguntó Erik.

– Ya… ya no puedo usar mis poderes. – dijo Aída muy asustada.

– Pero… ¿Por qué? – le pregunto Erik.

– Aída, es por el collar, ¿verdad? – le pregunto Luck.

– Siiiii…. – dijo casi apunto de llorar.

– ¿Por qué lloras Aída? – le pregunto Erik.

– Mira lo que has hecho chico hormiga… Haz hecho llorar a Aída. Eso no te lo voy a perdonar nunca. – le dijo Luck, poniéndose en guardia sin ningún arma.

– Ya te lo dije, este es mi tesoro. No se los voy a devolver. – le dijo Andre.

– Eso lo veremos. – dijo Luck.

 

Luck corrió a toda velocidad hasta donde estaba Andre, golpeo a las hormigas con una fuerza increíble, pero eran demasiadas para él, y no alcanzo a llegar a donde Andre se encontraba. Erik vio esto e intento usar un hechizo pero Luck le dijo.

 

– No lo hagas Erik. Si lo haces, fallaras la misión.

 

Luck tenia razón, si Erik utilizaba sus poderes de curación o soporte, fallaría automáticamente la misión. En eso, ve a Aída, la cual ya no lloraba, si no más bien se veía algo avergonzada.

 

– Aída, ¿Qué te sucede? – le pregunto Erik.

– No lo se. ¿Por qué Luck hace esto por mí? ¿Por qué? – le respondió Aída.

– Por ahora dejemos eso para después. Tenemos que ayudarlo. – dijo Erik.

– Tienes razón. ¿Pero que haremos? – le pregunto Aída.

 

Erik comenzó a idear un plan para salir de esta situación. Luck aun seguía peleando contra las hormigas, pero eran tantas, que le complicaba el asunto. De pronto, Aída va a ayudar a Luck, por lo que la situación mejoró un poco, pero comenzaron a llegar más hormigas.

 

– Esto parece no tener fin.- dijo Aída.

– No te preocupes. Yo te protegeré. – le dijo Luck.

– Eso es. – dijo Erik de repente.

– ¿Qué cosa Erik? – le pregunto Aída.

– Luck, usa tu “Magnum Break”. – le dijo Erik.

– Pero, no tengo mi arma. – le respondió.

– Se que suena sacrificado, pero tu puño será tu arma. – le dijo Erik.

– Tienes razón. Aída, quédate detrás de mí. – le dijo Luck.

– Bien. – le dijo Aída, la cual abrazó a Luck.

 

Luck concentró toda la fuerza que tenia, y con todo lo que pudo, gritó

 

– ¡¡Magnum Break!!

 

Al usar esta técnica, una gran cantidad de hormigas cayeron. Las demás, vieron lo que pasó, pero siguieron atacando, así Luck, al ver esto, volví a gritar.

 

– ¡¡Magnum Break!!

 

Más hormigas cayeron. Luck se debilito un poco, pero como estaba junto a Aída, sintió que sus fuerzas aumentaban, así que volvió a gritar, pero con mucha más fuerza.

 

– ¡¡Magnun Break!!

 

Y más hormigas cayeron. Las que quedaron huyeron del lugar por sus vidas y el joven Andre quedo solo.

 

– Hermanos, ¿Por qué me abandonan? – les dijo Andre.

 

En eso, Erik ve que Andre baja la guardia, corre hacia él, y lo golpea con tal fuerza, que el joven se desmaya.

 

– Joven Andre, descansa un momento, por favor. – le dijo Erik, y Andre cayo.

– Erik, lo derrotaste. Sin usar tu magia. – le dijo Aída, que estaba junto a Luck.

– Si. Eso veo. – le dijo Erik.

– Ouch. Mi brazo. – grito Luck.

– Esto es mi culpa. No debí llegar y salir sin pensar en algo. – dijo Aída.

– No te preocupes. Ouch! Estaré bien. Ouch! Ponte tu collar y usa “Heal” en mi. ¿De acuerdo? – le dijo Luck.

– Si. – dijo recibiendo el collar de las manos de Erik.

 

En eso, se escucha un rugido tremendo, parecía como el de una bestia enfurecida. En eso, Andre se levanta y dice.

 

– Si. Es Maya. La madre de las hormigas. Pagaran por lo que hicieron. – dijo, y volvió a caer desmayado.

– ¿Maya? – pregunto Aída.

– Rayos. Esto se ve mal. Rápido, cúralo y sácalo de aquí. – le dijo Erik a Aída.

– Claro. ¡Heal! – conjuro Aída, curando un poco a Luck.

 

En eso, desde el fondo de la cueva, ven dos luces rojas, que se acercaban hacia ellos, Erik tomo todas las cosas y apuró a Luck y Aída para salir, pero cada vez más, las luces se acercaban. Llegaron hasta un cruce, eligieron un camino lo más rápido, ya que pensaron que seria el correcto, y siguieron corriendo por el. Las luces rojas aun los seguían, y cada vez más cerca, pero para mala suerte de ellos, estaban en un callejón sin salida.

 

– No. Esto es el fin. – dije Aída.

– Yo te protegeré, ouch, Aída. – dijo Luck y poniéndose en guardia muy débilmente.

– No Luck. Aun estas débil. – le dijo Aída.

– No te preocupes. Te salvaré aunque me cueste la vida. – le dijo Luck.

– Aquí viene. – les dijo Erik.

 

Erik, Luck se pusieron en guardia, y Aída desde atrás lista para usar sus hechizos y sus flechas, y se prepararon para la batalla contra un monstruo llamado Maya.

 

 

 


Episodio 17: El Sacrificio no es la única opción.

 

Erik, Luck y Aída estaban listos para luchar contra Maya, la madre de todas las hormigas que vivían en la cueva en la que estaban. Poco a poco las luces rojas se fueron acercando al grupo el cual estaba listo para todo. De pronto escuchan un grito desde sus espaldas.

 

– Oigan, ayu’enme. – escucharon.

– ¿Quién esta ahí? – dijo Erik mirando hacia atrás.

– Aquí, esta roca me tapa el camino. Ayuda’e porfa. – dijo la voz.

– ¿Un camino? – dijo Aída.

– Si, mira. ¿Qué no ven la roca que lo tapa, po? – dijo la voz.

– Luck, usa tu “Magnum Break” y rompe esa roca. – le dijo Erik.

– Muy bien. ¡Magnum Break! – dijo tratando de romper la roca, que solo se triso un poco.

– Déjame probar algo. ¡Charge Arrow! – dijo Aída lanzando una flecha con gran fuerza, la roca se rompió mas pero no lo suficiente.

– ¡Holy Light! – conjuro Erik en la roca, y también, solo un poco más se rompió.

– Ya lo tienen, po. Ahora yo. ¡Fire Bolt! – dijo la voz desde atrás de la roca, conjurando su hechizo, el cual rompió un poco más la roca.

– Rápido, Aída, Luck, sigan con sus ataques para romper esa roca, intentaré distraer a Maya para que no los ataque. – les dijo Erik que avanzo un poco hacia donde venia Maya.

– No. Espera Erik. – grito Luck.

– Rápido Luck, si lo hacemos rápido, Erik vendrá. – le dijo Aída.

– Ok.

 

Luck y Aída usaron todos los ataques posibles, mientras Erik vio a Maya que se aproximaba. De pronto, varias hormigas llegaron, Erik empezó con su arma Báculo a atacar a las hormigas, eran tantas que no podía contra todas ellas, así que comenzó a retroceder y así evitar el avance de estos monstruos.

 

– ¿Cómo va esa roca? – les pregunto Erik a Luck y Aída.

– Falta muy poco. – le dijo Aída.

 

Erik seguía deteniendo el avance de las hormigas, hasta que pudo ver a Maya, se veía muy grande y al parecer muy molesta. Más hormigas llegaron al lugar y atacaron a Erik con todo, él intento defenderse pero no pudo, y con tantos ataques cayó desmayado al piso. Aída vio esto e intento ayudarlo, pero justo en ese momento la roca cedió y el pasaje se abrió. Un mago estaba del otro lado atrapado, y al ver a Maya dijo.

 

– ¿Pero que rayos es eso, po?

– No preguntes ahora. Erik esta ahí con todos esos insectos. – le dijo Aída.

– Yo iré a rescatarlo, ¡Magnum Break! – dijo Luck para alejar a las hormigas.

 

Luck usando su “Magnum Break” llego hasta Erik, lo levanto en sus hombros e intento avanzar, pero las hormigas le taparon el paso. En eso, Luck levanto a Erik y lo lanzo hacia donde estaba Aída.

 

– Luck, ¿qué intentas hacer? – le pregunto Aída.

– Aída, cuida a Erik hasta que se recupere, yo me encargare de estos insectos. – le dijo Luck, luchando contra las hormigas.

– Luck, vuelve, vamonos, rápido. – le grito Aída.

– Mago, por favor, cuida a Aída. – le dijo Luck al Mago.

– ¿Qué?….. ¿Estas seguro de lo que estas diciendo, po? – le dijo el mago.

– Si…. Llévatela de aquí, ¡¡¡ahora!!! – le grito Luck.

– No… No te dejaré aquí…. – le dijo Aída casi llorando.

– ¡¡Rápido!! Váyanse. – volvió a gritar Luck.

– Idiota, que no ves lo que pasa aquí. Recién llego y veo que Maya esta aquí con su chusma, y tu aquí intentando matarte solo. Y tu novia aquí que no quieres que te vayas. – dijo el mago.

– ¿Qué dices? Si ella muere, ya no tendré nada más que hacer. Por favor, llévatela. – de suplico Luck.

– No. ¡¡Fire Wall!! – dijo el mago el cual conjuro un muro de fuego donde Luck estaba.

– Si ella se va, yo, tu, él, el sacerdote este vamos. Todos, ¿me captas? – le dijo el mago.

– Muy bien. ¡¡Magnum Break!! – dijo Luck que regreso hasta donde estaban sus amigos.

 

Luck uso su técnica hasta llegar a donde su grupo estaba y cuando llega, Aída lo abraza como para que nunca más se vuelva a soltar de él.

 

– Nunca lo hagas de nuevo, ¿de acuerdo? – le dijo Aída.

– Lo intentaré. – le respondió.

– Ya vamonos de aquí. ¡¡Fire Wall!! – dijo el mago, conjurando su hechizo para detener a las hormigas por un tiempo.

 

Todos escaparon por el pasaje por donde el mago había estado, corrieron lo más rápido que pudieron cargando a Erik que se encontraba desmayado por la batalla. Después de tanto correr pudieron llegar hasta la salida de la cueva, y llegaron hasta el desierto.

 

– Vaya, hasta que corrimos de esas chusmas. – dijo el Mago.

– Tienes razón, este… – dijo Luck, preguntándose el nombre del mago.

– Ah, es verda’. No me he nombra’o. Soy Mago. – dijo el mago muy feliz.

– Esto…. ¿ese es tu nombre? – le pregunto Aída.

– No linda, mi nombre es Let, mi hobby es mago. – dijo riendose.

– Bueno Let, yo soy el Espadachín Luck, y ella la Arquera Aída. – se presento Luck.

– Muy gusto en conocerlos. – les dijo Let.

– Bien, tenemos que llevar a Erik a algún lugar para que descanse. – dijo Aída.

– Vamos a Morroc, aquí vive mi hermano. – dijo Let.

– Pero, ¿por donde esta Morroc? Solo veo desierto aquí. – dijo Luck.

– Vamos, yo los guió. He estado aquí bastante tiempo para conocer el camino. – dijo Let muy orgulloso.

– Muy bien, vamos a Morroc. – dijo Luck marcando el camino hacia la ciudad.

– Si, pero es por el otro lado, po. – dijo Let riendose de Luck.

 

Y así, el grupo tiene un nuevo integrante. Ahora, se dirigen hacia Morroc para curar las heridas de Erik para seguir con su misión.

 

 


Episodio 18: ¿Otro asesino?

 

Después de esa gran batalla contra las hormigas, el grupo se dirigió a Morroc para curar las heridas de Erik, el cual estaba en una misión para hacerse Monje. Al llegar a Morroc, pidieron unas habitaciones en la posada para pasar los días que se quedarían hasta que Erik se recuperara totalmente para así ir a Payon.

 

– Bien, aquí nos quedaremos unos días. OK? – dijo Let.

– Yo iré a comprar algunas provisiones para el viaje a Payon. – dijo Luck.

– Yo iré a ver a mi Familia que esta aquí. Los vemo’ luego. – dijo Let, y se fue.

– Aída, cuida a Erik mientras se recupera, ¿de acuerdo? – le dijo Luck.

– Pero… Tienes razón. Yo lo cuido. – le dijo Aída.

 

Aída se queda viendo a Luck mientras se iba de comprar por la ciudad, y luego fue a la habitación para cuidad de Erik. Erik aun estaba herido por los ataques de las hormigas, así que esperaron hasta que Erik se curara un poco de sus heridas.

Durante esos días, los miembros del grupo se fueron turnando para cuidad a Erik, mientras los demás entrenaban en las cercanías de Morroc para poder luchas contra los Zorros de Nueve colas.

Un día en que Aída cuidad a Erik, ella se quedo dormida, y Erik despertó muy extraño. Se levanto, miro a su alrededor con unos ojos muy extraños, como si realmente no mirara nada, luego, tomo el collar de Aída y salio caminando lentamente de la habitación. Aída se despertó al escuchar cuando la puerta se cerró, y vio que Erik no estaba en su cama, así que salio de la habitación para seguirlo, no lo vio en la posada, salio de esta, miró hacia a fuera, y tampoco lo vio.

 

– ¿Pero a donde se habrá ido tan rápido? – se dijo Aída.

– ¿Aída? ¿Qué sucede? – le pregunto Luck que venia llegando junto con Let de su entrenamiento.

– Es muy extraño, Erik salio de la habitación, pero cuando lo seguí hasta aquí, se desapareció. – le dijo Aída.

– ¿Será muerto viviente? – dijo Let.

– ¿Cómo? – pregunto Luck.

– Dirás sonámbulo Let. – le corrigió Aída.

– Eso mismo. – dijo Let.

– Bueno, tendremos que buscarlo entonces. – dijo Luck.

 

Un acolito que escuchaba de cerca les dijo.

 

– Disculpen, por casualidad era un sacerdote el que están mencionando.

– Si, es un sacerdote. ¿Lo viste? – dijo Luck.

– Si, no se como lo hizo, pero se fue rápidamente hacia las Pirámides de Morroc. – dijo el Acolito.

– Gracias. Bueno, vamos a las Pirámides. – dijo Luck.

 

Y rápidamente se dirigieron a las Pirámides de Morroc. Al llegar hasta la entrada, vieron a una ladrona que estaba en la entrada, parecía que algo le preocupaba.

 

– ¿Qué sucede? – le pregunto Aída.

– Un Sacerdote entró rápidamente a la pirámide.

– Entonces si esta aquí. – dijo Luck.

– Lo que me preocupa es que llevaba algo en las manos. – dijo la ladrona.

– ¿Cómo algo? – pregunto Luck.

– No se. Era algo así como un collar. – dijo la ladrona.

– ¿Un collar? – se pregunto Let.

– No puede ser. Es mi collar. – dijo Aída buscándose su collar.

– Te ha robado tu collar. – dijo Let.

– No digas eso. Se que es mi collar, pero Erik nunca lo robaría. – le dijo Aída.

– Entonces, ¿porque te lo quito? – le dijo Let.

– Algo debe estarlo controlando aprovechando que él esta débil. – dijo Luck.

– Tenemos que rescatarlo. – dijo Aída, entrando en la pirámide.

– Muy bien. Vamos Let. – le dijo Luck.

 

Y el grupo entro en la pirámide. Se veían muy angostos los pasadizos. Caminaron por un buen rato por el corredor, hasta que de pronto vieron a la ladrona que estaba en la entrada.

 

– Veo que no conocen estos laberintos. – les dijo la ladrona.

– No, ¿tu si? – le dijo Let.

– Claro, el clan de los ladrones vive aquí. – le respondió.

– ¿Nos puedes ayudar a seguir a nuestro amigo? – le pregunto Aída.

– Esta bien, solo por una cosa. – les dijo la ladrona.

– ¿Qué cosa? – pregunto Luck.

– Quiero ir con este chico, se ve muy guapo. – le dijo indicando a Luck.

– ¡¿Qué?! – dijo sorprendida Aída.

– No te preocupes, será por un rato. – le dijo en secreto Let a Aída.

– Hmm. Esta bien. Puedes ir con él. – le dijo Aída.

– Gracias amiga. Me llamo Lima. ¿Y ustedes? – les dijo la ladrona.

– Soy Luck, mucho gusto. Ella es Aída y el Let. – le dijo Luck.

– El gusto es mío lindo. Oka, vamos por el Sacerdote. – le dijo Lima a Luck.

 

Y los cuatro se adentraron más en la pirámide. Mientras más tiempo pasaba, los monstruos comenzaban a aumentar en número y fuerza. No sabían porque sucedía esto, ni siquiera Lima, que conocía bien la pirámide sabia porque podría ser esto.

 

– Esto es muy extraño. Nunca había habido tantos monstruos aquí. – dijo Lima.

– Talvez algo extraño esta apunto de suceder. – dijo Let.

– Vamos, tenemos que salvar a Erik antes de que algo más grave ocurra. – dijo Aída.

– Pero si es un sacerdote, ¿verdad, Luck? – dijo Lima.

– Pero no puede usar su Magia curativa, ¿entiendes? – dijo Aída un poco molesta.

– Bueno, bueno. No te pongas así. Si no le voy a hacer nada a este guapo. – dijo Lima.

– No lo digo por eso. Lo digo porque Erik es un gran sacerdote. – dijo Aída.

– Hmm. Cuidado, viene más por allá. – dijo Luck para llamar un poco la atención.

 

Siguieron avanzando en la Pirámide, y subieron al siguiente piso, desde ahí en adelante la cosa se les pudo más complicada, agradecían que Let los acompañaba ya que su magia provocaba mas daño. Hasta que empezaron a aparecer momias, y ahí se pudo todo color de hormiga.

 

– Eso no me esta gustando lindo. – le dijo Lima a Luck.

– ¿Por qué lo dices, Lima? – le pregunto Luck.

– Nunca había visto momias aquí en las pirámides. Todas dormían como si nada. – le respondía Lima.

 

En eso, Aída da un fuerte grito, ya que una momia atacaba, Luck intenta llegar hasta ella, pero otra momia les corta el paso. En eso, la momia ataca a Aída, la cual, por el golpe, se golpea contra una pared y cae al suelo un poco aturdida. Luck intenta por todos los medios se sacar a las momias que le molestaban en ese momento, pero de repente la momia que atacaba a Aída, muere.

 

– ¿Pero que? – se dijo Let.

– No deberían estar aquí niños.

 

Un Asesino apareció en el lugar donde estaba la momia que había fallecido. Luck se asusto mucho, porque sabía que los asesinos querían matar a Erik y pensaba que este también andaba en esa misma misión. Mato rápidamente a las momias que le molestaba, y se acerco al asesino y le dijo.

 

– No dejare que le hagas daño a Aída.

 

Vaya, ¿Que hace un Asesino ahí? ¿Será amigo o enemigo? ¿Querrá matar a Erik ese asesino? ¿Que se trae Lima? Todo esto y más en el siguiente episodio.

 

 


Episodio 19: Un enemigo inesperado.

 

– No dejare que le hagas daño a Aída.

– Hermano, ¿estabas aquí? – dijo Lima.

– ¿Qué? ¿Es tu hermano? – le pregunto Luck.

– Yep. – respondió Lima.

 

Todos quedaron sorprendido al saber que ese asesino era el hermano de Lima. Pero por alguna extraña razón, Luck aun seguía con la idea de que quería atacarlos, y eso impulso a Luck a intentar atacar al asesino. En ese momento Lima se le cruza y le detiene el paso.

 

– Lindo, ¿Qué intenta hacer? – le pregunto Lima.

– Los asesinos quieren matar a Erik, y él nos querrá matar a nosotros para cumplir su misión. – le respondió Luck.

– ¿Con que eso piensas de los asesinos? – dijo el hermano de Lima con una voz muy grave.

– Hermano. ¿Por qué dices eso? – le preguntó Lima.

– Los BadAssa son los culpables. – dijo cortamente su hermano.

– Tú no eres miembro de ese clan. ¿Verdad? – dijo Aída.

– No. – dijo el asesino.

– Él trabaja para el Gremio de Asesinos. ¿Estas en una misión hermano? – dijo Lima.

– Si. Así que les pediré que se retiren de aquí, ahora. – dijo su hermano.

– Pero, ¿Por qué? Podemos ayudarte. – le dijo Lima.

– No necesito su ayuda. Ahora… – decía su hermano, cuando sintió algo extraño.

 

Comenzaron a aparecer varias momias alrededor del grupo, todos se quedaron en guardia listos para atacar a las momias, pero las momias no se movían.

 

– Ya es tarde. – dijo el hermano de Lima.

– ¿A que te refieres? – pregunto Lima.

– Si, aun es temprano…. – dijo Let.

– No, él se refiere a otra cosa. Algo controla a las momias. – dijo Aída.

– Pero, ¿Qué puede ser? – pregunto Luck.

– Osiris. – dijo el asesino.

– ¿Estay hablando del Dios Osiris? – se pregunto Let, muy asustado.

– Si. – dijo el hermano de Lima.

– He escuchado que el puedo controlar a la mayoría de los monstruos que están aquí en las Pirámides. – dijo Aída.

– No solo eso preciosa. Hace varios años, envió a un ejército de monstruos hacia Morroc e intento destruirla completamente. – le dijo Lima.

– Tenemos que derrotar a Osiris, sea como sea, antes de que vuelva a atacar Morroc. – dijo Luck.

– Niños tontos. No podrán contra Osiris. – dijo el hermano de Lima, el cual se fue rápidamente por la pirámide.

– Hermano, no nos dejes con todas estas momias aquí. – le decía Lima mientras se iba por la pirámide.

– Tenemos que ayudarle, sea como sea. – dijo Luck.

– Oka, entonces, sigámoslo. ¡Fire Wall! – dijo Let y uso su conjuro en las momias para así poder avanzar.

 

Usaron todas las técnicas que podían para derrotar a una gran cantidad de momias que se les aparecían por el camino. Lima se preguntaba como estaría su hermano ya que habían tantas momias que a ellos les costaba muchísimo pasar.

 

Siguieron avanzando, y llegaron hasta la cima de la Pirámide. En eso, vieron al hermano de Lima, estaba mal herido, varios monstruos estaban cerca de donde él estaba, así que fueron rápidamente a ver que había pasado.

 

– Hermano, ¿Qué te pasó?

– Les… dije que se… fueran de aquí…. – retaba a Lima su hermano.

– Quien se atreve a molestar a este dios. ¿Quién? – dijo una voz monstruosa y lenta que se escuchaba desde la cima de ese lugar.

– ¿Osiris? – se pregunto Let.

– Humanos, ustedes ya no pueden hacer nada contra mí. – dijo la voz.

 

De pronto los monstruos se alejaron y abrieron camino a una sombra que se aproximaba desde atrás. El grupo quedo en guardia, exceptuando a Lima que cuidaba a su hermano. La sombra avanzaba a paso lento, y el grupo cada vez mas se impacientaba mas.

 

– Vienes a pelear tú, personalmente. – le grito Luck a Osiris.

– No. Pero alguien lo hará por mí.

 

En eso la sombra se distingue, y ninguno creía lo que estaba viendo. Era….

 

 


Episodio 20: ¿Amigo o enemigo?

 

– Vienes a pelear tú, personalmente. – le grito Luck a Osiris.

– No. Pero alguien lo hará por mí.

 

En eso la sombra se logra distinguir, nadie creía lo que veía.

 

– ¿Erik? – pregunto Luck.

 

Erik estaba al frente de ellos, no los miraba directamente, ya que parecía que miraba al suelo.

 

– Ahora nos quiere matar, nos traiciono. – dijo Let asustado.

– ¡¡Cállate Let!! – le dijo Luck.

– Ese Osiris debe controlarlo. – dijo Aída.

– ¡Fire Bolt! – dijo sin ningún animo Erik, conjurando el hechizo en Let.

– ¡Ouch! Eso me dolió. – dijo Let, después de sufrir el daño del hechizo.

– Erik, ¿Por qué nos atacas? – le pregunto Aída.

– ¡Frost Driver! – volvió a conjurar Erik, pero esta vez en Aída.

 

Aída recibió el ataque directamente, no quiso esquivarlo ni bloquearlo, por lo que quedo congelada.

 

– ¡Pero!, ¡¿Qué estas haciendo Erik?! – le grito Luck.

 

Una risa malvada salía de la boca de Erik. Luck y Let se pusieron en guardia en caso de que fuera a realizar otro ataque. Erik dio algunos pasos hacia delante, levanto la vista y dijo.

 

– Este… este es el poder que he estado buscando.

– ¿Qué estas diciendo? – le dijo Luck.

– Solo querías hacerte más fuerte, y usar el collar. – dijo Let.

– Exacto. Ahora podré cumplir mi objetivo y poder vengarme. – dijo Erik.

 

En eso, el hielo que tenía a Aída prisionera, se rompe, y ella cae al suelo. Al parecer escucho toda la frase de Erik, porque dijo.

 

– ¿Solo nos usaste para ganar poder? – dijo Aída mirando al suelo.

– ¿Eh? ¿Aída? – se pregunto Luck.

– Pasamos tantos problemas, sufrimientos y peligros para ayudarte, ¿y así es como nos agradeces? – dijo Aída, que parecía que estaba a punto de algo.

– ¿Qué estas diciendo Aída? – le pregunto Luck.

– La verdad…. ¡No creo que fueras capas de hacernos esto! – dijo Aída, la cual salio corriendo hacia donde estaba Erik.

 

Aída corrió lo más rápido que pudo, Erik uso algunos “Fire Bolt” sin poder darle, y cuando ella llego junto a él, lo abrazó.

 

– Erik, ¿realmente nos harías algo así? – le volvió a preguntar Aída.

– A…. Aída…. – dijo Luck.

– ¿Pero que haces? Ten cuidado. – le dijo Let.

 

Un silencio se apodero del lugar. Donde estaban Erik y Aída, se podían ver caer, las lagrimas de la joven, al suelo. Todo parecía que volvería a ser normal. Pero…

 

– ¡¿Pero que?! – grito Luck.

 

Aída cayó al suelo, su vista parecía perdida. Erik tenía su báculo en la mano. Al parecer, la había golpeado con tal fuera, que ella no lo puedo aguantar.

 

– ¿Pero que hiciste? – dijo Let.

– ¿Cómo pudiste atacarla?… Eso no te lo voy a perdonar… – dijo Luck muy furioso.

– Sentimentalismos. Hmph. Eso ya no funcionará contra mí. – dijo Erik, con una voz malvada.

– No perdonaré que hayas lastimada el corazón de Aída. Eso nunca, ni mucho menos que la hayas atacado. – dijo Luck.

– Vamos, hay que proteger a Aída. Ataquemos a Erik. – dijo Let.

– Tienes razón Let. Cúbreme. – le dijo Luck a Let.

 

Luck corre con su espada en alto para atacar a Erik. Erik mueve con el pie a Aída para alejarla del lugar, y con su escudo, bloquea el ataque de Luck.

 

– Aun te falta más entrenamiento. Veo que mi ayuda no sirvió de nada. Luck. – le dijo Erik.

– ¡¡Cállate!!  ¡Magnum Break! – dijo Luck usando su técnica junto a Erik, el cual lo volvió a bloquear un poco con su escudo.

– Yo le romperé ese escudo. ¡Fire Bolt! – conjuro Let en Erik, el cual lo bloqueo con el escudo, haciendo que este se rompiera.

– Ya no tienes escudo para defenderte. ¡Ahora si! – dijo Luck.

– ¡¡NO LO HAGAS!! – grito alguien en las cercanías.

– ¿Quién? – dijo Luck.

– No bajes la guardia. – le dijo Erik golpeándolo. Luck salio hacia atrás, pero soporto el golpe. Erik comenzó a conjurar un hechizo, pero paro de pronto por un golpe.

– ¿Pero quien? – se pregunto Erik.

– ¡Fire Bolt! – grito alguien en las cercanías, el cual ataco a Let.

– ¿Pero que sucede? – se pregunto Luck.

– En primero lugar, no soy tan carbonero. – dijo una voz.

– ¿Let? – se pregunto Luck.

– En segundo lugar, no soy tan feo, po. – volvió a decir la voz.

– Erik, es momento de pagar mi deuda contigo. – dijo otra voz.

– ¿Podrá ser? – se pregunto Luck, que ahora estaba al lado de Aída.

 

 


Episodio 21: El nuevo héroe.

 

Let apareció desde lo lejos, que se ataco al Let, que estaba con Luck.

 

– ¡Vamos! Muestra tu verdadera forma. Doppelganger. – dijo el Let que acababa de llegar.

– ¿Cómo has podido salir de donde estabas? – dijo el Doppelganger.

– Este Asechador me ayudó. – dijo Let.

– ¿Asechador? – se pregunto Luck.

 

De la nada, apareció el asechador, era Izhim.

 

– ¿Izhim? – pregunto Luck.

– Si. Soy yo. Erik, aun te debo el favor. Ahora te lo pagare. – dijo Izhim a Erik.

– ¿No me hagas reír? – dijo Erik con un tono muy extraño.

– ¿Pero que estas diciendo? – dijo Izhim.

– Parece que Erik esta siendo controlado por Osiris. – le dijo Luck.

– Hmph. Eso no es nada… Osiris. ¡Da la cara! – grito Izhim.

– Crees que puedes derrotarme tu solo. – le dijo Osiris.

– En este mundo uno no esta solo. Para eso están los amigos. – dijo Izhim.

– ¿Y con esos amigos, crees que podrás ganarme? – le dijo Osiris.

– Ya lo veras. ¡Escuchen todos! Atáquenlo a distancia, yo me encargaré de detenerle el paso, para que a ustedes no los ataque. ¿Les quedo claro? – dijo Izhim a todos.

– Muy bien. Prepárate para recibir mi mejor ataque. – dijo Let.

– Bien, Let, cuando te de la señal. ¡¡Stealth!! – dijo Izhim al mismo tiempo que se desapareció.

– ¿Pero que? – dijo Osiris un poco temeroso.

 

Izhim uso su técnica especial y desapareció en el lugar. Let comenzó a conjurar su hechizo para estar listo para lanzárselo a Osiris. En eso, Aída se levanta, y dice.

 

– ¿Erik?

– Ya lo van a recatar. Izhim esta aquí para ayudarnos. – le dijo Luck.

– Si, pude escuchar lo que piensa hacer. Y estoy lista. – dijo Aída, la que también comenzó a preparase con un hechizo.

– Osiris. Yo matare a esos magos. – dijo Doppelganger.

– Yo me encargare de ti. Copia de segunda. – le dijo Luck.

 

Osiris no se movía, intentaba buscar a Izhim y saber por donde iba a aparecer, pero aun no había señal de él, Let y Aída estaban preparados para atacarlos. Lima cuidaba a su hermano que intentaba levantarse para ayudar en la batalla pero con sus heridas le era imposible.

 

– Ahora. ¡Sightless Mind! – grito Izhim, que al momento de atacar a Osiris, este quedo paralizado.

– Bien. ¡Fire Bolt! – conjuro Let.

– Ok. ¡Fire Bolt! – conjuro Aída.

– Vamos, sigan atacando. ¡Back Stab! – dijo Izhim, que por un segundo se desapareció, para luego atacar a Osiris.

 

Let, Aída e Izhim atacaron varias veces a Osiris, hasta que el trío se comenzó a cansar. Erik y Doppelganger también se habían cansado, y Doppelganger escapo hasta donde estaba Osiris.

 

– No sigan atacando. ¡¡Stealth!!  – dijo Izhim, que se desapareció, y luego apareció junto a sus Aída y Luck.

– Vaya. Eso es todo lo que han podido hacer. Patéticos humanos. Pagaran lo que han hecho a mi vendaje. – dijo Osiris.

– Alto ahí. Osiris. – dijo una voz.

– ¿Pero que? – dijo Osiris.

– Mi rey. Es… es…. – dijo aterrorizado Doppelganger.

– ¿Quién esta ahí? – dijo Osiris.

– Como te atreves a levantarme la voz. – dijo la voz, y al momento de decir esto, la momia murió al instante.

– Mi Señora. – dijo aterrorizado Doppelganger.

– ¿Porque habéis desobedecido mi órdenes? ¿Por qué no estáis en Nifleheim? – dijo la voz.

– Mi Señora. Fue una orden del su hijo. – le dijo Doppelganger.

– ….. ¿Mi hijo dio esta orden? – dijo la voz.

– Si Mi Señora. Nos pido matar a esos humanos. – dijo Doppelganger.

– Hmph. Son unos patéticos humanos, y no pudieron derrotarlos. – dijo la voz.

– Mi Señora. – dijo Doppelganger.

– Silencio. No te pedí una explicación. – dijo la voz, y al momento de decir esto, el Doppelganger desapareció del lugar.

 

Al desaparecer Doppelganger, una risa diabólica se adueño del lugar, desapareciendo esta muy lentamente.

 

– ¿Pero que pasó aquí? – se pregunto Let.

– ¿Nifleheim? – se pregunto Aída.

 

Erik cayó de pronto al suelo, Aída fue rápidamente a verlo.

 

– Erik, Erik. ¿Estas bien? Dime algo. – le dijo Aída.

 

Erik se había desmayado. Al parecer aun no se había recuperado del todo, además se veía un poco lastimado por los ataques que recibió durante la batalla.

 

– Al parecer hemos derrotado a Osiris. – dijo Let.

– Eso parece. Pero…. ¿Qué fue esa voz? – se pregunto Luck.

– ¿Nifleheim? Esto no me gusta nada. – dijo Izhim.

 

 


Episodio 22: La declaración de Aída.

 

Todos volvieron a Morroc para recuperar sus fuerzas, curar sus heridas y también para que Izhim les dijera porque los había ayudado contra Osiris.

 

– Creo que lo mencioné antes. Le debo la vida a Erik, y tenia que devolverle el favor de algún modo. – les contaba Izhim.

– Pero, ¿cómo nos encontraste? – le pregunto Aída.

– Encontré a ese mago encerrado, era muy extraño así que lo saque, y de ahí me contó lo demás. – les respondió Izhim.

– Entonces te agradecemos que nos hayas salvado, Izhim. – le dijo Let.

– Hmph. Ya les dije, sólo fui para pagarle el favor a Erik. Nada más. – dijo Izhim.

– Pero igual nos salvaste a nosotros,  dijiste también que necesitabas de nuestra ayuda para la batalla contra Osiris. – dijo Aída.

– Bueno, no podía luchar solo contra Osiris. Necesitaba su ayuda. Seré acechador pero no soy SuperMan. – dijo Izhim.

– Oye, Izhim. ¿Qué harás ahora? – le pregunto Luck.

– Eso no es asunto tuyo. Pero si piensas que atacaré a Erik, estas equivocado. – le respondió Izhim.

– ¿Por qué dices eso? – le pregunto Aída.

– Mire, algo muy extraño esta pasando. De partida casi la mayoría del Clan BadAssa se escapó, otros los mataron los del mismo clan, y muy pocos quedan apoyando al nuevo líder. – les contó Izhim.

– ¿Nuevo líder? – dijeron Aída, Luck y Let sorprendidos.

– Aun no se bien que pasó, pero solo se que el nuevo líder mató al anterior y se “adueño” del clan. Por eso algunos protestaron y los que apoyaron a ese nuevo líder, pelearon contra ellos y algunos murieron y otros escaparon. Yo soy uno de los que escapó. – les contó Izhim.

– Creí que el Líder de ese clan era muy poderoso. – se pregunto Luck.

– Aun no estoy seguro como fue. Nadie vio la batalla, así que no sabría quien era más fuerte. Solo sabemos que murió porque nos contó el nuevo líder. – les contó Izhim.

– Bueno, entonces, ¿nos ayudarías? – le pregunto Aída.

– Y se puede saber, ¿A que? – le pregunto Izhim.

– A ayudar a Erik. – le respondió Luck.

– A ti no te pregunte. – le dijo Izhim.

– Tenemos que ayudarlo para que puede convertirse en un Monje. – le dijo Aída.

– ¿Qué quiere ser un monje? Así que ha decidió ya. – dijo Izhim.

– ¿Eh? ¿Por qué dices eso? – le pregunto Aída.

– Verán, Erik es Sacerdote por culpa mía. – les dijo Izhim.

– ¿Culpa tuya? – dijeron Aída, Luck y Let.

– Si, como Acolito me curaba y todo, así que cuando llego a un nivel para poder subir de clase, no lo pensó dos veces y se convirtió en Sacerdote. Los monjes aun no eran tan populares en ese entonces, eran pocos los que habían y todos sabían que usando sus poderes de soporte no “salvaban” mucho. – les dijo Izhim.

– ¿Quieres decir que lo hizo para ayudarte? – le pregunto Let.

– Si. Lo hice para ayudarlo. – contesto alguien que salía de la habitación.

 

Todos miraron hacia la puerta, y era Erik que se había levantado, claro, aun no tan descansado, ya que se notaba que aun no se podía poner de pie por si solo. Aída fue a ayudarlo. Erik sale de la habitación y dice.

 

– Izhim, gracias a ti soy Sacerdote, lo se. Pero no por eso no te considero mi amigo. – dijo Erik.

– ¿Erik? ¿Por qué dices eso? – le pregunto Izhim.

– Yo lo hice para poder ayudarte. Sabes que siempre me ha gustado ayudar a las demás personas, ya sea que a mi me pase algo o no. – le dijo Erik.

– Si, lo tengo muy claro. – le dijo Izhim.

– Entonces ,¿lo ayudaras para convertirse en Monje? – le pregunto Aída.

– ….. – Izhim no dijo nada.

– No se preocupen amigos.  Izhim sabrá que hacer. ¿Verdad, amigo? – le dijo Erik.

– Yep. Bueno, ya es tiempo de que me valla. Tengo algo que hacer. – dijo Izhim.

 

En ese momento alguien entraba a la Posada. Era Lima, y al parecer busca a Luck, porque lo miró en cuanto entro, mientras Izhim se retiraba de la posada.

 

– Hola guapo. – le dijo Lima a Luck.

– ¿Qué haces tu aquí? – le pregunto Aída.

– No esta prohibido venir a la posada que yo sepa. ¿Verdad cariño? – le dijo Lima, preguntando a Luck.

– Esto….. – intento decir Luck.

– Hmph. Vamos Erik, te llevaré a tu cama. – dijo Aída a Erik.

 

Aída llego a Erik a su cama para que siguiera descansando, y cerro la puerta de la habitación por dentro. Let quedo mirando a Luck, para ver si hacia algo, pero este ultimo ni reacciono.

 

– Vaya. Para que Erik te va a ganar, Luck. – le dijo Let.

– ¿Qué estas diciendo? – le dijo Luck.

– Bueno, quédate con esta linda ladrona. Iré a comprar algunas cosas y entrenaré un rato. Nos vemos pareja. – le dijo Let a Luck, mientras salía riéndose.

– Vaya. Que clase de amigo es. – dijo Luck.

– ¿Acaso no te gusta que este aquí? – le pregunto Lima.

– No es eso. Sólo que…. – dijo Luck, pensando en algo.

– Ya se. Te llevaré a un buen lugar. Vamos. – le dijo Lima.

 

Lima saco de la posada a Luck, a la fuerza. Mientras Aída y Erik estaban en la habitación. Adentro, Aída estaba sentada en la orilla de la cama, y Erik acostada en esta. Aída quería preguntarle algo a Erik, pero al parecer no se atrevía.

 

– Dime Aída. – le dijo Erik.

– ¿Eh? ¿Yo que? – le pregunto Aída.

– Tu cara me dice que algo quieres preguntarme. ¿No es así? – le dijo Erik.

– Bueno, yo…. Este… – decía Aída, juntando los dedos de las manos.

– Desde que te encontré en el desierto te he ayudado. Y hasta que tu quieras separarte de mi, te acompañaré. Tenlo por seguro. – le dijo Erik.

– ¿Por qué me dices eso? – le dijo Aída.

– Algo me dice que te preguntas, ¿qué pasará contigo cuando yo termine mi misión?. Dime, ¿es verdad eso? – le pregunto Erik.

– Bueno… En parte si… Pero… Esto… – decía Aída jugando con sus manos.

– ¿Tiene otra pregunta para mi? – le dijo Erik.

– Esto…. Veras… – decía Aída, que se veía con mucha vergüenza.

– Vamos. Dilo. No te voy a dejar por una simple pregunta. – le dijo Erik para darle ánimos.

– Esta bien. Aquí voy. ¡Me gustas! – le dijo Aída decidida.

– ¿El Qué? – dijo Erik sorprendido.

 

 


Episodio 23: Aclarando sentimientos.

 

A la posada, entraban Luck y Lima. Al parecer esta vez, Luck entraba a la fuerza a Lima, ya que ella intentaba desesperadamente que no entrara.

 

– Escucha, no quiero ir. – le dijo Luck a Lima.

– ¿Pero porque no? – le dijo Lima.

– Porque no quiero. – le dijo Luck.

– Ya se porque es. Es por tu amiga, ¿verdad? – le dijo Lima.

– ¿Eh? No. No es por eso. – dijo Luck ruborizándose.

– No me digas que no. Tu cara te delata. – le dijo Lima.

– ¿Qué tengo en la cara? – le pregunto Luck.

– La tienes roja. – le dijo Lima.

– No. No la tengo roja. – dijo Luck mirando a otro lado.

– Eso lo dice todo. – le dijo Lima.

 

Desde la habitación se escucho el grito de Aída.

 

– ¡Me gustas!

 

Luck fijo la vista en la habitación, y se dio cuenta que era desde la habitación donde estaba Aída y Erik.

 

Esto dejo muy triste a Luck porque en su corazón guardaba la esperanza que Aída pudiera enamorarse de él, echando todos sus sacrificios que hizo por ella por la borda.

– ¿Te sientes bien? – le pregunta Lima.

– Si, no puedo pensar ahora, saldré a caminar un momento. – dijo Luck, saliendo de la posada.

Y así Luck salio buscando calmar un poco su pena, así que fue a entrenar al desierto. Mientras entrena, ve a una acolita que esta entrenando, pero al parecer ella tenía problemas, decide ayudarle.

 

– Oye, ¿Estas bien?

– Si, gracias. ¿Quien eres? – pregunta la Acolita.

– Soy Luck, ¿y tú? – le responde.

– Soy Pam, una linda Acolita. ¿No crees? – le dijo la Acolita.

– Este… Si… – le respondió Luck.

– Veo que algo te ha pasado, ¿verdad? – le pregunta Pam.

– ¿Por qué lo preguntas? – le pregunta Luck.

– Pareces como si tu novia le hubiera dicho a otro que le gusta. – le respondió Luck.

– ¿Eh? No, no… Estas equivocada. – le dijo Luck, ruborizándose.

– A mi no me puedes mentir, se algo de sentimientos y tu cara dice eso. Así que no trates de ocultarlo. – le dijo Pam.

– Si. Estoy confundido, acabo de escuchar a la persona que me gusta decirle a mi mejor amigo que esta enamorado de él……. y eso no lo puedo soportar…… – dijo Luck.

– Peor Luck… No tienes que ponerte tan triste, esto recién esta comenzando y yo te puedo ayudar a conquistar a tu alma gemela, eso si tu tienes que ayudarme a sembrar sentimientos buenos en todo lo que te rodee. – le dice Pam.

– No se. Yo no quiero obligar a nadie a quererme, me gustan que los sentimientos nazcan solos en las personas. – le respondió Luck.

– Pero yo, la acolita de los sentimientos, hago que aparezcan solos en todas las personas sin que sufran ni nada de eso. – le dijo Pam.

– Pero las estas obligando igual, ¿ves? – le dijo Luck.

– No, tontin. Yo se cuando los sentimientos de una personas van hacia la otra, y viceversa. – le dijo Pam.

– ¿Y como puedes saber eso? – le pregunto Luck.

– Escucha, se que has hecho varios sacrificios por Aída, así que no puedes rendirte tan fácilmente. ¿Me oíste? – le dijo Pam.

– Lo sé. ¿Eh? ¿Cómo sabes eso? – le pregunto Luck sorprendido.

– Ya te lo dije. Se los sentimientos de las personas. Así que no me puedes engañar. – le dijo Pam.

– Esta bien… Pero aun no se como lo haces. – le dijo Luck.

– Confía en mi Luck. Yo te ayudaré en todo lo que pueda. – le dijo Pam.

– Hmm… Está bien… – le dijo Luck.

– Pero no olvides en ayudarme primero. ¿De acuerdo? – le dijo Pam.

– Si, claro… Lo que tú digas. – le dijo Luck.

– Ven, vamos… Tenemos un largo camino que recorrer. – le dijo Pam tomándolo de la mano y dirigiéndose hacia el desierto.

 

Mientras tanto, en la posada.

 

– Vaya, Aída. Nunca me habían dicho eso… – le dijo Erik.

– ¿No? He sido la única que te lo ha dicho, ¿verdad? – le dijo Aída.

– Si. Pero. Creo que estas confundiendo las cosas. – le dijo Erik.

– ¿Eh? ¿Por qué lo dices Erik? – le pregunto Aída.

– Veras. Desde que te encontré en el desierto te he estado cuidado, pasará lo que pasará te he cuidado. Para mí, tú eres…. – dijo Erik, cuando Aída lo interrumpió.

– Tu también sientes lo mismo por mi, ¿verdad? – le dijo Aída.

– Déjame terminar. Para mí, eres como mi hermanita menor. – le dijo Erik.

– ¿Hermanita menor? – le pregunto Aída.

– Si, dime. Compara el amor que sientes por mi como si fuera tu verdadero hermano mayor. – le pregunto Erik.

– Mmmm…. Tienes razón. – dijo Aída después de pensarlo bien.

– Veras, hace ya tiempo murió mi familia, en un ataque de los Orcos a mi aldea. Los que logramos sobrevivir, fuimos a vivir a Prontera. Después de eso, me dedique a enfrentar los bastante para ser un buen Acolito a así ayudar a la gente. Para nunca más perder a alguien que considere amigo o familiar. – le contó Erik.

– Lo siento. No sabía eso. – le contesto Aída.

– No te preocupes. Se que encontrarás a esa persona que realmente quieres. – le dijo Erik para darle ánimos.

– ¿Tu crees? – le pregunto Aída.

– Claro que si. Eres muy linda para que alguien no se fije en ti. Si no, pregúntale a Luck. – le dijo Erik.

– ¿Erik? – le pregunto Aída.

– Si, el mismo que te ha salvada varias veces. – le dijo Erik.

– Pero… Yo… – decía Aída.

– Escucha. Aclara tu corazón. Recuerda que eres mi hermana menor, así que ese es el cariño que tú me tienes a mí. No mezcles ese cariño con el de la persona que amas. – le dijo Erik.

– Si… Bueno… Iré a dar una vuelta un momento. ¿Si? – le dijo Aída.

– Si. Nos veremos después. – le dijo Erik.

 

Aída salio de la habitación un poco apenada, ya que se dio cuenta que los sentimientos que tenía hacia Erik, eran los que tiene una hermana menor a su hermano mayor. Lima estaba en la posada sentada en el sofá un poco molesta porque Luck la dejo ahí sola. Al verla, Lima le pregunto.

 

– Aída, hola ¿Cómo……? – dijo Lima, pero al verla se quedo callada.

– Oye, ¿Estas bien? – le pregunto Lima.

– Si. No te preocupes. Ya se me pasará. – le dijo Aída.

– Pero niña, parece como ti algo mala te hubiera pasado. – le pregunto Lima.

– No. No es nada. No es que haya sido rechazada ni nada de eso. Solo necesito un poco de aire. Es todo. – dijo Aída, la que salía de la posada.

– ¿Qué estará pasando hoy en día? Hace unos días, se enojaba porque coteteaba a Luck, ahora le dice que le gusta Erik. ¿Qué chica más extraña? – se decía Lima.

– ¿Verdad? – contesto alguien.

– ¿Eh? ¿Quién? ¿Let? ¿Estabas aquí? – dijo Lima.

– Si. Y ya que nadie quiere. ¿Quieres pasear conmigo un rato? – le pregunto Let.

– Hmm…. No. Mejor no. Nos vemos… – le dijo Lima, saliendo de la posada.

– Vaya. ¿Qué extrañas son las mujeres? – se dijo Let.

 

 


Episodio 24: La decisión de Aída.

 

Habían pasado un par de días, y no habían señales de Luck. Aída se veía muy, pero no se atrevía a preguntar por él. Pensó que talvez Lima lo saco a pasear o algo así, pero le extrañaba, ya que desde el día que hablo con Eric, no ve a Luck, y ese día Lima no estaba con él. Aída no sabía porque había desaparecido.

Pasó otro día, el día que Eric se levanto. Aída y Let estaban en la posada tomando desayuno, cuando Eric salió de la habitación.

 

– Ya estoy listo. – dijo Erik.

– Vaya. El bello durmiente hizo su aparición. – dijo Let.

– Erik, ¿ya estas mejor? – le pregunto Aída.

– Si. Ya me siento completamente recuperado. ¿Cómo están ustedes? – les pregunto Erik.

– Yo muy bien. – respondió Let.

– ¿Y tu Aída? – le pregunto Erik.

– Si. Bien, bien. – le respondió ella.

– Erik. Lima dijo que nos acompañará en tu misión de Monje. Cuando estemos listos, le avisamos para irnos. – le contó Let.

– Bien, ¿y Luck? – preguntó Erik.

 

Nadie contesto, Aída sólo agacho su cabeza, y Let sólo mantuvo silencio.

 

– ¿Pero que pasa? ¿Le pasó algo? – les pregunto Erik.

– Desde hace días que no aparece. – le respondió Let.

– Él se fue. – dijo alguien que entraba.

– ¿Lima? – se preguntó Let.

– Hola. Veo que ya estas bien, Erik. – dijo Lima, que entraba a la posada.

– ¡Oye! ¿Por qué dices que se fue? – le preguntó Aída a Lima un poco enojada.

– Crees que soy adivina. Tu deberías saberlo mejor que yo. El escucho cuando le dijiste a Erik que te gustaba. – le contesto Lima.

– ¿Qué dices? ¿Pero eso no es así? – dijo Aída.

– Eso es lo único que te puedo decir. Desde ese día que no lo veo. – le contó Lima.

– ………. – Aída no dijo nada.

– Aída, ¿puedes ir a buscarlo? – le preguntó Erik.

– Este…. yo…. – se dijo Aída.

– Escucha. No te eches la culpa. Ahora, sólo piensa en lo que te dije el otro día. Nosotros te esperaremos aquí, ¿de acuerdo? – le dijo Erik.

– Esta bien, ¿pero donde….? – le preguntó Aída, cuando Erik la interrumpió.

– Se que podrás encontrarlo. Ahora ve. – le dijo.

– Bien. Iré por él. – dijo Aída saliendo de la posada.

– Aun no estoy de acuerdo con esta idea. – dijo Lima.

– Escucha. Aun no se donde se metió Luck, pero es lo mejor para los dos cuando se encuentren. – dijo Erik.

– Además, aquí estoy yo, Lima. – le contestó Let.

– *suspiro* No hay mucho que elegir. – le dijo Lima.

– Vale, gracias. – le contesto Let.

– Bueno, ustedes ya saben que hacer. Yo compró provisiones y los seguiré. – les dijo Erik.

– Ves, igual iré contigo, Lima. – le dijo Let.

– Pero no te acostumbres. – le respondió Lima.

 

Let y Lima salieron de la Posada. Erik se sentó en la mesa, para comer algo y se dijo.

 

– Después de arreglar este asunto, iremos a Payon. No creo que Guy me espero por mucho tiempo.

 

Aída busque a Luck por todo Morroc, sin dar con él. Preguntó a las personas que estaban en la ciudad, y les dijeron que habían visto a aun espadachín y a una acolita que salieron de la ciudad en dirección al Este. Aída a averiguar esto, tomo rumbo a esa dirección, y ella, sin saberlo, era seguida de cerca por Lima y Let.

Aída se internó en el desierto, en busca de su amigo. De dirigió hacia el este como le habían señalado, hasta que llego a un lugar donde los escorpiones comenzaron a aparecer más seguido. Aída lucho contra algunos de esos monstruos, hasta que escucho un grito a lo lejos. Corrió hasta allá, intentando esquivar a sus enemigos, y vio, a un espadachín cubriendo a una acolita. Se acerco un poco más, si que ellos la vieran para saber si era Luck, y al verlo, confirmo quien realmente era. Estaban rodeados por varios escorpiones, todos listos para atacarlos. Aída al ver esto se dijo.

 

– Es Luck. Pero, ¿Qué hace con esa acolita? – se preguntó.

– Son demasiados escorpiones, ¿Qué puedo hacer? – se volvió a preguntar.

 


Episodio 25: La venganza del Escorpión

 

– ¿Qué puedo hacer? Son demasiados escorpiones. No podré contra todos ellos. Se dijo Aída viendo a Luck como cubría a la acolita del ataca que esos monstruos.

 

Aída solo veía como Luck defendía a la chica que la acompañaba, y comenzó a sentirse extraña. Comenzó a recordar cuando Luck le ayudaba en sus aventuras anteriores y se ponía muy feliz con eso. Aída parecía estar soñando despierta y solo podría ver sus recuerdos hasta que volvió a la realidad y vio que Luck y la chica ya no podían resistir más.

 

– Tengo que salvarlo. ¡Aquí voy! – se dijo Aída.

 

Aída corrió hasta donde estaba Luck y utilizo su técnica “Arrow Shower” para abrirse paso entre los escorpiones y llegas hasta donde estaba Luck. Aída, al llegar con él, utilizo su “Heal” para curar a ambos. Aída y Luck no se prestaron mucha atención en ese momento, ya que los escorpiones los seguían atacando. Los tres lucharon contra los escorpiones y lograron vencer a algunos, pero estos por alguna razón extraña, seguían llegando.

 

– Tenemos que escapar. – dijo Aída.

– ¿Pero como? Estamos rodeados. – dijo Luck.

– ¡Warp Portal! – conjuro Pam.

 

Los tres entraron por el portar, sin pensar el destino de este con tal de escapar de esos monstruos. Luego, el portal se cerró ayudando a escapar a los tres. A lo lejos se aproximaban Lima y Let.

 

– Llegamos tarde. – dijo Lima.

– ¿De donde salieron estos escorpiones? Son demasiados. – dijo Let.

– Tenemos que avisarle a Erik. Vamos. – le dijo Lima.

 

Así que Lima y Let volvieron a Morroc. Los escorpiones se comenzaron a dispersar un poco. De pronto, una persona apareció al medio de todos los monstruos.

 

– Ahora los tengo como quería. Bien hecho mis mascotas. Ahora me vengaré de esos tontos. Lo malo es que esos dos se me escaparon, pero con solo tres me será fácil. ¡Vamonos a Morroc! – dijo la persona que de pronto fue seguida por todos los escorpiones que estaban cerca.

 

Lima y Let corrieron hasta Morroc para avisarle a Erik de lo ocurrido. En la entrada este de esta ciudad, vieron a Erik junto a otra persona. Al llegar donde él estaba, vieron que era una sacerdotisa, pero con la noticia que le traían a Erik, no le dieron mucha importancia.

 

– ¡Erik! ¡Erik! – decía Lima.

– ¿Eh? ¿Lima? ¿Let? ¿Qué sucede? – les pregunto Erik.

– Tenemos un problema. – dijo Let.

– Unos escorpiones atacaron a Luck y Aída. – le contó Lima.

– Si. Una acolita estaba con ellos. Fue tanto que esta chica uso su Warp Portal y los tres se fueron en el. – le contó Let.

– ¿De casualidad era una acolita de pelo color verde y con un moño roza? – les pregunto la sacerdotisa.

– Si. Si mal no recuerdo se veía así. – le respondió Lima.

– Era muy linda por lo demás. – añadió Let, mirando si Lima decía algo, pero con la preocupación no lo escucho.

– ¿Es ella señorita? – le pregunto Erik a la sacerdotisa.

– Si. Debe ser ella. – le respondió.

– Bien. Vamos a ver donde….. oh, oh – dijo Erik cuando.

– ¿Qué sucede? – pregunto Lima.

– Parece que esos escorpiones los siguieron. – dijo Erik.

– No creo eso Excelencia. Alguien debe controlarlos. – le dijo la sacerdotisa.

– ¿Excelencia? – se pregunto Lima.

– Si. Los sacerdotes y monjes se llaman así a veces. – le dijo susurrándole a Lima.

– No tenia ni idea. – le contesto Lima.

– Conmigo aprenderás muchas cosas, Lima. – le dijo Let.

– Si, seguro. – le dijo Lima

– No se desconcentren. – dijo alguien que salía de la ciudad.

– ¿Izhim? – se pregunto Erik.

– ¿Eres ese asechador que atacó Prontera? – dijo la sacerdotisa un poco temerosa.

– Era ese. Ahora soy otro, señorita. – le dijo Izhim a la sacerdotisa cuando llegaba.

– ¿Nos vas a ayudar? – le pregunto Let.

– No. Lo único que quiero es que ese falso líder de ese falso clan no dañe a más gente inocente. – dijo Izhim.

– ¿Qué quieres decir con eso, asechador? – le pregunto la Sacerdotisa.

– Antes de huir del castillo del clan, el líder menciono un ataque con escorpiones a esta ciudad. – les contó Izhim.

– ¿Es un plan de ese líder de clan? – le pregunto la sacerdotisa.

– Escuche señorita. Después le diré mas detalles. Ahora hay que proteger esta entrada. – le dijo Izhim.

– Muy bien. ¿Todos listos? – les pregunto la sacerdotisa.

– Si. – dijeron Erik, Lima y Let.

 

Al escuchar esa señal, la sacerdotisa uso varias de sus técnicas de soporte para ayudarlos a todos. Lima e Izhim atacaron con sus armas a los monstruos, Erik también, pero sólo usando sus puños y Let, su magia “Fire Wall” para detener el avance de los escorpiones. La sacerdotisa seguía ayudando con su magia a los que atacaban, incluyendo a Erik, pero le parecía extraño que un sacerdote como él, no usara magia de soporte, así que le pregunto.

 

– Excelencia, ¿Por qué no usa su magia?

– Porque estoy en una misión para ser Monje,  y uno de los requisitos es no usarla. Así que pelearé solo con mis puños. – le respondió.

 

La sacerdotisa se noto un poco extraña al escuchar eso, pero como no podía distraerse en ese momento, no quiso pensar demasiado sobre eso, y continúo ayudando al grupo.

Después de una larga batalla, los pocos escorpiones que quedaron, huyeron. Al ver esto, el grupo declaró su victoria y comenzaron a descansar en la arena, hasta que Let, por un sorpresivo ataque, salio volando.

 

– ¡Let! – grito Lima, que fue a verlo enseguida.

– ¿Pero que rayos? – se dijo Erik.

 

Donde estuvo Let, apareció el enemigo.

 

– Así que eres tu otra vez, Doppelganger. – dijo Izhim.

– Hasta que los encontré. Por su culpa Osiris murió. Así que lo vengaré con mis propias manos. – dijo Doppelganger.

– ¡Magnum Exorcismus! – conjuro la sacerdotisa sobre el enemigo, pero a este no le afectó.

– ¡¿Pero que?! – se pregunto la sacerdotisa.

– Estupida sacerdotisa. Toma esto. – dijo Doppelganger, blandiendo su espada.

 

Un rayo de luz avanzo en dirección a la sacerdotisa, pero este dio en su objetivo antes de llegar a ella. Erik lo había bloqueado.

 

– Excelencia, ¿esta bien? – le pregunto la sacerdotisa, que no pudo moverse en ese momento.

– No se preocupe por mí. Cure a los demás, yo me encargaré de este monstruo. – le dijo Erik.

– Yo te ayudaré. Este tipo es muy tramposo en sus ataques. Ya veras Doppelganger. – le dijo Izhim.

– Bien, amigo. ¿Nos puede asistir, señorita? – le pregunto Erik a la sacerdotisa.

– …. ¿Esto? Si, estoy lista excelencia. – le respondió.

– No podrán contra mí. Los mataré a todos y a cada uno de ustedes. – dijo Doppelganger preparándose para el combate.

 

 


Episodio 26: El zorro de nueve colas.

 

– Ouch. ¿Dónde estamos? – se preguntó Aída.

– Shhh. No hagas mucho ruido. – dijo una chica.

 

Aída miró a su alrededor y se dio cuenta que estaba en una cabaña, se veía algo vieja pero era segura. Miró quien estaba a su lado y junto a ella estaba Luck, que parecía inconciente y un poco herido, al otro lado, vio a una chica que miraba por la ventana. Aun un poco aturdida, le pregunto.

 

– ¿Dónde estamos?

– No estoy muy segura, pero creo que esto es Payon. – le respondió la chica.

– ¿Payon? – se pregunto Aída.

– Si, pero la antigua ciudad, eso si. – le respondió la chica de nuevo.

– Oye, ¿Quién eres tu? – le pregunto Aída, que ya parecía más despierta.

– Es verdad. Soy la acolita Pam. Tú debes ser Aída, ¿verdad? – le dijo.

– Este… Si. ¿Cómo lo sabes? – le pregunto.

– Luck menciono tu nombre antes. – le respondió Pam.

– ….. – Aída no le dijo nada.

– Espero que no estés enojada conmigo, Aída. – le dijo Pam de pronto.

– ¿Yo? ¿Por? – le pregunto.

– Por llevarme a tu novio. – le dijo directamente a Aída.

– ¿Por qué dices eso? Si sólo…. sólo… – intentaba decir Aída.

– Cuando los traía hasta esta casita, no lo soltabas y a veces decías su nombre en tus sueños. – le dijo Pam.

– No. Es que me preocupe por él. Eso es todo. – le respondió Aída.

– ¿Estas segura? No me convence tu respuesta. – le dijo Pam.

– ¿Crees que… estoy mintiendo? – le dijo Aída entre enojada y con un poco de vergüenza.

– Escucha. Tu boca puede decir una cosa, pero tu corazón no puede ocultar el verdadero sentimiento que tienes hacia él. ¿O me equivoco? – le pregunto Pam.

– Bueno….. Yo…. esto…. – decía Aída.

– No hables tan fuerte. Hay espíritus allá afuera. – le dijo Pam.

– ¿Espíritus? – le pregunto Aída.

– Si. Veras, se dice que la antigua Payon se quemó. Era una ciudad muy hermosa, la cual tenia un pequeño palacio en su centro, donde vivía una princesa, con sus guardias y súbditos que la acompañaban y servían. Pero por alguna extraña razón, una tormenta de fuego cubrió toda la ciudad y todos los del palacio murieron dentro de este. Al parecer, sus almas no han podido descansar en paz, y ahora, se materializaron y protegen el alma de la princesa que aun sigue aquí. – le contó Pam.

– ¿Cómo sabes tanto? – le pregunto Aída.

– Mi hermana mayor me contó. Su maestra le enseño varias cosas, y ella me las ha ido enseñando a mí. – le respondió Pam.

– Hermana… mayor… – murmuró Aída.

– Bueno, yo le digo así. Ella me salvo cuando me perdí en el bosque, y desde ese día me ha cuidado. – le contó Pam.

– ¿Y tu familia? – le pregunto Aída.

– Ella es mi única familia. – le respondió.

– Entiendo. – le dijo Aída.

– Ouch, mi cabeza. – dijo Luck al despertarse.

 

Aída al escucharlo, fue a ver como estaba. Pensaba abrazarlo, pero al parecer no se atrevió a hacerlo.

 

– Aída…. – dijo Luck al verla.

– Luck… este… ¿Estas bien? – le pregunto tímidamente Aída.

– …….. Eso creo. ¿Y Pam? – pregunto Luck.

– Estoy bien. Aída nos salvo, sabes. Pero creo que vino a salvarte a ti especialmente. – le dijo Pam.

– ¿A salvarme? – se pregunto Luck.

– Bueno, es que Erik me pidió que viniera a buscarte. – le dijo Aída, sin mirarlo a la cara.

– Hmm…. Entiendo. – le respondió Luck.

– Escóndanse. Parece que vienen hacia acá. – les dijo Pam.

– ¿Qué sucede? – pregunto Luck mientras se escondía.

– Ya te cuento. Ahora shhhh…. – le dijo Pam.

 

Los espíritus estaban fuera de la casa. Al parecer iban a entrar, pero por alguna extraña razón se detuvieron y se fueron. Luck, Aída y Pam se asomaron por la ventana, pero no vieron a ningún espíritu afuera.

 

– ¿Ya se fueron? – dijo Aída.

– Nos salvamos. – dijo Pam, un poco más tranquila.

– No creo que se hayan ido. – dijo de pronto Luck.

– ¿Por qué lo dices? – le pregunto Pam.

– Porque si se fueron de pronto, fue porque alguien los llamo y cuando vuelvan, revisaran esta casa primero. – dijo Luck.

– Asombroso, Y, ¿Cómo lo sabes? – le pregunto Pam.

– Suponiendo. – dijo Luck.

– No creen que seria mejor escapar a otra casa o irnos a otra. – dijo Aída.

– Si. No es mala idea. Así, cuando los espíritus vuelvan, no nos encontraran aquí. – dijo Pam.

– Entonces, salgamos ahora. Vamos. – dijo Luck.

 

Luck salio primero de la cabaña, miro a su alrededor por si había peligro, y luego llamo a las chicas. Salio Pam y luego Aída que salió apuntando con su arco y flecha por si un enemigo aparecía.

 

– Tengan cuidado. Si mal no recuerdo, los Zorros de Nuevo colas viven por aquí. – les advirtió Luck.

– ¿Zorros de nueve colas? ¿Cómo son? – pregunto Pam.

– Como un zorro con nuevo colas. – dijo Aída.

– Vaya, ¿Cómo ese? – dijo Pam.

 

 


Episodio 27: El Combate Contra Doppelganger

 

Erik, Izhim y la sacerdotisa estaban listos para atacar a Doppelganger. Ninguno quiso efectuar algún movimiento. Estaban esperando el momento justo para atacar. Lima cuidaba a Let en ese momento, y observaba la batalla que se venia, muy preocupada.

 

– ¿No te atreves a atacar, Doppelganger? – le dijo Izhim.

– Cállate. Solo espero el momento justo – le contesto.

– Señorita. Háganos soporte. Yo atacare primero. Le dijo Izhim a la sacerdotisa.

– Bien. – le respondió la sacerdotisa, que luego uso sus magias de soporte en él y Erik.

– Listo. Prepárate. – le dijo Izhim, que desapareció en ese momento.

– No podrás con esos trucos baratos. ¡Earth Quake! – dijo Doppelganger blandiendo su espada contra el suelo.

 

Todo el piso tembló, e Izhim apareció cerca de Doppelganger, este blandió su espada contra él, y lanzo un Rayo de Luz muy grande. Izhim pudo esquivarlo. El ataque golpeo una roca, y esta se rompió en mil pedazos.

 

– ¿Qué, que fue eso? – se pregunto Izhim.

– Les dije que no podrían contra mí. No soy el mismo de antes. La señora Hal me ha dados nuevos y mejorados poderes. – dijo Doppelganger.

– Eso no me interesa. Toma esto. – dijo Izhim, que corrió a toda velocidad hacia su enemigo.

– Ya veras. – dijo Doppelganger.

 

Doppelganger levanto su espada y cuando Izhim estuvo a su alcance, este ataca con su Rayo de Luz, pero Izhim en el ultimo segundo cambio de dirección, y se pudo detrás de Doppelganger, y lo ataco con su técnica “Back Stab” Doppelganger no alcanzo a esquivarlo y recibió todo el daño del ataque.

 

– Rayos. Me tomaste por sorpresa. Pero tienes que ser más rápido que eso. – le dijo Doppelganger.

 

El enemigo desapareció, Izhim no podía verlo, así que se puso en guardia para esperar cualquier truco sucio de Doppelganger. De pronto escucha desde su espalda.

 

– ¡Back Stab! – grito Doppelganger que atacó a Izhim.

 

Izhim no alcanzo a bloquear todo el ataque, por lo cual recibió bastante daño, y salio volando lejos de ahí. Fue a caer unos cuantos metros atrás.

 

– ¿Qué fue ese ataque? – dijo Erik.

– No… puede ser… – dijo Izhim levantándose del suelo.

– Les dije que no podrían contra mí. Soy mejor que antes. – dijo Doppelganger.

 

Erik vio la situación, y corrió hacia Doppelganger, este último levantó su espada, Erik siguió corriendo, y justo cuando Doppelganger vio que estaba cerca, blande su espada para atacarlo. En eso, Erik cambia de dirección, pero el ataque de Rayo de Luz no aparece. Eso sorprendió a Erik, que se desconcentro de su ataque. Doppelganger aprovecha esto, y golpea con gran fuerza a Erik, que lo lanza por el aire unos metros hacia atrás. Pero Erik cae fuertemente a la arena. La sacerdotisa lo ve caer, y va corriendo hacia él.

 

– Excelencia, ¿esta bien? – le pregunto.

– Si… Por favor, ya no me digas Excelencia. Estamos en el mismo grupo ahora. – dijo Erik de pronto, un poco herido.

– ¿Pero que dice? – le pregunta la Sacerdotisa.

– Por… Favor… – le insiste Erik.

– Esta bien…. Erik. – le dijo.

– ¡Muy bien! – dijo Erik, que de pronto se sintió recuperado y más fuerte que antes.

– ¿Qué pasó? – se pregunto la Sacerdotisa sorprendida.

– Tus ánimos me han devuelto mi vitalidad. Gracias… este… – dijo Erik, intentando preguntar su nombre.

– Es verdad. No he dicho mi nombre. Me llamo Yui. – le dijo.

– ¡Erik! Este no es el momento de conocerse. Cuando derrotemos a este idiota, podrás seguir tu charla. – dijo izhim que corría para atacar a Doppelganger.

– Lo se. Aquí voy. – dijo Erik, que también corrió contra Doppelganger.

 

Yui, quedo muy sorprendida de lo que dijo Erik. Ella se comenzó a sentir muy extraña en su interior, y comenzó a sentir que su corazón latía. “¿Qué me pasa?” pensaba ella.

 

– Señorita. ¡De nos Agilidad y Bendiciones! ¡Rápido!. – le grito Izhim.

– ¿Eh? Si. ¡Agi Up! ¡Blessing!  – conjuro Yui a Erik e Izhim.

 

Izhim se fue hacia un lado, pero Erik se fue por el centro. Doppelganger levanto su espada, Erik siguió corriendo directo hacia él, Izhim también pero venia por el otro extremo. Al ver que Erik estaba más cerca, Doppelganger lo ataca. Creyendo que este esquivaría el ataque, lo atacó con poca fuerza. Erik se da cuenta y aprovecha esta situación y sujeta la espada con sus manos. Izhim aprovecha esto, y lo ataca directamente con su arma, usando su técnica “Double Attack!”. Izhim golpea sin para a Doppelganger, este ultimo no podía defenderse, ya que Erik tenia la hoja de la espada en sus manos. Izhim seguía atacando sin compasión, Yui, solo podía mirar la situación, ya que estaban todos tan juntos y no quería interrumpir el ataque de sus compañeros. Doppelganger al verse en esta mala situación, comienza a golpear a patadas a Erik para que lo suelte, pero Erik no cedía ni un centímetro. Pero de unas granes patada a Erik, que este no las pudo aguantar por mucho tiempo, hace que suelte la espada por unos instantes, los que Doppelganger aprovecha para atacarlo con su espada, y al mismo tiempo usa tu técnica de Rayos de Luz contra Erik.

 

– No… ¡Erik! – grita Yui.

 

 


Episodio 28: El Espíritu de Payon

 

Luck y Aída miraron al Zorro, pero al verlo, el miedo que tenían se había desparecido. Pam fue donde el pequeño zorrito para ver que le había pasado.

 

– Pam, ten cuidado. – le dijo Luck.

– Pero si es solo un cachorrito. – le dijo Pam acercándose al Zorrito.

– ¿Qué estará haciendo un cachorro aquí solo? – se pregunto Aída.

– Esta herido. – les dijo Pam que examinaba al Zorrito.

– Pam, déjalo ahí. Tenemos que irnos. – le dijo Luck.

– No lo dejare aquí solo, esta asustado. – le dijo Pam.

– Ok. Tráelo. Pero vamonos rápido. – le dijo Luck, mientras observaba los alrededores.

 

Pam tomo al zorrito y lo abrazo con cuidado para no lastimarlo, este al principio tuvo miedo, pero se quedo tranquilo después de estar en los brazos de Pam.

Siguieron avanzando en busca de otro lugar o la vía de escape a la ciudad de Payon. Pero de pronto, Aída recordó algo que la dejo un poco inquieta.

 

– Oye, Pam…. ¿Puedo preguntarte algo? – le susurró Aída a Pam.

– Si. Dime. – le respondió en susurro.

– Bueno… Esto… ¿Por qué estas con Luck? Solo para saber como se conocieron, eso es todo. – le susurró Aída.

– Él me ayudó, y ahora yo lo ayudo. Yo lo conocí cuando salía muy triste de Morroc. Según creo, algo que tú dijiste le debió afectar. – le contó Pam.

– ¿Algo que dije?… Es que yo… – le decía Aída cuando.

– Pam, dime. Tu “Warp Portal”, ¿no se supone que no puede llevarnos a una mazmorra? – le preguntó Luck.

– Es verdad. Es que lo hice sin pensar en ese momento. – le respondió.

– ¿Y no puedes crear otro? – le preguntó Luck.

– No puedo. No me quedan más gemas Mágicas para crear otro. – le respondió Pam.

– Umm… Ok. Sigamos. – dijo Luck.

– Oye, Pam. ¿Puedo preguntarte otra cosa? – le susurró Aída.

– Si. Dime. – le respondió.

– Bueno, este. ¿Te gusta Luck? – le preguntó Aída.

– Mira, es un buen espadachín, valiente, muy lindo y amoroso. Pero, alguien ya esta en su corazón, y no puedo competir contra ella. – le respondió.

– ….. – Aída no dijo nada, solo se ruborizo y se detuvo.

 

Aída quedo detenida y se ruborizo. Pam la quedo mirando ya que pensó que había dicho algo que no debía. Luck se dio cuanta, miró a Aída y le pregunto.

 

– Aída, ¿te pasa algo? – le pregunto Luck un poco molesto.

– …… – Aída no le contestó. Es mas, ni reacciono.

– Aída, ¿Qué te pasa? – le volvió a preguntar.

– Pam. ¿Qué sucede con Aída? – le pregunto Luck.

– …… – pero Pam tampoco le contesto ni reacciono.

– ¿Qué les pasa chicas? – dijo Luck un poco preocupado.

 

Luck sitió en ese momento, que alguien estaba cerca. Miró, y eran los espíritus, luego miró a sus amigas, y vio el espíritu de una joven mujer que estaba en sus espaldas.

 

– ¿Qué les estas haciendo? – le pregunto Luck al espíritu.

– A…yu…den…nos… – dijeron los demás espíritus.

– ¿Qué los ayude? Si nos están atacando. – les dijo Luck.

 

En eso, el espíritu de la joven, soltó a Pam y comenzó a entrar en el cuerpo de Aída. Luck sabia que si atacaba, podría lastimar a Aída, por lo que no pudo hacer nada para ayudarla en ese momento. Pam al reaccionar, se alejo del Aída y fue a cubrirse con Luck. Cuando el espíritu entro completamente en el cuerpo de Aída, esta se movió y dijo.

 

– Al fin he vuelto con un cuerpo humano.

 

 


Episodio 29: Doppelganger ¿humano?

 

– No. ¡Erik! – grito Yui.

 

El lugar donde se encontraban Doppelganger, Izhim y Erik se lleno de luz. Izhim salio de ahí, el que luego se fue junto con Yui. La luz aun no dejaba de brillar y no permitía ver que le pasaba a Erik, que aun estaba con Doppelganger.

 

– Excelencia…. No… Erik…. – dijo Yui.

– No sabía que ya podía hacer eso. – dijo Izhim de pronto.

– ¿El Rayo de Luz de Doppelganger? – pregunto Yui.

– No. Mire… – le dijo Izhim.

 

La luz comenzó a dejar de brillar, y se pudo poder ver bien esa batalla. Erik detuvo el ataque do Doppelganger con sus manos. Doppelganger se veía muy asustado y furioso a la vez, y ejercía más fuerza a su Rayo de Luz que lanzaba contra Erik. De pronto, Erik golpea con el pie a Doppelganger, este pierde un poco el equilibrio por intentar esquivarlo, y Erik aprovechó el momento para quitarle la espada a su enemigo. El Rayo de Luz desapareció y Erik se alejo un poco de Doppelganger. Erik miro la espada, luego a Doppelganger y le dijo.

 

– Tu misma técnica te vencerá. – dice decidido a todo.

– ¡No! ¡Espera! – le grito Doppelganger aterrorizado.

– ¡Lighting Blade! – grito Erik blandiendo la espada, y de esta salio el Rayo de Luz.

 

Doppelganger no tuvo ni la más mínima oportunidad de esquivar o bloquear el ataque, el cual le llego directamente a él y con la fuerza de impacto, fue impulsado hacia atrás unos pocos metros.

 

– Mal…. Maldito… – le dijo Doppelganger.

– Ya entiendo el truco de tu espada. Ahora será tu fin. – le dijo Erik, que estaba muy seguro de derrotarlo.

– ¿Qué esta diciendo? – pregunto Yui.

– Erik. Ya estas pensando como un Monje. – dijo Izhim.

– ¿Por qué? ¿Cuál truco? – le pregunto Yui a Izhim.

– Esa espada es capas de crear el Rayo de Luz llamado “Lighting Blade”. Por eso, Erik lo ha podido usar en contra de Doppelganger. – le dijo Izhim.

– Vaya… Excelencia…. dijo, Erik es asombroso. – dijo Yui.

– Toma esto. – le dijo Erik a Doppelganger.

 

Erik golpeo con gran fuerza a Doppelganger con la espada. Doppelganger salio volando varios metros, hasta chocar contra una palmera. Doppelganger lo miro desde la arena y le dijo.

 

– Ra…. Rayos… ¿Por… que? – dijo muy débil.

– Dime, ¿Dónde están los otros? – le dijo Erik apuntando con la espada y acercándose a él.

– Hmph. ¿Crees que te lo diría? – le dijo Doppelganger que estaba tirando en la arena.

– Si lo sabes, debes decirlo. – le dijo Erik ya al lado de él.

– No lo se. Ellos se escaparon con el “Warp Portal” que hizo la acolita. Así que como veras, no lo se. – le contesto Doppelganger.

 

Erik levanto la espada, la preparo para enterarla, Yui parece que no quiso mirar porque se tapo los ojos. Erik lanzo la espada hacia el suelo, y la enterró en la arena. Doppelganger estaba sudando del susto, pero luego se le quito. Erik miró hacia donde estabas sus amigos y comenzó a avanzar hacia ellos.. En eso, Doppelganger levanta la cabeza y le pregunta a Erik.

 

– ¿Por qué no me matas? – le pregunto.

– ….. ¿Tendría que hacerlo? – le pregunto Erik que detuvo su paso.

– Soy un monstruo. Ustedes los humanos matan monstruos. Así que mátame. –  le dijo Doppelganger furioso.

– No puedo matarte. – le respondió Erik.

– ¿Qué dices? Entonces…. – dijo mientras intentaba ponerse de pie.

– Entonces. Yo te mataré a ti. – dijo tomando su espada y corriendo a duras penas contra Erik, apuntándolo con esta arma.

 

Pero la espada se quebró en varios trozos y Doppelganger detuvo su avance. Doppelganger al ver esto, cae de rodillas a la arena. Doppelganger después de eso miró a Erik, y muy furioso, le dijo.

 

– Esta vez me haz vencido. Pero la próxima será la última. – diciendo esto, Doppelganger desaparece del lugar.

 

Erik camino hasta donde estaban sus amigos. Vio que Yui estaba con los ojos tapados y asustada. Erik le toma sus manos y le descubres su casa.

 

– Ya se fue Yui. No te preocupes ahora. – le dijo Erik.

– … – Yui no dijo nada.

– Erik, ¿Por qué no lo mataste?  Ahora tendremos que pelear otra vez contra él. – le dijo Izhim un poco molesto.

– Porque sentí algo humano dentro de él. – dijo Erik.

– ¿Qué dices? – dijo Yui, que aun tenia sus manos junto con las de Erik.

– Sentí algo humano dentro de él, por eso no lo ataque. – le contesto Erik.

– Bueno. Yo me voy. No me gusto ser muy sentimental. Nos vemos. A, y cuida a la Señorita, parece que tiene fiebre. – dijo Izhim, que volvía a la ciudad.

– ¿Fiebre? – dijo Erik, que se dio cuenta que aun tenia en sus manos, las manos de Yui.

-Yui. Lo, lo siento. Lo siento. – le dijo Erik soltándole las manos.

– No… No… Esta bien… – le decía Yui.

– *suspiro * Menos mal que todo ha terminado. – dijo Lima, que aun cuidad a Let, y relajándose un poco.

– Vaya. Que blanditas y suaves son. – dijo Let de pronto que estaba con su cabeza más arriba de las piernas de Lima.

– ¡¡QUE!! – grito Lima, que de un fuerte golpe, quedo con su cabeza enterada en la arena y ella con su cara muy ruborizada.

– Ouch. Eso me dolió. Pero igual estuvo bien. – dijo Let  bajo la arena.

 

Erik vio, y solo sonrió. Luego miro a Yui y le pregunto.

 

– Yui. ¿Puedes reabrir el Portal de tu aprendiz? – le pregunto.

– Esto… ¿El de Pam? Creo que si. – le respondió Yui.

– Bien. Lima, saca a Let de ahí, y llévennos donde hizo Pam el Portal. – le dijo Erik a Lima.

– Esta bien…. – dijo Lima, sacando a Let de la arenas, muy molesta.

 

 


Episodio 30: El antiguo Payon

 

– ¿Aída? – preguntó Pam.

– No se preocupen. Ella esta bien. – dijo el espíritu a través de Aída.

– ¿Qué intentas hacer? – pregunto Luck.

– Necesitamos su ayuda. – dijo el espíritu.

– ¿Nuestra ayuda? – le pregunto Pam.

– Si. Nuestras almas están prisioneras en este lugar por una campana. – les dijo el espíritu.

– Será… ¿La campana de Moonlight Flower? – le pregunto Pam.

– Si. – le respondió el espíritu.

– ¿Moonlight Flower? ¿No es la criadora de los Zorros de Nueve Colas? ¿Los Ninetails? – pregunto Luck.

– Exacto. Mi one-sama me hablo de ella. Pero no sabía que esa campana tuviera esa clase de poder. – dijo Pam.

– Oye. No entiendo muy bien. Explíquenme bien. – les dijo Luck.

– Veras. Cada vez que Moonlight Flower hace sonar su campana, alguna de las almas de los súbditos de la princesa, se materializan, y por proteger este lugar, comienzan a atacar a los que vienen. – les contó el espíritu.

– Y dime, ¿Quién eres, y porque…. moriste? – le pregunto Luck.

– Es verdad. Soy Miyuki. Fui la guardia principal de la Princesa del Palacio de Payon. – le contesto.

– ¿Guardia? ¿Eras una guerrera? – le pregunto Pam.

– Era Cazadora, pero no fue por mucho. Fui Arquera cuando estuve con su majestad, luego me dio su autorización para hacer la prueba de Cazadora. Pero cuando volví. – contaba Miyuki.

– ¿Qué sucedió? – le pregunto Luck.

– Les mostraré. – dijo Miyuki, al tiempo que todo se oscureció.

 

Luck y Pam comenzaron a ver unas escenas, vieron a una joven Cazadora, por lo visto, recién terminando su prueba, y se dirigía a el antiguo Payon. Pero, al llegar a su destino, vio la ciudad en llamas.

 

– ¡No puede ser! ¡¡Princesa!! – se escucho la voz desde la Cazadora.

 

Ella corrió hacia en interior de payon, vio a mucha gente de la ciudad buscando refugio y salvando a gente. Corrió hacia el Palacio, que cuando llego, vio que estaba rodeado por unas gigantescas llamas. Vio a varios guardias en la entrada, que no podían pasar por las llamas. Ella se acerco y pregunto.

 

– ¿Qué pasó? ¿Quién inicio este fuego? – pregunto la Cazadora.

– Señorita Miyuki. Fue el Hechicero Draken. – le respondió un guardia que estaba en el lugar.

– Draken volvió. Debo salvar a la princesa. – dijo la Cazadora intentando entrar.

– No lo haga Señorita. Moriría por las llamas. – dijo un guardia que no le daba el paso.

– Escuchen. Todos juramos lealtad a su majestad hasta el momento de nuestra muerte. No veo que cumplan ese juramento. Yo la voy a cumplir, cueste lo que me cueste. – dijo Cazadora.

– ¡Charge Arrow! – grito la Cazadora, lanzando una flecha a una gran velocidad y fuerza, que con el aire del disparo, despejo un poco las llamas.

– ¡Ahora! ¡A defender el palacio! – grito la Cazadora, que entro al palacio, seguida por todos los guardias que estaban con ella en el exterior.

 

Todos avanzaron por el palacio, y llegaron hasta su centro. Vieron a Draken, el hechicero, que mataba a los últimos guardias que protegían a la princesa. En eso, llega la Cazadora y los otros guardias que cubren a su princesa. El hechicero ve esto, levanta su mana indicando a la princesa con el dedo y le dice.

 

– Veo que no morirás sola Sohee. Pero al menos todos moriremos aquí y ahora. – dijo el hechicero.

– No te dejare. – dijo la Cazadora, pero la princesa le tomo la ropa.

– Escapen todos. No quiero que ustedes mueran por mí. No quiero. – dijo la Princesa.

– Su majestad, daría mi vida por usted. – le dijo a la princesa.

– Ahora te derrotare Draken. – dijo la Cazadora, que al ver al hechicero, supo que estaba conjurando un hechizo.

– ¡¡CÚBRANSE!! – grito la Cazadora, que cubrió a la princesa con su cuerpo.

– ¡Lord of Vermilion! – grito y conjuro el hechicero.

 

Una lluvia de fuego, truenos y rocas cayó en el palacio. Fue tan poderoso el ataque, que después de terminado este, el palacio y sus alrededores se vieron destruidos con su enorme poder destructivo.

 

– Y eso fue lo que paso. – dijo Miyuki, mientras la oscuridad se iba, y volvía la luz.

– Entonces, ¿Qué tenemos que hacer? – pregunto Pam.

– Desde que fallecimos, nuestras almas han permanecido aquí. Pienso que si encontramos a la princesa, sabrá que hacer. – les contó Miyuki.

– Ok. Vamos por ella. – dijo Pam.

– Entonces, ¿los guardias no nos atacaran? – le pregunto Luck.

– No. No se preocupen por ellos. Yo estoy aquí ahora. – dijo Miyuki.

 

Luck, Pam con el zorrito en sus brazos, y Miyuki en el cuerpo de Aída, se adentraron hacia la antigua Payon, en búsqueda de la princesa. Durante el camino, le preguntaron a Miyuki.

 

– ¿Por qué el hechicero atacó el Palacio? – le pregunto Pam.

– Al parecer, la Princesa no acepto ser su novia. – les contó Miyuki.

– ¿Por eso mató a todos? – le pregunto Pam, sorprendida.

– No estoy segura. Eso alcance a saber antes de morir. – les contó Miyuki.

– Oye, Miyuki. ¿Por qué elegiste a Aída? – le pregunto Luck.

– Estas preocupado por ella, ¿verdad? – le pregunto Miyuki.

– No, bueno… Si, es mi amiga. – le contesto.

– Bueno, primero, es aquera como yo. Y segundo. – dijo Miyuki, acercándose a Luck.

– ¿Cuál?… ¿Cuál es la segunda? – le pregunto Luck, un poco nervioso.

– Mi novio, cuando volviera de su entrenamiento, seria Cruzado. En otras palabras, como Aída, mi novio era Espadachín. – le dijo Miyuki, que con sus manos tomo  rostro de Luck y lo beso.

 

Pam se sorprendió bastante de la escena, pero luego avanzo un poco, porque se sintió incomoda. Luego, de ese largo beso, Luck se pone más rojo que un tomate y le dice a Miyuki.

 

– ¿Pero? ¿Pero? – realmente Luck, no sabia que decir.

– Ya solo queda una cosa pendiente. Vamos por la princesa. – dijo Miyuki, que siguió avanzando.

 

Luck parecía muy ruborizado. Pam lo vio y le iba a preguntar algo, pero luego se arrepintió. Siguieron avanzando, hasta que de pronto Miyuki indico un lugar.

 

– Prepárense. Algo viene. – dijo Miyuki.

 

 


Episodio 31: El nacimiento de Moonlight Flower.

 

– Prepárense. Algo viene. – dijo Miyuki.

– ¿Qué viene? – pregunto Luck.

– Escóndanse… – dijo Miyuki.

 

Corrieron para esconderse detrás de una de las casas que estaba en ruinas en ese lugar. Esperaron unos momentos y vieron que comenzaron a llegar Ninetails, el pequeño cachorrito comenzó a tiritar, pero no era de frió, sentía miedo. Pam, que lo tenía en sus brazos, no entendía que podría ser.

 

– Nini, ¿Qué te pasa? – le pregunto Pam al cachorrito.

– ¿Le pusiste nombre? – le pregunto Luck.

– Si. Pero, algo le pasa. Es como si les tuviera miedo. Y son de su misma especie. – dijo Pam.

– Son… son… – decía Miyuki.

– ¿Qué pasa Miyuki? – le pregunto Luck.

 

Miyuki comenzó a recordar lo que le sucedió antes de su muerte.

 

– Princesa. Sobreviviste a mi “Lord of Vermilion”. Pero no duraras a otro. – le dijo el Hechicero Draken.

– ¿Por qué? ¡¿Por qué lo hiciste?! – le grito la Princesa.

– ¡Sabes muy bien porque! Quiero la Campana. – le dijo el Hechicero Draken.

– No te la daré. Nunca tendrás los poderes de la Campana Sagrada. – le dijo la Princesa.

– Si no me dices rápido donde esta, volveré a conjurar el hechizo, y no podrás aguantarlo de nuevo. – le dijo Draken.

– No te la daré. Mátame si quieres, pero nunca tendrás esa Campana Sagrada. – le dijo la Princesa, cerrando sus ojos.

– ¡¡ALTO!! – grito Miyuki que aun estaba viva, pero muy mal herida.

– ¿Qué? – dijo Draken, mirando a la Cazadora.

– Si dices un solo conjuro, con mis flechas te convertiré en colador. ¡¿Me escuchaste?! – le dijo Miyuki a Draken.

– Tus flechas nunca me harán daño. – dijo Draken.

– Pero mis mascotas si lo harán. – dijo una voz.

 

Desde la entrada, se veían varios Ninetails, y alguien los acompañaba, era una niña pequeña, vestida con pieles de los Ninetails. Ella con sus mascotas entraron a lo que quedaba de palacio.

 

– Tú fuiste el hechicero que mató a mis amigos. ¿Verdad? – le pregunto la niña a Draken.

– Que lamentable. No debiste estar aquí en primer lugar. – le dijo Draken.

– Eso quería saber. Mis amigos, hagan con él lo que quiera. – dijo la niña a sus mascotas.

 

Todos los Ninetails atacaron al hechicero, este intento usar magia contra ellos, pero eran tantos, que no pudo, y cuando las Ninetails lo soltaron, solo quedaron sus huesos y ropas.

 

– Hmph. Ahí tienes tu merecido. – dijo la niña.

– ¿Quién? ¿Quién eres tú? – le pregunto Miyuki a la niña.

– ¿Qué? ¿También quieres que te coman mis amigos? – le pregunto la niña.

– No, solo quería… – dijo Miyuki, pero la niña, con su prepotencia no la dejo hablar.

– Calla. Ya que vine hasta aquí, buscaré algo valioso. – dijo la niña.

– ¿Vienes por la Campana Sagrada? – le dijo Miyuki.

– ¿Es valiosa? Entonces, si. Mascotas, busquen ese tesoro. Si alguien los molesta, se lo comen. – le dijo la niña a sus mascotas.

– No debes tomar la Campana Sagrada, pequeña. – le dijo la Princesa a la niña.

– ¿Y quien me lo va a impedir? Yo tomo lo que quiero. Es más, me gusta la idea de tener esa campaña. – dijo la niña.

 

Miyuki no se podía mover, su Princesa tampoco se movía, solo estaba inmóvil en sobre una especia de puerta en el piso. La niña avanzó hasta donde la Princesa estaba, y le dijo.

 

– Aquí lo tienes escondido, ¿verdad? Muévete. – le dijo a la Princesa, empujándola con fuerza para que saliera de la puerta.

 

La niña abrió la puerta, y vio la Campana Sagrada. La levanto con una mano, como si no pesara nada. Miyuki se sorprendió bastante y dijo.

 

– No… No puede ser…. 100 soldados trajeron la Campana y ella solo la levanto con una mano. – dijo Miyuki.

– ¿Qué es esta sensación? Me siento… Me siento… Más fuerte. – dijo la niña.

– Suelta la Campana. Si una persona con mal corazón la tiene, algo terrible le pasara. – dijo la Princesa.

– ¿Dices que tengo mal corazón? Escucha, no sabes por lo que he pasado. Ahora, todos los humanos pagaran por matar a mis amigos. Todos, todos, todos. – dijo la niña, que ya no se veía igual que antes, se veía más temible y malvada que antes.

 

De pronto, la luz de luna ilumino el lugar, las llamas que estaban cerca de la niña, comenzaron a sofocarse. Flores bajo la niña aparecieron. La luz de luna iluminaba a la niña.

 

– ¡¡¡¡Aaaaaaaaa!!!! – grito la niña.

 

La luz de luna hizo brillar todo el lugar. No se podía ver nada.

Miyuki volvió a la realidad, y dijo.

 

– Es verdad… Fue ella. – dijo de pronto Miyuki.

– ¿De que hablas? – le pregunto Pam.

– Esa niña, ella destruyo Payon. – dijo Miyuki.

– ¿No había sido un Hechicero? – le pregunto Luck.

– Si, pero pude recordar lo que seguí al ver a esos zorros. Son los que la niña invoca usando los poderes de la Campana Sagrada. – dijo Miyuki.

– ¿Entonces, este Zorrito? – le pregunto Pam.

– Creo, que es uno nacido normal. De los Ninetails reales. No de los demoníacos que invoca Moonlight Flower. – dijo Miyuki.

– ¿Qué es eso? – pregunto Pam de pronto.

 

Un portal se abrió justo frente a los Ninetails y a su dueña.

 

– Un momento. ¿No llegamos desde ahí? – pregunto Pam.

– Creo que si. – dijo Luck.

– No… No ahora. – dijo Pam.

– Alguien esta abriendo un portal, pero. ¿Cómo aquí? – pregunto Miyuki.

– Es mi One-sama. Esta abriendo el Portal que abrí para llegar hasta aquí. – dijo Pam.

– ¡¿Qué estas diciendo?! Y justo frente a esos monstruos. – dijo Luck.

– Tenemos que hacer algo. – dijo Miyuki.

 

 


Episodio 32: Todos se reúnen.

 

– Vaya. Lo pudiste abrir. – dijo Erik.

– Si. Espero que este bien. – dijo Yui.

– Bien, ya entremos. Este Mago me esta molestando mucho. – dijo Lima.

– Pero si no estoy haciendo nada. – le dijo Let.

– Ya, entra en el Porta. – le dijo Lima a Let, que lo empujo hacia el portal.

– Bien, vamos. – dijo Erik, entrando luego, todos al portal.

 

Let apareció primero en el destino del Portal.

 

– ¡¿Let?! ¡¡Escóndete rápido!! – le grito Luck.

– ¿Eh? ¿Qué? ¿Qué rayos? – dijo Let que llegaba desde el Portal.

 

Let no reacciono bien en ese momento, y se quedo ahí parado, ya que Luck le grito de pronto, y eso lo confundió. Después llegaron Erik, Lima y Pam.

 

– Vaya. ¿Esto es Payon? – se pregunto Erik.

– El Antiguo Payon. ¿Cómo hizo un portal hasta aquí? – se pregunto Yui.

– No pregunte, solo escóndete. – le grito Pam a Yui.

– ¿Eh? ¿Qué? – se pregunto Pam.

 

Ya era tarde, los Ninetails habían visto al grupo. Y los rodearon.

 

– A esto le llamo bienvenida. – dijo Let.

 

Luck, Pam y Miyuki, que estaba en el cuerpo de Aída, salieron del escondite y se colocaron detrás de los Ninetails. Erik vio que estaban a salvo y se sintió por un momento aliviado, pero cuando vio que era varios Ninetails se termino su felicidad.

 

– Pam, ¿Cómo pudiste hacer un portal justo aquí? – le pregunto Yui a su aprendiz.

– No se, solo salio. – le respondió.

– ¿Porque no atacan? – se pregunto Lima.

– Porque no he dado la orden. – dijo alguien en las cercanías.

 

Desde atrás del grupo de Luck, apareció la dueña de esos Ninetails.

 

– ¿Moonlight Flower? – le pregunto Miyuki al verla.

– Vaya. Sabes mi nombre. ¿Qué lindo, no? – le contesto.

– Es la domadora de Ninetails. Aaaahhh… Justo ahora. – dijo Let un poco cobarde.

– Cállate Let. Odio a los cobardes. – le dijo Lima.

– Ouch… Entonces… – dijo Let.

– Entonces nada. Aun no atacan, veamos que pasa. – dijo Erik.

– Moonlight Flower, ¿aun sigues con esa campana? – le pregunto Miyuki.

– ¿Quién eres tu para preguntarme eso? – le pregunto la domadora.

– Soy la guardia de la Princesa. Soy Miyuki. – le contesto.

– Eres esa Cazadora… Pero, aun te veo como Arquera… – le conteste la domadora.

– Este no es mi cuerpo. Pero igual, pagaras por haber destruido mi pueblo. – dijo Miyuki, que apunto a la domadora con su arco y flecha.

– Espera Aída, ¿Qué haces? – le grito Erik.

– No es Aída, es un espíritu que habita aquí. Es de una de las guardianas de la Princesa. – le dijo Pam.

– Si, eso ya lo dije. Moonlight Flower, devuelve esa campana. – le dijo Miyuki.

– No. Este juguete me ha servido bastante. Ya no llega gente hasta mi hogar, gracias a Bon Gun y a Munak. – le dijo la domadora.

– ¿Bon Gun y Munak están aquí? – le pregunto Miyuki.

– Si. Y ahora ellos mismo los destruirán a ustedes. Mascotas mías, dejen que pasen hasta mi hogar. Si quieren esta campana, tendrán que llegas hasta ella. – dijo Moonlight Flower, escapando del lugar con sus mascotas.

– Ese malvada. ¿Cómo pudo? – dijo Miyuki, poniéndose de rodillas en el suelo.

 

Erik, Yui, se acercaron a Luck, Pam y Miyuki. Lima también seguida de cerca por Let, el cual era ignorado completamente.

 

– ¿Están bien? – le pregunto Erik.

– Si. Estamos bien. – le contesto Luck.

– ¿Y eso? ¿Tienes un Ninetails ahí? – le dijo Yui.

– Si, se había escondido en mi ropa cuando vio a los otros. – le dijo Pam.

– ¿Aída? Dijo, Miyuki, ¿verdad? – le dijo Erik.

– Eres Erik, ¿verdad? – le pregunto Miyuki.

– Si, ¿Cómo sabes mi nombre? – le pregunto Erik.

– Disculpa por tomar el cuerpo de tu hermana menor, pero era la única forma de ayudar a mi pueblo, que esta controlado por Moonlight Flower. – le dijo Miyuki.

– ¿Hermana menor? – le pregunto Luck.

– Si. Después veremos eso. Ahora, cuéntanos todo lo que ha pasado hasta el momento aquí, Luck. – le dijo Erik.

 

Luck le contó todo lo que había pasado desde que llegaron al Antiguo Payon.

 

– Hmm. Ahora entiendo como controla a Bon Gun y a Munak. – dijo Yui.

– No podemos destruir sus almas, no podemos. – dijo Miyuki.

– No es necesario que hagamos eso. – dijo Yui.

– ¿Porque lo dices? – le pregunto Miyuki.

– No soy muy buena en los hechizos de Exorcismo, pero puedo ayudar a que no sean sus almas destruidas. – dijo Yui.

– ¿Cómo? – le pregunto Miyuki.

– Usaré mi “Turn Undead” para que así, sus almas se salven. – le dijo Yui.

– ¿Y realmente eso funcionará? – le pregunto Miyuki.

– No lo se. Como siempre ayudo en soporte, no he usado todos mis ataques. – dijo Yui.

– Bueno, si queremos detener a Moonlight Flower, tenemos que ir por ella. – dijo Erik.

 

 


Episodio 33: Bon Gun y Munak.

 

El grupo se dirigió hacia donde antiguamente estaba el Palacio de Payon. Ellos sabían que tendría dificultades para llegar, ya que por el camino, varios Zombis y Skeletons los atacaron. Después de un largo avance, llegaron hasta la entrada del Palacio. Miyuki vio a dos personas en la entrada que reconoció inmediatamente.

 

– ¿Bon Gun y Munak? – se pregunto Miyuki.

– Ya han llegado. – dijo Munak.

– Pero aquí termina su viaje. – dijo Bon Gun.

– ¿Por qué? Si son mis amigos. – dijo Miyuki.

– Siempre hemos estado con la Señorita Moonlight. A ti nunca te hemos visto. – le respondió Munak.

– Pero… No quiero pelear contra ustedes. – les dijo Miyuki.

– Si no quieres, es cosa tuya. Pero si quieres entrar al palacio, tienes que pasar por nuestro cadáver. – le dijo Bon Gun.

– No quería atacarlos, pero… No tengo otra salida. Salvare sus almas y la de todos. Aquí voy. – dijo Miyuki.

– Estamos listos. – dijo Luck.

– No. Atacare yo sola a los dos. No quiero que esta vez me ayuden. Por favor… – les dijo Miyuki al grupo.

– ¿Estas segura? – le pregunto Yui.

– Si. Además, no estoy sola. Alguien ya me esta ayudando. ¿Verdad Aída? – dijo Miyuki.

– ¡Agi Up! ¡Blessing! – se conjuro Miyuki usando los poderes de Aída.

– Ni con eso podrás. Yo iré primero Munak. Espera aquí. – le dijo Bon Gun a Munak.

– Esta bien. – le respondió.

 

Bon Gun corrió contra Miyuki, pero esta comenzó a disparar sus flechas a una gran velocidad, que no dejaban avanzar a su enemigo. Bon Gun comenzó a golpear las flechas y asi pudo avanzar hasta llegar al lado de Miyuki. Bon Gun le dio un gran golpe, que hizo que Miyuki cayera más atrás.

 

– ¡Aída! – grito Luck.

– Calma Luck. Confía en ellas. – le dijo Erik.

 

Miyuki uso Heal en si misma, y continuo lanzando flechas a gran velocidad. Pero esta vez, las flechas tenían un resplandor plateado, y a Bon Gun le parecia afectar más de lo normal.

 

– Eso no. Bon Gun, quieras o no, te ayudare. – le dijo Munak que fue a atacar a Miyuki.

– Eso lo veremos. ¡Charge Arrow! – dijo Miyuki, lanzando una flecha a gran velocidad contra Munak, esta ultima salio disparada hacia atrás por la fuerza del impacto.

 

Bon Gun aprovecho la distracción de Miyuki y corrió para atacarla, y de una fuerte patada, tiro a Miyuki hacia atrás. Munak se para en ese momento, y también corrió contra Miyuki. Miyuki se paro en ese momento y dijo…

 

– Ni crean que me vencerán. ¡Arrow Shower! – dijo Miyuki, lanzando miles de flechas contra Munak y Bon Gun.

 

Bon Gun y Munak, después de recibir los disparos, se pararon y Munak fue a la espalda de Muyuki, mientras Bon Gun se quedo delante de ella. La rodearon. Bon Gun y Munak la atacaron al mismo tiempo, Munak aprovecho y utilizo su golpe paralizador, que dio efecto en Miyuki, la cual quedo paralizada y no pudo moverse un buen rato. Recibió bastantes golpes de Bon Gun y Munak, hasta que.

 

– Esto no lo aguanto más. – dijo Luck que corrió para atacar a Bon Gun y Munak.

 

Cuando Luck llego al lado de Miyuki, utilizo su técnica “Magnum Break” y alejo a los enemigos que atacaban a Miyuki.

 

– ¿Por qué? Dije que no me ayudaran. – dijo Miyuki un poco débil.

– Porque no te voy a dejar morir. Ni a ti ni a Aída. Las protegeré a las dos, cueste lo que me cueste y digas lo que digas. – le dijo Luck.

– Rick… – dijo Miyuki de pronto.

 

Luck comenzó a atacar a Munak, ya que Bon Gun quedo un momento inconciente, ya que recibió bastante daño de la técnica de Luck. En ese momento, Miyuki escuchaba la voz de Aída en su interior.

 

– El siempre es así, igual que tu antiguo novio, ¿verdad? – dijo Aída.

– Si. Tienes un gran novio, Aída. Me casaría con él, pero creo que ya tiene su novia a quien proteger. – le dijo Miyuki.

– Lo se. He cometido errores contra él, pero es porque estaba equivocada. Erik me aclaro todo, y ahora se a quien quiero realmente. – le dijo Aída.

– Bueno, entonces, tenemos que cuidad a tu novio Aída. No querrás quedar viuda antes de casarte. – le dijo Miyuki.

 

Miyuki se levanto de donde estaba. Apunto hacia Bon Gun, el cual estaba inconciente. Lanzo una de las flechas plateadas, y le dio directamente a su enemigo. Luego dijo.

 

– ¡Sacerdotisa, ahora! – le dijo Miyuki a Yui.

– Muy bien. ¡Turn Undead! – conjuro Yui en Bon Gun.

 

Bon Gun recibió todo el ataque de ese conjuro y cayo al suelo.  Miyuki volvió a apuntar su flecha, pero esta vez contra Munak. La lanzo, y le dio directamente a ella. Munak cayó al suelo. Yui conjuro su hechizo y le hizo gran daño a Munak.

 

– Lo hemos logrado. – dijo Miyuki.

– Si. – le respondió Luck, que fue a su lado.

 

Miyuki llego a Bon Gun junto con Munak, para que ambos descasaran en paz juntos. Cuando hizo eso, ambos hablaron.

 

– Lo sentimos Miyuki. – le dijo Munak.

– No sabíamos lo que hacíamos. – le dijo Bon Gun.

– ¡Han regresado! – dijo Miyuki.

– Si… Por favor… Perdónanos… – dijeron ambos.

 

Los cuerpos de Bon Gun y Munak desaparecieron, y se pudo ver sus almas dirigiéndose al cielo. En el suelo, Miyuki vio un Libro y un Retrato. Uno era el Retrato de Munak hecho por Bon Gun, y otro era el diario de Munak. Miyuki supo que era un regalo para ella, por haberlos salvado.

 

– Has salvado sus almas. Ya están descansando en paz. – le dijo Yui hacendándose a Miyuki.

– Si. Esperen amigos. Pronto estaré con ustedes y los demás. Moonlight vamos por ti. – dijo Miyuki con algunas lagrimas en sus ojos.

 

 


Episodio 34: La batalla contra Moonlight Flower.

 

Después de haber derrotado a Bon Gun y Munak, Eric y los demás, entraron en las ruinas del Palacio Antiguo de Payon, Ellos entran atentos contra cualquier enemigo. En el interior del Palacio, lucharon contra varios Skeletons que no les dejaban el paso, pero para el grupo no fueron muchos problemas. Al aproximarse a donde antiguamente estaba la Campana Sagrada, comenzaron a ver Ninetails vigilando los alrededores. Con bastante cautela, para que así estos zorros no los vieran. Con algo de retraso, logran llegar hasta el centro del Palacio. Allí estaba Moonlight Flower, al parecer, dormía.

 

– ¡Bien! Es nuestra oportunidad de derrotarle. – dijo Let.

– ¡Cállate cobarde! – le dijo Lima.

– Si vamos a luchar contra ella, será una pelea justa. – dijo Eric.

– Pero esos zorros le ayudaran. – dijo Let.

– Todos la atacaremos. Ella es hábil, no hay que tomarla a la ligera. – dijo Miyuki.

– ¿Qué tienes planeado, Miyuki? – le pregunto Erik.

– Bueno. La sacerdotisa y Pam, serán nuestro soportes. Lima, Luck y Erik atacaran directamente siendo ayudados por las soportes yo Let y yo que atacaremos a distancia. – explico Miyuki.

– Muy bien. – dijeron todos.

– Bien. Aquí vamos. – dijo Miyuki que salió del escondite yendo hacia Moonlight Flower.

 

El resto del grupo, quedo atrás, esperando la señal de Miyuki para comenzar el ataque. Sabina que Moonlight Flower era un rival difícil, así que se concentraron cien por ciento en la batalla que venia próxima a realizarse.

 

– Oye Moonlight. Ya llegamos. – le grito Miyuki.

– *sigh* Ya era hora. Me aburría de esperar. – dijo Moonlight Flower.

– Lamento la espera. Ayudaba a mis amigos Bon Gun y Munak. – dijo Miyuki.

– Vaya. Asi que perdi el control de ellos. Pero bueno, supongo que vienes a recuperar esta campana, ¿verdad? – dijo Moonlight Flower.

– Si. Si la entregas, será más facil. – le dijo Miyuki.

– Si la quieres, pelea por ella. ¡Ataquen mis amigos! – grito Moonlight Flower.

– Ya lo veremos. ¡Cambio de planes! ¡¡Double Strafe!! – dijo Miyuki, atacando a su rival con toda su fuerza.

 

Al recibir la señal, los demás salieron a atacar a Moonlight Flower, pero antes de eso, tuvieron que luchar contra los Ninetails que Moonlight Flower había invocado. Yui y Pam curaban y bendecían al grupo. Let usaba su “Frost Driver” y “Cold Bolt” para atacar a los enemigos, Lima con su gran agilidad, los atacaba a gran velocidad, siempre siendo ayudada por Let. Erik, Luck y Miyuki atacaban a Moonlight Flower directamente. Los Ninetails iban siendo derrotados una a uno, aprovechando la agilidad de Lima, los poderes magicos de agua de Let, y los poderes curativos de Yui y Pam.

 

-Ya faltan pocos. ¡Vamos! – dijo Lima dando animos.

 

Todo fue tan rápido, que los Ninetails fueron vencidos en su totalidad, y Moonlight Flower quedo sola. Luck, Erik y Miyuki seguían atacando, hasta que Moonlight Flower, de pronto, ágilmente, se alejo de sus atacantes y se dio Agilidad a si misma.

 

– Creyeron que me habian vencido. Cada vez que vencian a mis esclavos, me habia más fuerte. Ahora pagaran. – les dijo Moonlight Flower.

 

Esta ultima, usando la campana como arma, se dirigió a atacar a Miyuki, la que le causaba más daño por las flechas que usaba, velozmente para golpearla, pero cuando iba a golpear, la Campana dio en su blanco, pero el golpe no le afecto a Miyuki.

 

– ¡Sacrifice! – grito alguien.

– Ve… ¡Falcon Asault! – grito una voz femenina, y un fuerte ataque de un halcón ataco a Moonlight Flower.

– ¿Quienes son? – se pregunto Luck.

– Llegamos justo a tiempo. – dijo una de las personas que había gritado “Sacrifice” anteriormente.

 

 


Episodio 35: Derrotemos a Moonlight Flower

 

– ¿Quiénes son? – pregunto Luck.

– Después nos preguntan. Ahora salgan de aquí. – dijo la voz femenina que llegaba.

 

Las dos personas se acercaron, era un Paladín y una Francotiradora (Sniper), atrás de ellos también venia un niño pequeño, que se cubría detrás de la Sniper.

 

– No nos iremos. Tenemos que derrotar a Moonlight. – dijo Miyuki.

– No podrán derrotarla tan fácil. – dijo el Paladín.

– Claro que si. No vine aquí por nada. Nunca defraudaré a la Princesa Sohee. – dijo Miyuki.

– ¿Qué estas diciendo? ¿Quién eres tú? – le pregunto el Paladín.

– Soy Miyuki. La Guardia personal de la Princesa. –  le respondió.

– No puede ser. Ella murió hace tiempo. – le respondió el Paladín.

– El cuerpo es de nuestra amiga Aída, pero el espíritu de Miyuki esta también en su cuerpo. – le dijo Erik al Paladín.

– Entonces… Yo había llegado tarde esa vez. – dijo el Paladín.

– ¿Qué esta diciendo? – le pregunto Erik.

– Oigan. No se distraigan. – dijo Moonlight Flower que golpeo de improviso a Miyuki fuertemente con la campana, la cual, con la fuerza del impacto, cayó unos metros más adelante.

– ¡Miyuki! – grito el Paladín.

– ¡Aída! – grito Luck.

 

Ambos fueron a ver a Miyuki como estaba. Al parecer recibió bastante daño, se veía muy herida y lastimada. También el golpe le fracturo un brazo a causa del fuerte impacto.

 

– Aída, Aída… Responde. – gritaba Luck.

– Ella… Ella esta bien… – respondió débilmente Miyuki.

– Les dije que no se distrajeran. – dijo Moonlight Flower lanzando otro fuerte golpe, esta vez contra Luck.

 

El golpe fue muy fuerte, pero fue bloqueado por el Paladín.

 

– Escucha, Moonlight. No vine aquí a pelear contigo. Pero he cambiado de idea. – dijo el Paladín.

– ¿Qué dices? Tú no me asustas. – le dijo Moonlight Flower.

 

– Soy Susuki. Miyuki, esto es por nuestra antigua amistad. Lisa, Tim, Ayúdenme. – dijo el Paladín.

– Muy bien. Prepárate Falcon. – dijo Lisa, la Sniper.

– Lista mamá. ¡Blessing! ¡Agi Up! – conjuro el pequeño a su madre.

– Te ayudamos también. Vamos. – dijo Erik.

– De acuerdo. ¡Impositio Manus! – conjuro Yui en Erik.

 

Así Susuki y Erik comenzaron el ataque directo contra Moonlight Flower mientras Lisa, la atacaba con su Arco, flechas y Falcon siendo ayudada por el pequeño Tim. Luck cuidaba a Aída, que se veía muy mal. Yui y Pam ayudaban con sus habilidades a Susuki y Erik, y Lima se quedo cerca de la Sacerdotisa y la Acolita para protegerlas. Let se quedo junto con Lima, el cual, a veces atacaba a Moonlight Flower con su “Frost Driver”

 

– Es muy fuerte. – dijo Lisa.

– Mucho más que todos ustedes juntos. Nunca me vencerán. – dijo Moonlight Flower.

– Eso es lo que tú crees. – dijo Susuki.

 

Continuaba la batalla, todos comenzaba a verse agotados por la duración de esta. Parecía como si Moonlight Flower se dejara golpear para demostrar lo fuerte que era.

 

– Si esto… sigue así… nos vencerá. – dijo Lisa.

– Lo se. Moonlight, ¿Por qué no peleas seriamente? – le dijo Susuki.

 

La batalla se detuvo en ese momento. Susuki quedo frente a Moonlight, la cual no hacia ningún movimiento. Erik estaba cerca de Susuki por el último golpe que recibió de su enemigo, por esto, quedo un poco atrás.

 

– ¿Quieres que pelee en serio? – le pregunto Moonlight Flower.

– No estas usando toda tu fuerza, y eso me molesta. Así que mejor, o la usas toda, o morirás en este mismo instante. – le dijo Susuki.

– Tú lo pediste. – dijo Moonlight Flower.

 

La domadora, se fue hacia atrás, tomo vuelo y con la campana golpeo fuertemente a Susuki, el cual reflejo el ataque con su técnica “Shield Reflect”. Moonlight recibió su propio ataque a causa de la técnica de Susuki, y esta cayo al suelo un poco más atrás. Todos pensaron que había sido derrotada con ese golpe. Pero…

 

– Aun no la derrotamos, no bajen la guardia. – dijo Susuki.

 

Moonlight comenzó a brillar, luego, se empezó a ver salir de ella, un espíritu. Miyuki sitio algo en su interior, por lo cual, levanto su vista con ayuda de Luck. Ahí pudo ver quien era el espíritu.

 

– Miyuki. Lo siento. He logrado salir de la prisión fría y oscura del corazón de Moonlight Flower, pero… Para poder derrotarla, deben derrotar su verdadera forma. – dijo el espíritu.

– ¡Princesa Sohee! ¿Qué… que dice? – dijo Miyuki con algunas lagrimas en sus ojos.

– Adiós, nos volveremos a ver algún día. – dijo Sohee, la Princesa del Palacio del Antiguo Payon.

 

Sohee, comenzó a brillar con una luz blanca, la cual, hacia sentir a todos que recobraban sus fuerzas. Incluso las heridas del cuerpo de Aída. Luego, la luz entra al cuerpo de Moonlight Flower, y se aprecia como un brillo cubre todo el lugar con una luz sagrada, la cual se sentía muy calida. Este brillo duro varios minutos, que al terminar, donde estaba Moonlight Flower, se veía otra persona junto con esta ultima. Eran iguales, pero la persona que apareció, parecía más fría y con una maldad que nunca antes de había visto.

 

– Al fin. He logrado salir. – dijo.

– No puede ser… – dijo Susuki.

– ¿Cat’o’Nine Tails? – dijo Lisa.

 


Episodio 36: Cat’o’Nine Tails se confunde.

 

– Al fin he vuelto. –  dijo alguien que apareció al lado de Moonlight Flower.

– ¿Cat’o’Nine Tails? – dijo Susuki.

 

Una nueva Moonlight Flower había aparecido, pero esta se veía más malvada que la anterior. Incluso, su ropa se había tornado oscura.

 

– Vaya. Me conoces. – dijo Cat’o’Nine Tails

– Me contaron sobre ti cuando entrene para Paladín. Eres la parte malvada de Moonlight Flower. – dijo

– ¿La parte malvada de Moonlight Flower? – pregunto Luck.

– Si. Moonlight Flower no es mala. Solo es una pequeña niña inocente que se perdió en una expedición. Los Ninetails la criaron como una más de su especie. – dijo Susuki.

– ¿Cómo Tarzan, pero con Ninetails? – dijo Let.

– Si. Pero los cazadores, comenzaron a matar a sus nuevos amigos, eso la enojo bastante. Ahí nacio Cat’o’Nine Tails, en el interior de Moonlight. La campana Sagrada hizo que después tomara forma física. Desde ese día ha atacado a los que intentan atacar a sus amigos. – dijo Susuki.

– Entonces, ¿qué paso con la princesa? – pregunto Miyuki.

– Me libero  mi. – dijo una voz.

 

Detrás de Cat’o’Nine Tails apareció otro espíritu. Miyuki al verlo, supo de inmediato quien era.

 

– ¡Draken! – dijo Miyuki.

– ¿Es el hechicero que destruyo el Palacio? – pregunto Pam.

– Si. Pero, ¿cómo llego hasta aquí? – se pregunto Miyuki.

– Muy fácil. Yo controlaba a Moonlight Flower. – respondió Draken.

– Desde que yo nací, se volvió demasiado buena. Así que use la campana y llame al espíritu de este hechicero. Me dijo que aria que Moonlight fuera como yo quería. Y veo que resulto muy bien. – dijo Cat’o’Nine Tails.

– Pero basta de charla. Vamos gatita. Materialízame. – dijo Draken.

 

Cat’o’Nine Tails tomó la campana, y la comenzó a agitar. Con esto, Drakne comenzó a tomar forma física. En esto, el grupo comienza a agruparse para ver como están y que van a hacer ahora.

 

– Así que Draken estaba detrás de todo esto. – dijo Luck.

– Pero la princesa también estaba dentro de Moonlight. – dijo Miyuki.

– Recuerda, ella estuvo en su corazón, y parece que Draken en la mente. Sohee intento convencerla, según parece, pero Draken hizo de su corazón se volviera frió. Por esto Sohee no pudo salir después de eso. Pero según parece, Moonlight ha recuperado su corazón. – dijo Susuki.

– ¿Qué hacemos ahora? – pregunto Luck.

– Hay que derrotar a Draken. Él es el problema aquí. – dijo Susuki.

– Muy bien. ¡Al ataque! – dijo Miyuki.

 

Todos comenzaron la ofensiva contra Draken, pero Cat’o’Nine Tails lo comenzó a defender.

 

– Draken. Lanza un hechizo, yo los mantengo ocupados. – dijo Cat’o’Nine Tails.

 

Cat’o’Nine Tails era muy hábil. Cada vez que alguno intentaba atacar a Draken, Cat’o’Nine Tails lo detenía y l bloqueaba el paso. Drake preparaba su conjuró durante ese momento. Todos intentaban detenerlo, solo las flechas de Miyuki detenían un poco a Draken, pero esto ocasiono, solo que Cat’o’Nine Tails concentrara su ataque en ella.

 

– ¡Strom Gust! – conjuró Draken.

 

Todos quedaron congelados, solo Cat’o’Nine Tails y Draken quedaron bien. Cat’o’Nine Tails aprovecho para golpear fuertemente a Miyuki con la campana. Esta ultima cayo varios metros atrás, y a causa de esto, quedo inconsciente.

 

– ¡Aída! – grito Luck.

 

Luck uso toda su fuerza y rompió el hielo. Rapidamente fue a ver a Aída.

 

– ¡Aida! ¡Miyuki! ¿Están bien? – pregunto Luck.

 

Ella se veía muy lastimada, si no hubiera sido por el poder que uso Sohee, estaria peor. Luck intentaba despertarla, pero no lograba hacerlo. Cat’o’Nine Tails comenzó a acercarse lentamente a ellos.

 

– ¿Por qué? ¿Por qué defiendes a ese hechicero? – le pregunto Luck.

– Porque gracias a  él, yo nací. Así que de cierta manera, yo le debo la vida. – le respondió Cat’o’Nine Tails.

– Pero el mató a varios de tus amigos ese día.. – le dijo Luck

– Fue un sacrificio por mi nacimiento. – le dijo Cat’o’Nine Tails.

– ¿Cómo… puedes… pensar… así… de… ellos? – dijo alguien.

 

Moonlight Flower se puso de pie, estaba débil, pero hacia lo que podía para pararse.

 

– Nunca debí sacar esa campana. Me deje llevar esa vez cuando murió el brujo. Pero esta vez será diferente. – dijo Moonlight.

– El error ya lo hiciste, y no puedes hacer nada para evitarlo. – dijo Draken.

– Si. Si te derroto… Terminara todo esto. – dijo Moonlight Flower.

 

Cat’o’Nine Tails comenzó a caminar hacia donde Moonlight estaba, hasta que Draken dijo.

 

– ¿Qué haces? Ella no puede hacer nada. Derrota a esos tontos. ¡Rápido! – le dijo Draken a Cat’o’Nine Tails.

 

Cat’o’Nine Tails quedo detenida un momento miro lo que sucedía a su alrededor. Algo dentro de ella parecía cambiar.

 

– ¡NO! – dijo Cat’o’Nine Tails de pronto.

– ¿Qué dices? – le pregunto Draken.

– Siempre de ahuyentado a las personas, pero nunca he matado a nadie, y nunca lo haré. Toma. – le dijo Cat’o’Nine Tails, lanzándole la campana.

 

La campana cayo cerca de Draken. Una malvada sonrisa se dibujo en su cara, y dijo.

 

– ¡No debiste hacer eso! ¡Frost Driver! – conjuró Draken.

 

Pero el conjuro fue interceptado por Moonlight. Uso toda la fuerza que le quedaba para salvar a Cat’o’Nine Tails.

 

– No… ¿Por qué? ¿Por qué lo hiciste? – dijo Cat’o’Nine Tails.

 

Ella cayo al suelo de rodillas y quedo confundida. Draken comenzó a conjurar otro hechizo para así atacar a Moonlight y Cat’o’Nine Tails juntas. Antes de lanzar el conjuro, dijo.

 

– Me haz traicionado. Y eso no lo voy a aguantar. ¡Lord of Vermilion! – conjuró Draken.

– ¡Spell Breaker! – conjuro una voz femenina que hizo que el hechizo de Draken no funcionara.

– ¿Pero que? – dijo Draken.

– Aquí están. – dijo una voz conocida.

 

 


Episodio 37: Un corazón sin odio.

 

– Me has traicionado. Y eso no te lo voy a perdonar. ¡Lord of Vermilion! – conjuro Draken.

– ¡Spell Breaker! – conjuró una voz femenina.

 

El conjuro que había realizado Draken, desapareció, por lo que Draken se sorprendió. Este miro hacia atrás y dijo.

 

– ¿Pero que? ¿Quién esta ahí? – pregunto Draken.

– Aquí están. – dijo una voz conocida.

 

Las personas que llegaron se acercaron. Era Izhim y una chica lo acompañaba. En eso, el hielo del hechizo de Draken se deshace, Erik y los demás se logran liberar. Yui y Pam inmediatamente usan su técnica “Heal” y curan a todo el grupo. Aída estaba junto a Luck, estaba muy herida por el ataque que recibió de Cat’o’Nine Tails, por el cual había quedado inconciente.

 

– ¿Izhim? – pregunto Erik.

– Que pequeño es el mundo. – dijo Izhim.

– Insolentes, como se atreven a molestarme. ¡Strom Gust! – conjuro de pronto Draken.

– ¡Spell Breaker! – conjuro la joven, que volvía a interrumpir a Draken.

– ¿Por qué? ¿Por qué no funcionan mis hechizos? – se pregunto Draken.

– Vaya. Funciona mi técnica. Que genial. – dijo la joven.

– No te desconcentres. Hace pocos días que eres Sabia. Que no se te suba a la cabeza. – le dijo Izhim a la joven que la acompañaba.

– Yep. – le respondió.

 

La chica estaba muy alegre, se notaba que hace poco era Sabia, porque aun parece una niña. Draken se veía furioso, cada vez que intentaba un hechizo, la joven se lo interrumpía, hasta que dijo.

 

– No me derrotaran tan fácil. – dijo Draken.

 

Draken tomo la campana, pero no pudo levantarla. Era demasiado pesada para él. Esto lo enfureció más, y pateó la campana, haciendo que esta brillara, pero más de eso no paso.

 

– ¿Por qué? ¿Por qué no funciona? – se pregunto Draken.

– Creíste que podrías usarla. – dijo débilmente Miyuki.

– ¿Qué dices? – pregunto Draken.

– Aunque quieras, nunca podrás usar la campana. Tu ya estas muerto, ¿o lo olvidaste? – le dijo Miyuki.

– ¿Qué quieres decir con eso? – le pregunto Draken.

– Eres solo un espíritu con forma física. Ya ríndete, y vuelve al otro mundo. – le dijo Miyuki.

– Aun no. No hice todo esto por nada. – le dijo Draken.

– ¡Ya cállate! – le dijo Izhim.

 

Todos se sorprendieron. Izhim se veía muy molesto. El había llegado hace poco, veía a su alrededor, como sus amigos estuvieron congelados, Aída mal herida, y Moonlight casi muerta que estaba junto con Cat’o’Nine Tails.

 

– No se que pasó aquí, pero algo que me molesta esa que un muerto moleste y trate de matar a los vivos. Así que, yo mismo me encargare de ti. – dijo Izhim, muy molesto.

– ¿Izhim? ¿Qué te sucede? – le pregunto Erik.

– Sacerdotisa, déme “Asspresio”. Ahora mismo elimino a este engendro. – le dijo Izhim.

 

Yui no hizo nada, solo miro a Erik para ver que decía. Le parecía extraño que Izhim actuara así. No se explicaba porque la situación.

 

– Confié en el señor Izhim, por favor. – dijo la joven Sabia.

– Maho, ellos confían en mi. No tienes que decir nada más. – le dijo Izhim a la Sabia.

– Esta bien. – le dijo Maho.

– Bueno, ¿me vas a ayudar o no? – pregunto Izhim.

– Esperen. – dijo Cat’o’Nine Tails.

 

Ella, de apoco se puso de pie, sollozando. Se podían ver las lágrimas en sus ojos cayendo al suelo. Fue donde estaba Draken, sólo tomo la campana y volvió junto con Moonlight. Se pudo al lado de ella y dijo.

 

– Moonlight siempre estuvo bien. Yo, solo soy lo que Draken quería que fuera. – dijo de pronto Cat’o’Nine Tails.

– ¿Qué dices? – le pregunto Erik.

– El Sacerdote y esa Sabia. Sentí en ustedes, el dolor de perder a alguien querido. Y la sabia, aun tan alegre como antes. Ninguno de ustedes tiene odio. – dijo Cat’o’Nine Tails.

– ¿Cómo…? – se pregunto Maho.

– ¡¡Moonlight Flower!! …. ¡Perdóname! – dijo de un grito Cat’o’Nine Tails.

 

Ella agito la campana, para que sonara. Luego la dejo en el suelo, y una luz brillante, ilumino a Moonlight y ella. Todo se volvió calidamente blanco. Cuando la luz desapareció, Moonlight estaba de pie. Sana como si nunca le hubiera pasado nada, y una sonrisa se veía en su rostro, como si al fin entendiera todo. Luego, tomo la campana y dijo.

 

– Cat’o’Nine Tails. Siempre estarás en mi corazón. Draken. Volverás a donde perteneces. – dijo Moonlight Flower.

 

 


Episodio 38: Draken y su final.

 

Moonlight, gracias a Cat’o’Nine Tails se recupero por completo. Ella se veía muy triste, ya que se dio cuenta del error que cometió en el pasado.

 

– Escuchen. Yo me encargare de ese hechicero. Por mi culpa esta aquí. – dijo Moonlight.

– Déjanos ayudarte. – le dijo Maho.

– Sabia… Gracias. – le dijo Moonlight.

– Bien. Hora de actuar. ¡Aspresio! – conjuro Yui en todos.

– Ahora si. Aquí voy. – dijo Izhim que se dirigió a atacar a Draken.

– ¡Safety Wall! – conjuro Draken, que se creo una pequeña barrera protectora.

– Avisa antes, para bloquearte. – le dijo Maho a Draken.

– Esta vez. No podrán conmigo. ¡Soul Strike! – conjuro velozmente Draken atacando a Izhim, que estaba más cerca de él.

– Maho, ¿Qué haces? – le dijo Izhim.

– Es muy rápido. – le respondió.

– Esto lo solucionara. ¡Frost Diver! – conjuro Let, pero Draken no se congelo.

– Tonto. Es un no-muerto. No le va a afectar. Tira fuego, así. ¡Fire Bolt! – le dijo Maho a Let, que luego conjuro un hechizo.

– Rayos. No me dejare vencer. – dijo Draken.

– ¿Cuánto dura esa barrera? – pregunto Erik.

– Bastante rato. – contestó Maho.

– Sacerdotisa… Use esa técnica…. La que uso contra Bongun y Munak. – dijo Miyuki la que recobro el conocimiento.

– Es verdad. ¡Turn Undead! – conjuro Yui.

 

Draken recibió todo el ataque de esa técnica. La barrera desapareció y Draken cayo al piso, inconciente.

 

– ¿Lo derrotamos? – pregunto Lima.

– Parece que si. – dijo Erik.

– Ese ataque fue muy efectivo, sacerdotisa. – dijo Susuki.

– Gracias señor. – le contesto Yui.

 

Moonlight tomo la campana, y la azotó contra el suelo. A esta no le paso nada. Trato varias veces, con muchas más fuerza cada vez, pero no se quebraba. Ni siquiera un rasguño.

 

– ¿Es irrompible? – pregunto Lisa.

– No podrás romperla. Lo único que podemos hacer, es sellar sus poderes. – dijo Miyuki.

– ¿Y como haremos eso?  – pregunto Lima.

– Si. La Princesa ya uso sus poderes, y no podrá sellarla. – dijo Lisa.

 

Todos guardaron silencio, pensaba como solucionar ese problema, ya que si alguien volvía a usar esa campana, posiblemente Draken volvería.

 

– Yo la cuidare. – dijo Moonlight de pronto.

– ¿Qué dices? – pregunto Susuki.

– Todo esto fue por mi culpa. Por eso, yo seré la guardiana de la Campana Sagrada. – dijo Moonlight.

– ¿Te quedarás aquí sola? – le pregunto Maho.

– No estoy sola. Miren. – dijo Moonlight, indicándoles la puerta.

 

Varias Nine Tails estaban en la entrada. Al parecer, eran Ninetails reales, porque Nini, el cachorrito que cuido Pam, fue contento hasta donde estaban.

 

– Ellos me necesitan como yo a ellos. Los cuidaré junto con la campana. Se los prometo. – dijo Moonlight.

– Creemos en ti, Moonlight. Cuídalos. – le dijo Maho.

– Muchas gracias. – le contesto Moonlight.

– Bueno, yo ya me voy. – dijo Izhim.

– ¿No iras con ellos? – le pregunto Maho.

– Me acordaste. Erik, ¿podrías cuidar a Maho un tiempo? – le pregunto Izhim.

– ¿Me vas a abandonar? – le pregunto Maho.

– No. Solo que tengo otras cosas que hacer, y no quiero aburrirte. – le contesto Izhim.

– Si ella quiere, no tengo inconveniente. – le respondió Erik.

– Bueno, nos vemos. – dijo izhim, el cual desapareció del lugar.

 

Todos estaban ya más tranquilos, hasta que Luck dijo.

 

– ¿Aída? ¿Cómo te sientes? – le pregunto Luck.

– Ella esta bien. Pero deje su cuerpo herido. – dijo Miyuki.

 

Todos fueron donde ella estaba, incluida Moonlight.

 

– Aída, gracias por todo. Mi alma curara tus heridas. Es mi regalo por haberme ayudado. – dijo Miyuki.

– No lo hagas. Si lo haces, tu alma… – dijo la voz de Aída, pero Miyuki la interrumpió.

– Esta bien. Susuki. Cuida a tu familia. – le dijo Miyuki.

– Lo haré. Gracias. – le respondió.

– Hermano mayor de Aída. Te deseo lo mejor en tu misión para ser Monje. – le dijo Miyuki.

– Let, Lima. No se peleen tanto, tiene una muy linda amistad entre ustedes. – dijo Miyuki.

– No… Bueno… Gracias. – dijo Lima ruborizada.

– No te preocupes. La cuidare bien. – dijo Let alegremente.

– Cállate tú. – le dijo Lima, golpeándole la cabeza.

– Ves, ya estos golpes no me duelen. – dijo Let riéndose.

– Pam, suerte en tu misión para ser Sacerdotisa. – le dijo Miyuki.

– Gracias Miyuki. – le respondió Pam.

– Maho. Sigue así de alegre como siempre. Y entrena bastante para que seas una gran Sabia. – le dijo Miyuki.

– Gracias…. – dijo entre confundida y feliz.

– Luck, cuida de Aída. – le dijo Luck.

– Lo haré. Confía en mí.  – le respondió Luck.

– Yui. Por favor, cuida mucho a él hermano mayor de Aída. ¿Esta bien? – le dijo Miyuki.

– ¿Quién? – le pregunto.

– Debe referirse a mí. – le dijo Erik.

– …. Si… Claro… Lo cuidare…. – dijo Yui ruborizada y juntando su dedos.

– Moonlight, cuídate. Yo también te cuidaré desde el otro mundo. – le dijo Miyuki.

– Muchas gracias. Cumpliré mi promesa aunque me cueste mi vida. – le dijo Moonlight.

 

El cuerpo de Aída comenzó a brillar, mientras lo hacia, abrazó a Luck y le dio un beso en la mejilla. Todos se ilumino por el resplandor. Cuando dejo de brillar, Aída se veía mejor y sus heridas habían sanado. Miyuki la había salvado.

 

– Gracias Miyuki. Fue un placer estar contigo. – dijo Aída.

 

Moonlight les ofreció quedarse la noche en su hogar, por lo que todos estuvieron de acuerdo, ya que estaban agotados por tantas batallas. A la mañana siguiente, todos listo para irse, Moonlight les dice.

 

– Cuídense mucho y pueden estar tranquilos. – dijo Moonlight.

– Cuídate tu igual Moonlight. – dijo Aída.

– Adiós Nini. Cuídate mucho. – le dijo Pam al cachorrito.

– Ten Erik. Un regalo para ti. – le dijo Moonlight dándole una Carta y una Cola de Ninetails.

– ¿Pero? – le dijo Erik.

– Esa cola es del Ninetails que me cuido, murió de viejo. Y esa carta es un recuerdo para ustedes. Es mi forma de agradecerles. – dijo Moonlight.

– Esta bien. Muchas gracias por todo, Moonlight. – le dijo Erik.

 

Así, todos salieron del Antiguo Payon, despidiéndose de Moonlight y los Ninetails que vivían tranquilos, y vivarán así por el resto de sus vidas junto a su amiga Moonlight Flower.

 

Pero… en otro lugar, en la tumba de Draken, que estaba en un lugar muy alejado de donde Moonlight y sus Ninetails vivían.

 

– Hechicero. Te daré otra oportunidad. No la desperdicies. – dijo una voz femenina, pero muy malvada.

– Se lo agradezco mucho, mi señora. No la defraudaré. – dijo Draken, que salio de la tierra, y luego desapareció.

 

 


Episodio 39: Preparando el Regreso

 

Después de salir de las mazmorras de Payon, el grupo paso a las tiendas de la ciudad para reabastecerse. Mientras, Erik, Yui, Pam y Maho compraban y Luck y Aida paseaban por la ciudad, Let y Lima se quedaron en las mesas de la posada de esa ciudad.

 

– Vaya. Pensar que estuvimos en Morroc y ahora estamos aquí en Payon. – dijo Lima.

– Pero al menos estamos juntos- – le dijo Let mirándola.

– Si, claro. ¿Eh? ¿Qué tanto me miras? – le pregunto Lima.

– Nada que quieras saber. – le dijo Let.

– ¡¿Qué dices?! Si, quiero saberlo. ¡Dilo o te …! – le dijo Lima enojada y preparándose para golpear a Let.

– Como quieras. Solo veía que tus pechos son más pequeños que los de Maho. – le dijo Let, con un todo despreocupado.

– ¡¡¿QUÉ COSA?!! – le grito Lima, la cual golpeo la cabeza de Let, y este rompió la mesa donde estaban.

 

Toda la gente que estaba cerca los quedo mirando. Lima se avergonzó un poco, pero luego, tomo a Let de una pierna y lo arrastro hasta la entrada de la ciudad. Let se sobaba la cabeza, mientras Lima se miraba sus pechos. De pronto, Lima le pregunta a Let.

 

– Oye, ¿Qué tan grandes… son? – le pregunto Lima.

– ¿Qué cosa? – le dijo Let.

– Si ya sabes. Los… pechos… de Maho… – le dijo Lima volviendo a golpear a Let.

– Bueno, no tanto. Solo una poco diferencia. Pero las de Aída se ven mejor. – dijo Let pensando en ello.

– ¿Qué cosa? – preguntó Aída que aparecía de pronto junto a Luck.

– No… No… Nada. Solo cosas que preguntaba a Let. Algunas cosas de poco importancia. – le dijo Lima a Aída.

– Lima preguntaba cuales… – decía Let que fue interrumpido por Lima.

– No le hagas caso a este tonto. Le afecto la estadía en la cueva. – dijo Lima, que abrazaba a Let, tapándole la cara.

– Lima, quédate así. Se siente bien. – dijo Let.

 

Lima lo soto, monstro un enfurecimiento inmenso, y de un golpe, hizo volar a Let por los aires.

 

– Vaya. Primera vez que veo a un mago, volar. – dijo Luck.

 

A lo lejos se veía llegar a Erik junto con Yui y Pam.

 

– Bien, las compras ya están listas. – dijo Yui.

– ¿Y Maho? – pregunto Lima.

– Dijo que iba a comprar algo y volvia. – le respondio Pam.

– ¡Hola! – dijo alguien que venia.

 

Era Lisa, que saludaba con la mano y en el cielo, se veia a su halcón, con Let en sus garras.

 

– Hola Lisa. – le dijo Erik.

– Vaya. Si se saben mi nombre. – le dijo.

– Lo escuche del Paladín Susuki. – le dijo Erik.

– Bueno. Ese día no me presente. Soy Lisa, la esposa de Susuki. – se presento.

– Yo soy Erik. El sacerdote que va a ser Monje. – se presento Erik.

– Soy Yui. La sacerdotisa. – dijo Yui.

– Soy Pam. La hermana menor de Yui. – dijo Pam.

– Yo soy Lima. La más linda ladrona de todas. – dijo Lima, con una falsa sonrisa, porque se sentía un poco insegura en ese momento.

– Y yo… (ouch) Soy Let. El mago adolorido. – dijo Let, cayendo desde el halcón.

– Bueno, a Susuki ya lo conocen, y mi hijo Tim, el acolito. – dijo Lisa.

– Si. Lo vimos. – dijo Yui.

– Bueno. Espero verlos de nuevo, tengo que hacer las compras antes que vuelvan. Nos vemos. – dijo Lisa.

 

Ella se despidió del grupo con la mano, y se dirigió a la tienda. Let se veía feliz, y no precisamente por el golpe.

 

– Ya estoy lista. – dijo Maho, que venía llegando.

– Hmm. ¿Qué compraste? – le pregunto Lima.

– Un regalo. No es para ti, así que no preguntes.  – le dijo Maho.

– Bien. Vamos hacia Alberta. Ahí tomaremos el barco hacia Prontera. – dijo Erik.

 

Así, todo el grupo se dirigió a Alberta. Al llegar, fueron directamente hacia el puerto y se subieron al barco. Ahí, el capitán les dijo que zarparía en una hora, así que mientras, tomaran sus habitaciones.

 

– ¿Cuánto durará el viaje? – pregunto Maho.

– Solo tres días. Así que aprovechen de descansar. – dijo Erik.

– Erik, no podemos ir a pie?- le pregunto Yui.

– Yui, es muy largo el viaje. Serian varias semanas. Y en barco, nos será mas corto. – le respondió.

– Pero… Bueno… – dijo Yui, sin ver otra solucion.

– Bueno, ya nos vamos. ¡Icen las velas y a navegar! – grito el capitán del barco.

 

 


Episodio 40: La aventura de Let y Lima.

 

Yui se quedo con Pam, ya que se sentía un poco mareada, y no quería que Erik supiera. Lima estaba sentada en el suelo del barco, puliendo su daga, y Let estaba cerca de ella, durmiendo. Erik estaba en su habitación, mirando la Carta y la cola de Ninetails que le dio Moonlight. Luck y Aída estaban en la parte de atrás del barco, ahí Luck le contaba a Aída, historia que su padre le había contado.

 

Todo estuvo tranquilo. Hasta la hora de dormir. El grupo utilizo tres habitaciones. En un, se quedaron Erik, Luck y Let, en otro, Aída, Yui y Pam, y en la tercera habitación, Maho y Lima. Cuando era media noche, solo la luz de la luna iluminaba el barco, se vio entrando en la habitación de Maho y Lima, una sombra. Era Let, el que entraba n la habitación silenciosamente hasta llegar donde dormía Lima, aunque no la veía. Supo que era ella, porque veía a Maho durmiendo en la otra cama.

 

– Definitivamente, Maho las tiene más grandes. – se dijo Let.

– ¿Así que esos piensas? – dijo una voz desde su espalda.

 

Let miró hacia atrás, y vio a Lima que vestía su pijama. Ella lo golpeo con toda su fuerza, y con el impulso, cayó sobre Maho. Let se quedo ahí un momento, con su cara en los pechos de Maho, al parecer tenia el sueño muy pesando, porque no despertó. Luego, Let se levanto tranquilamente, fue donde estaba Lima, puso su cara en los pechos de Lima, ella se sorprendió un poco, no esperaba algo así, pero cuando reacciono, golpeo a Let, el cual cayo al suelo.

 

– Son más grandes, pero Lima, las tuyas son más suaves. – dijo Let que luego quedo inconsciente.

– ¡¿Qué cosa?! – dijo Lima, que tomo a Let por la ropa, y lo comenzó a golpear varias veces.

 

Después de un rato, Lima para de golpearlo, porque Let no reaccionaba.

 

– ¿Let? ¡Ya despierta! Si no fue tan fuerte. – dijo Lima, preocupada.

 

Lima comenzó a arremeter a Let para que despertara, pero tampoco. Le grito “¡Despierta!” pero ni con eso despertó. Es más, ni Maho despertó con ese grito. Lima se preocupo más aun, así que tomo a Let y lo sacó de la habitación. Al salir, vio una densa niebla, la cual no la deja ver nada. Con niebla y todo, llevo a Let hasta la cubierta del barco, tomo una cubeta con agua y le tiro el contenido  Let. Aun así, este no despertó.

 

– Ya Let. Deja de jugar. – dijo Lima, que se pudo ver una lagrima en su mejilla.

 

La lagrima cayo en el rostro de Let, con eso, Let abrió los ojos.

 

– ¿Lima? – dijo Let, despertando.

– ¡Let! Estas bien. – dijo Lima abrazándolo.

– Si, muy suaves. Pero ahora no es el momento. – dijo Let muy serio.

 

Lima lo soltó, Let se sentó en el piso. Vio un poco donde estaba y le dijo a Lima.

 

– ¿Qué paso aquí? – le pregunto Let.

– No lo se.  De pronto apareció esta niebla. – le dijo Lima.

– Hmm. Niebla, Alberta… Despertemos a los demás. No me gusta esto. – dijo Let.

 

Lima a fue a habitación de Yui y Let a la de Erik. Ambos trataron todo para despertarlos, pero no pudieron. Let y Lima salieron de las habitaciones, y se reunieron afuera.

 

– Tuviste suerte. – le pregunto Let a Lima.

– No. Ninguna despertó. – le respondió.

– Tenemos que buscar que o quien esta provocando esto y detenerlo. – dijo Let.

– Tienes razón.. Busquemos juntos. – le dijo Lima.

– Bien. Genial. – le dijo Let.

– No es lo que piensas. Es que tengo un poco de miedo. ¡Pero solo un poco! – le dijo Lima.

– Bueno. Vamos. – le dijo Let.

 

Let y Lima buscaron por toda la cubierta del barco, luego por cada una de las habitaciones, en la cual, nadie despertó. Fueron hasta la habitación del Capitán del barco, pero tampoco vinieron nada.

 

– Buscamos en todas las habitaciones, y no hay nada.- dijo Lima.

– ¡Ya se! – dijo Let.

 

Let tomo la mano de Lima, y la llevo  la sala de maquinas del barco.

 

– ¡¿Qué estas pensando en un momento como este?! – le dijo Lima a Let, dándole un golpe, ella se veía entre enojada y avergonzada.

– No. No es lo que piensas. No seria mala idea, pero aquí no hemos revisado. – le dijo Let.

– Tienes razón. – le contesto Lima.

 

Ambos entraron en la sala de maquinas. En su interior se veía una pequeña silueta flotando. Siguieron avanzando y lo pudieron distinguir que era.

 

– ¿Un… Ghostring? – se pregunto Let.

– ¿Qué hace aquí? – se pregunto Lima.

– Vamos. Tenemos que sacarlo de aquí. – dijo Let.

 

Let conjuro su “Fire Bolt!” en Ghostring, causándole daño. Este, invoco a varios “Whisper” que comenzaron a atacar a Let y Lima.

 

– Salgan de aquí. – dijo Lima.

– Lima. Ayúdame. No me dejan hacer mis hechizos. – le dijo Let.

– ¿Qué no ves que me atacan a mi también? – le dijo Lima.

– Si, pero intenta sacarme estos de aquí. – le dijo Let.

– ¡Ya lo se! ¡Pero deja librarme de estos! – dijo Lima.

 

Los Whispers se alejaron de ellos, y se fueron con Ghostring.

 

– ¿Qué pasó? –pregunto Let.

– No lo se. – le respondió Lima.

 

Todos los Whisper comenzaron a atacar a Let, no podía defenderse, ya que eran demasiados.

 

– Lima, ve por el collar de Aída y usas sus poderes. ¡Rápido! – le grito Let.

– ¿Pero? – dijo Lima.

– No te preocupes. Si no lo haces, nos quedaremos aquí para siempre. – le dijo Let.

 

Let aun seguía siendo atacado por los Whispers. Loma no lo pensó más y corrió hacia la habitación de Aída. Le “pidió prestado” el collar y volvió a la sala de maquinas. Cuando llego, vía a Let en el suelo.

 

– ¡¡Let!! – grito Lima.

 

Ghostring se acerco a Let y comenzó a absorberlo. Lima no sabia que hacer, solo veía como absorbían a Let. Lima comenzó a sollozar, se sentía desesperada. No hallaba que hacer. Hasta que de pronto, grito.

 

– ¡Fire Wall! – conjuro Lima, con la ayuda del collar.

 

Ghostring se alejo del cuerpo de Let y todos los Whispers desaparecieron. Lima fue donde Let y le pregunto.

 

– Let. ¡Let! ¿Estas bien? – le pregunto.

– Me… absorbió… mucha… energía…  Ya.. no puedo… más… – le dijo Let.

– No.. No me dejes aquí. Tenemos que vencerlo juntos. Vamos. ¡Párate! – le grito a Lima, casi llorando.

 

Let se paró muy debil. Ghostring volvía a invocar a más Whispers. Ellos fueron a atacar directamente a Lima.

 

– ¡Safety… Wall! – conjuro Let en donde estaba Lima.

– ¡Let! – grito Lima.

 

El ataque de los Whispers ya no surtía efecto, así que todos, incluido Ghostring, comenzaron a atacar a Let.

 

– No… ¡Let! – gritaba Lima.

– Lima… Nunca te lo dije. Pero creo que aun no es tarde. – decía Let mientras era golpeado por los Fantasmas.

– Tienes todo el tiempo para decírselo, pero no te rindas, no me dejes. – gritaba Lima.

– Escuchen fantasmas. No le harán daño a mi linda chica. ¡Los haré desaparecer ahora mismo! ¡Thunder Strom! – grito Let conjurando su hechizo.

 

Donde estaba Let y los fantasmas, cayo una lluvia de relámpagos. Todo se ilumino. Lima solo cayo de rodillas y comenzó a llorar. Hasta que escucho un grito.

 

– ¡Ahhhh! ¿Qué hace él aquí? – grito Maho.

 

Lima abrio los ojos. Estaba en su habitación, acostada en su cama. A su lado, sobre la cama, con la cabeza sobre ella, estaba Let.

 

– ¿Qué suce… de? – dijo Lima.

 

En ese momento se sorprendió, vio a Let pero no le hizo nada, solo lo abrazo, como si este fuera a desaparecer para siempre.

 

– ¿Let?… ¿Ganamos? – le pregunto Lima.

– …¿Eh? Yo si. Estoy en el cielo. – dijo Let, como si Lima hablara de otra cosa.

 

Afuera de la habitación, estaba Pam, la cual comenzó a golpear la puerta, pero justo en ese momento, Let salió con puerta y todo de la habitación. Pam también salió perjudicada. Pam cayo al suelo, y sobre ella cayo Let, con su cara en los pechos de Pam. Pam había quedado desmayada por el golpe, por lo que no pudo hacer nada. Let, después de unos momentos, se paró y fue a la entrada de la habitación de Lima y dijo.

 

– Aun Lima, las tienes más suaves. – dijo Let.

 

Lima se puso roja como un tomate. Maho quedo con la duda. Let se fue a su habitación.

 

– Lima, ¿qué te pasa? – le pregunto Maho.

– ¿Habrá sido un sueño? – dijo Lima, pensando en lo que había pasado con Ghostring.

 

Lima miró su cama, y vio el collar de Aída. Por lo que quedo sorprendida, y dudosa. Tomo el collar, y lo dejo en la habitación de Aída, la cual se estaba bañando en ese momento, por lo que no supo que no tenia el collar.

 

Después de todo eso, al llegar al puerto de Izlude, todos bajaron del barco. Al parecer solo Lima recordaba lo que había pasado, pensaba que era un sueño, pero el collar, le había puesto en duda. Por eso, fue y le dijo a Let.

 

– Let, ven un momento. – le dijo Lima, y luego alejándose un poco del grupo.

– ¿Qué hice ahora? – le pregunto Let.

– Oye, ¿recuerdas algo de lo que paso anoche? – le pregunto Lima.

– No te hice nada anoche, te lo juro. No era mi intención despertar en tu cama. – le dijo Let asustado.

– No digo de eso. Si no sobre el Ghostring de anoche. – le dijo Lima.

– ¿Ghostring? No lo se, no se muy bien, solo una niebla recuerdo anoche. – le dijo Let.

– Hmm… Oye, tengo otra pregunta. – le dijo Lima.

– ¿Y ahora que? – le dijo Let.

– No pienses en nada, pero… Dime… ¿son muy suaves?  – le pregunto Lima, ruborizándose.

– ¿Qué cosa? – le pregunto Let sorprendido.

– Mis… pechos… ¿son más suaves que los de las demás? – le pregunto Lima, ruborizándose aun mas.

– Ah… Mira, solo sentí los de Maho y Pam. Pero entre ellas dos, tu los tienes muy suavecitos. – le dijo Let, que rápidamente, puso su cara en los pechos de Lima.

– Esta.. bien… ¡Pero no era para que volvieras a sentir los míos! – le dijo Lima a Let, que de un golpe lo hizo volar por los aire.

– Pero aun así, me gustan los tuyooooo… – decía Let alejándose por el aire.

– Entonces, eso que dijo Let… “Mi linda chica”, ¿habrá sido sueño o realidad? – se pregunto Lima.

– Lima, vamos. Nos tenemos que ir a Prontera. – le dijo Erik que estaba con los demás.

– Si, ya voy. – dijo Lima.

 

Y así el grupo, se dirigió hacia la ciudad de Prontera, para que Erik, al fin, pueda se Monje.

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  • Escrito por: Yokonet
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